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Tendencias científicas: Las caderas no mienten: cómo ser la reina de la pista

Investigadores y psicólogos han publicado un nuevo estudio para descubrir los movimientos más alucinantes que hacen que una mujer baile mejor.
Tendencias científicas: Las caderas no mienten: cómo ser la reina de la pista
¿Quién necesita a Beyoncé o a Shakira como modelos para la discoteca cuando una figura digital te puede enseñar los pasos de moda?

Un nuevo estudio, dirigido por psicólogos de la Universidad de Northumbria y publicado en la revista Scientific Reports este mismo febrero, ha descubierto cuáles eran los movimientos y pasos de baile mejor valorados en una representación femenina digital.

Usando tecnología 3D para registrar los movimientos de treinta y nueve mujeres jóvenes mientras bailaban al ritmo de una percusión, hombres y mujeres juzgaron a las bailarinas por la calidad de su baile, y no por su altura, su aspecto ni ningún otro rasgo físico.

Los resultados revelaron que tanto hombres como mujeres puntuaron el contorneo de las caderas y los movimientos asimétricos de muslos y brazos al ritmo de la música como los pasos de baile de mayor calidad para futuros duelos discotequeros. «El tipo de música da igual, no importa. Si una persona sigue el ritmo, ya baila decentemente», explica Nick Neave, el psicólogo principal de la investigación.

Bailar es un comportamiento humano universal que se observa sobre todo en contextos de cortejo y siempre ha sido un tema interesante para los investigadores por lo que respecta a la trascendencia evolutiva de nuestros actos y la calidad de la posible pareja. «Tu forma de moverte está íntimamente ligada a tu salud, a tu estado hormonal y a tu personalidad, y puede que también a otras cosas como la inteligencia y la creatividad», añade Nick Neave.

El mismo equipo dirigió un proyecto de investigación en 2010 publicado en The Royal Society que demostró que la calidad de un baile masculino se puede predecir a través de la variabilidad al girar cuello y torso junto con la velocidad de movimiento de la rodilla derecha. «Después descubrimos que cuanto más fuerte era el varón, mejor bailarín se le presuponía», comenta Neave.

Entre las próximas investigaciones del equipo cabría incluir si el atractivo del baile cambia en función de variables que distingan a los individuos por su valor como posible pareja o competidor.

Aunque es cierto que este estudio permite descubrir cuáles son los rasgos que hacen atractivo un baile en el contexto cultural occidental, no puede arrogarse abarcar todas las culturas ni todos los bailes de cortejo. No cabe duda de que lo que podría pasar por un baile atractivo en el legendario club nocturno Ministry of Sound de Londres se encuentra a años luz de lo que se consideraría el último grito en los famosos Copacabana o Blue Note de Nueva York. Les confieso desde ya que, para gente tan patosa como este redactor, tampoco importa mucho la parte del cuerpo que realice movimientos ondulantes, porque la puntuación otorgada al baile dejará siempre al descubierto una falta total de evolución en la capacidad de atraer.

No obstante, Bronwyn Tarr, bailarina e investigadora del baile y la evolución humana en la Universidad de Oxford, afirma que «los estudios como este nos ayudan a completar nuestras ideas sobre cómo puede usar el baile el ser humano para captar la atención del sexo opuesto, al igual que las aves u otros animales».

Así que, chicas, ya sabéis: si queréis deslumbrar mientras gastáis suela, levantad las manos, moved las caderas y agitad brazos y piernas como si no hubiera mañana.

Fuente: Basado en noticias aparecidas en medios

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  • Reino Unido
Número de registro: 127599 / Última actualización el: 2017-02-17
Categoría: Tendencias científicas
Proveedor: ec