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Programa sucesor

IS-EEUROPE 2002 - IS-EEUROPE 2005
eEurope es una iniciativa política dirigida a asegurar que las generaciones venideras de la Unión Europea sacan el máximo provecho a los cambios que está produciendo la sociedad de la información. Estos cambios, los más significativos desde la Revolución Industrial, son de enorme trascendencia y de alcance mundial. Los objetivos principales de la iniciativa eEurope son:
_Conectar a la Red y llevar la era digital a cada ciudadano, hogar y escuela, y a cada empresa y administración.
_Crear una Europa de la instrucción digital, basada en una cultura emprendedora dispuesta a financiar y desarrollar nuevas ideas.
_Velar por que todo el proceso sea socialmente integrador, afirme la confianza de los consumidores y refuerce la cohesión social.

Resumen

La economía mundial está en plena mutación: de una sociedad predominantemente industrial estamos pasando a una sociedad regida por nuevas reglas: las de la sociedad de la información. La estructura que está emergiendo se denomina con frecuencia la nueva economía. Posee un formidable potencial de crecimiento, empleo e integración. Ahora bien, Europa no está explotando plenamente este potencial porque no está entrando con la rapidez suficiente en la era digital. Esta iniciativa tiene como finalidad acelerar el proceso. La dinámica subyacente en la nueva economía es poderosa.

Las tecnologías digitales hacen que cada vez sea más fácil y barato el acceso, tratamiento, almacenamiento y la transmisión de la información. La ingente cantidad de datos disponibles está creando notables oportunidades para su explotación gracias a la puesta a punto de nuevos productos y servicios. La base de la nueva economía es la transformación de la información digital en valor económico y social, creando nuevas industrias, modificando otras e influyendo profundamente en la vida de los ciudadanos.

Las empresas de todos los sectores están empezando a dirigir sus negocios hacia la era digital con las reestructuraciones empresariales que ello conlleva. Muchos sectores (compañías aéreas, librerías, intermediarios financieros, editoriales, telecomunicaciones, venta de ordenadores) son liderados en estos momentos por empresas que ni siquiera existían hace unos años. La clave de su crecimiento ha sido la utilización de Internet para incrementar la productividad y ampliar su presencia en la Red. Por eso, todas las empresas, ya sean grandes o pequeñas, tienen que responder a la transformación del mercado.
La experiencia de EEUU demuestra que las nuevas tecnologías pueden ser motor de crecimiento económico y generación de empleo. Por sí solas, las empresas relacionadas con Internet suman hoy en día 2,3 millones de empleos directos -sin contar los considerables efectos indirectos sobre el empleo-, frente a 1,6 millones de puestos de trabajo en 1998. La asimilación de las tecnologías digitales, en un contexto de flexibilidad de los mercados laborales y de capitales, y de reducción de las trabas reguladoras a la competencia, ha originado un aumento de la productividad y allanado el camino al fuerte crecimiento sostenido y no inflacionario que conoce EEUU. Pese a que aún no se conocen en toda su extensión las implicaciones cuantitativas de la nueva economía, los últimos estudios de la Reserva Federal apuntan a que su impacto en el crecimiento y el empleo está siendo significativo.

Europa debe aprovechar sus cualidades. Aunque el Viejo Continente ocupa una posición de liderazgo en las comunicaciones móviles y la televisión digital, el despegue de Internet ha sido relativamente lento. Estos sectores están en plena convergencia, brindando a Europa la oportunidad de capitalizar sus cualidades tecnológicas, explotar su excelencia educativa y liberar su potencial emprendedor. En paralelo, ha de impulsarse la producción europea de contenidos, basados en el patrimonio cultural y la diversidad lingüística de Europa. Si la Unión logra combinar la instrucción digital con su liderazgo en las comunicaciones móviles, Europa podrá encabezar el próximo gran salto hacia el mundo Internet inalámbrico.

El éxito de la nueva economía dependerá de la capacidad de los consumidores de sacar el máximo provecho a las oportunidades que ofrece. Para ello, tienen que adquirir las competencias que les permitan acceder a la información que buscan e interactuar con buen resultado en Internet. También habrá que reforzar la confianza de los consumidores si se pretende que los mercados se desarrollen. En la nueva economía, los mercados europeos conocerán una expansión solamente si se dispone de contenidos de gran calidad. Las empresas tienen que alimentar una cultura de servicio para atraer a nuevos clientes. Los mercados de capital inicial deben apoyar el espíritu emprendedor.

A escala comunitaria, ya se han tomado diversas medidas para promover la sociedad de la información: impulsar la liberalización de las telecomunicaciones, establecer un marco jurídico claro para el comercio electrónico (que contempla, entre otros, aspectos como la intimidad, la autenticación y la seguridad) y apoyar las industrias de contenidos y la I+D. Estas políticas están en continua evolución, como lo están las reformas estructurales necesarias para favorecer el crecimiento de la productividad gracias a la asimilación de las tecnologías digitales, por lo que elementos como un entorno fiscal favorable y los derechos de propiedad intelectual se mantendrán en la agenda política. Dichas medidas constituyen ya una base sólida de partida.
Las tecnologías y los mercados se están moviendo quizás mucho más rápido hoy que nunca antes en la historia económica. No hay tiempo que perder para que puedan hacerse sentir todos los beneficios de esta política. La transformación en marcha remodelará la economía y la sociedad europeas durante el mandato de esta Comisión. Por eso, han de intensificarse los esfuerzos para que determinadas políticas avancen más deprisa de lo que prevé el calendario actual. Es la razón de emprender ahora esta iniciativa eEurope. El objetivo de eEurope es ambicioso. Busca conectar a la Red lo más rápidamente posible a cada ciudadano, cada escuela y cada empresa de Europa. El acceso a Internet y su utilización, ya sean mediante ordenador, teléfono móvil o descodificador de televisión, deben convertirse en un acto casi natural. Para ello, Europa debe hacer frente a sus puntos débiles y aprovechar sus cualidades, y superar los obstáculos que hoy por hoy están impidiendo la rápida asimilación de las tecnologías digitales, es decir:
_ Acceso generalmente caro, escasamente seguro y excesivamente lento a Internet y al comercio electrónico;
_ Escasa población conectada a la Red y con instrucción digital;
_ Falta de una cultura suficientemente dinámica, emprendedora y orientada al servicio;
_ Un sector público que no está desempeñando un papel suficientemente activo a la hora de facilitar el desarrollo de nuevas aplicaciones y servicios.

La iniciativa eEurope se asienta en el marco estratégico actual, concentrándose en las acciones prioritarias que abordan este déficit: aquéllas que reclaman una estrategia europea, en las que puede tener un gran valor una iniciativa europea o en las que pueden reducirse las desigualdades entre los Estados miembros en términos de acceso y utilización de Internet, y en las que la adopción de estrategias comunes para resolver los problemas constituye un valor añadido europeo.

Subdivisión

_ Facilitar el acceso de la juventud europea a la era digital
_ Abaratar el acceso a Internet
_ Acelerar la implantación del comercio electrónico
_ Rapidez de Internet para investigadores y estudiantes
_ Tarjetas inteligentes para el acceso seguro a las aplicaciones electrónicas
_ Capital riesgo para las PYME de alta tecnología
_ Participación de los discapacitados en la cultura electrónica
_ Sanidad en línea
_ Transporte inteligente
_ Administración pública en línea
Cada una de estas acciones se fija unos objetivos específicos y ambiciosos que deben alcanzarse urgentemente. La Comisión Europea no puede alcanzarlos por sí sola. Es preciso un esfuerzo compartido de los Estados miembros, la Comisión Europea, la industria y los ciudadanos, esfuerzo que convendría hacer extensivo a los países de la adhesión.

Implementación

La Comisión presentará medidas de aplicación en forma de planes de acción.
Número de registro: 803 / Última actualización el: 2003-03-03