Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo - CORDIS

Desde 2003-08-01 hasta 2005-12-31
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Programa Marco

OTH-ERA

Financiación del programa

EUR 2,5 million

Referencia del Diario Oficial

C 182 de 2003-08-01

Referencia legislativa

2003/C 182/08 de 2003-08-01
El objetivo principal de la acción es demostrar el papel central que desempeña el conocimiento en el desarrollo regional y la forma en que los actores regionales pueden participar efectivamente en la construcción del futuro de las regiones. De ahí podría surgir la definición de modelos de actividades adicionales de desarrollo, cuya financiación no correrá necesariamente a cargo del presupuesto de la Unión Europea. Otro objetivo es el de estrechar la colaboración en el plano transnacional / transregional para permitir el intercambio de experiencias entre las regiones europeas y la identificación de modelos y actividades que puedan aplicarse en las diferentes regiones.

Resumen

La acción piloto "Regiones del conocimiento", incorporada en el presupuesto comunitario de 2003 como "proyecto piloto" por el Parlamento Europeo, tiene como objetivo apoyar las medidas experimentales de nivel regional dirigidas a fomentar las "regiones del conocimiento" en el ámbito del desarrollo tecnológico, la cooperación entre universidades y la investigación de ámbito regional, e impulsar la integración de las regiones en Europa. Estas medidas reforzarán la participación y el compromiso de las regiones para la creación de un espacio europeo de investigación, y contribuirán a realizar los objetivos de Lisboa y el objetivo de Barcelona (mayor inversión en IDT, con un objetivo del tres por ciento del PIB de la Unión Europea antes de 2010 y los dos tercios del gasto bruto en investigación y desarrollo con cargo al sector privado).

Acelerar el proceso de integración de las regiones europeas en la economía del conocimiento es una tarea prioritaria. A pesar de los excelentes resultados obtenidos por muchas regiones del continente, muchas de ellas se sitúan aún en niveles bajos de actividades relacionadas con el conocimiento. La última edición del Cuadro europeo de indicadores de la innovación (2002) y el segundo Informe sobre la cohesión (2001) confirman que las diferencias tecnológicas entre las regiones avanzadas y las regiones menos favorecidas están aumentando, a pesar de las importantes inversiones realizadas procedentes de fuentes nacionales y comunitarias.

El Consejo Europeo de Barcelona de marzo de 2002 estableció una meta cuantificable siguiendo el objetivo de Lisboa de incrementar la inversión en investigación, desarrollo tecnológico e innovación al tres por ciento del PIB de la Unión Europea para el año 2010. La Comunicación de la Comisión de septiembre de 2002 sobre el mismo tema ha identificado los sectores específicos en los que deberán adoptarse medidas para alcanzar este objetivo. El plan de acción recientemente aprobado se centra, entre otros aspectos, en las medidas que deberán adoptarse a nivel regional.

Las regiones serán las claves de cualquier medida que se adopte para realizar el objetivo de Barcelona. No obstante, sus formas de funcionamiento no siempre son claras ni fáciles de entender. Las regiones disfrutan en Europa de una enorme diversidad de estructuras de funcionamiento y administrativas que, al mismo tiempo, pueden acelerar o retrasar su capacidad para actuar y aprovechar las ventajas que ofrecen la sociedad y la economía del conocimiento. En este contexto, los conocimientos se desarrollan de formas muy diversas y a diferentes velocidades. En los casos en que los factores locales se han mostrado activos, se han generado beneficios importantes.

La actual acción experimental sobre las regiones del conocimiento (KNOWREG), adoptada por el Parlamento Europeo, aporta importantes aclaraciones sobre los diferentes aspectos de las vías que las regiones pueden seguir para convertirse cuanto antes en economías del conocimiento. Dicha acción incluirá actividades transnacionales basadas en iniciativas territoriales, con participación de las autoridades locales, las instituciones de enseñanza superior, y las dos partes de la industria (interlocutores sociales, empresarios y sindicatos, cámaras de comercio, federaciones de empresarios, etc.)

En sus Comunicaciones "Hacia un espacio europeo de investigación" (enero de 2000) y "La dimensión regional del espacio europeo de investigación" (octubre de 2001), la Comisión ha fijado los objetivos y el alcance de la nueva estrategia. En estas Comunicaciones se desarrolla claramente la idea de un espacio de investigación plenamente desarrollado, interconectado y en funcionamiento, en el que han desaparecido los obstáculos y florece la colaboración, y donde se lleva a cabo un proceso de integración funcional. En este proceso, las regiones (entidades subnacionales) aparecen como actores particulares que desempeñan un nuevo papel.

El concepto de espacio europeo de investigación implica la necesidad de realizar esfuerzos en diferentes planos administrativos y de organización: europeo, nacional, regional e incluso local. De esta forma, las medidas no sólo serán más coherentes recíprocamente, sino también mejor adaptadas al potencial de las propias regiones. Mediante la revisión del papel de cada uno de los actores (tanto públicos como privados), la creación de sinergias y el aprovechamiento de las ventajas de la complementariedad entre los instrumentos europeos, nacionales y regionales, puede lograrse una asociación reforzada de todos los participantes. Las universidades, que están presentes en todas las regiones de la Unión Europea, tienen que desempeñar un papel fundamental en el desarrollo local y regional.

Las actividades regionales de investigación e innovación tienen una influencia significativa en la estructuración de la capacidad europea de investigación en su conjunto, a través, por ejemplo, de la organización y el desarrollo de infraestructuras de investigación, instalaciones y equipos especializados, relaciones con zonas de desarrollo industrial, desarrollo y apoyo de centros de excelencia, establecimiento de parques científicos y tecnológicos, movilidad de los investigadores, asociación con instituciones de educación y formación, inicio de actividades tecnológicas locales, etc. Las regiones que, en el pasado, desarrollaron dichas políticas lo hicieron para realizar dos objetivos: en primer lugar, establecer una estrategia local de investigación e innovación que movilizara todos los recursos y actores disponibles y, en segundo lugar, para abordar planes de cooperación interregional, a través de redes de diverso tipo. Ambos enfoques han sido apoyados por el Programa Marco de IDT de la Comisión (a través del programa Innovación) o por los Fondos estructurales.

Estas políticas apuntan a un nuevo modelo de desarrollo de la organización de los sistemas europeos de investigación e innovación que tienen en cuenta la dimensión regional. Esto implica un desarrollo económico selectivo a través de la movilización sistémica de todos los recursos disponibles en las regiones al servicio de objetivos concretos, propulsando el crecimiento, la competitividad y el empleo, fomentando la investigación, la tecnología y la innovación a nivel local o regional. Como las regiones europeas presentan perfiles diferentes en cuanto a su desarrollo económico, especialmente en relación con su capacidad para generar, absorber e integrar la innovación tecnológica y transformarla en crecimiento económico, la adopción de un modelo de desarrollo único sería un error. No obstante, la adhesión a determinados principios generales de desarrollo parece útil, especialmente con relación a las políticas de investigación e innovación.

Las regiones surgen como actores dinámicos en el desarrollo y estructuración del espacio europeo de investigación. Al apoyar la transición de la Unión Europea a una economía basada en el conocimiento, las regiones pueden empezar a realizar esfuerzos selectivos. A este respecto, el concepto de "territorialización", que es un enfoque a medida de la política de investigación para tratar unas condiciones territoriales específicas, puede ofrecer una respuesta eficaz. La territorialización de la política de investigación aborda dos temas principales: en primer lugar, una mayor sensibilización regional respecto de las políticas nacionales de investigación e innovación, y su adaptación a las necesidades socioeconómicas de las regiones y, en segundo lugar, la orientación de estas políticas hacia la creación de capacidades de investigación e innovación en las regiones, mejorando la capacidad de éstas para actuar como motores del desarrollo económico basado en la tecnología.

Esto puede realizarse como sigue:
_ Estableciendo estrategias de investigación e innovación para desarrollar recursos materiales y humanos tales como equipos e infraestructuras de investigación, servicios de formación y universitarios locales, estructuras de apoyo a la creación y el crecimiento de empresas innovadoras, interfaces eficaces dentro del sistema de innovación que pongan en relación, por ejemplo, a investigadores, innovadores y fuentes de financiación, parques científicos y tecnológicos, programas de investigación, iniciativas para atraer a los investigadores localmente o para fomentar los intercambios de personal.
_ Promoviendo las asociaciones entre el sector público y el privado para favorecer la economía europea basada en el conocimiento y estimular la creación y difusión de los conocimientos.
_ Promoviendo los vínculos y las redes con actores de otras regiones que posean un capital tecnológico complementario.
_ Fomentando un entorno propicio a la innovación y la investigación, a través de la introducción de las condiciones legales, financieras y fiscales complementarias que resulten necesarias.
_ Fomentando el intercambio de experiencias con otras regiones que hayan obtenido buenos resultados en sectores específicos.
_ Contribuyendo activamente a una estrategia integrada para el desarrollo sostenible.

La racionalización de los esfuerzos de las regiones, desde la perspectiva del espacio europeo de investigación, debe tener dos objetivos claros, ambos con un valor añadido diferenciado para las políticas europeas de investigación e innovación: en primer lugar, estimular una mejor incorporación de los resultados de la investigación al tejido socioeconómico local (especialmente con respecto a las pequeñas y medianas empresas, las PYME) y contribuir a traducirlos más rápidamente en crecimiento económico. En segundo lugar, aumentar la inversión pública y privada en investigación e innovación en las regiones, para así fomentar el desarrollo económico y social.

En el pasado, las intervenciones en favor del desarrollo regional se basaban principalmente en la aportación de capital y ayuda para las infraestructuras físicas. Pero las investigaciones económicas más recientes sugieren que la mejora del "conocimiento" y una mayor difusión de la tecnología a nivel regional pueden ser unas de las vías más eficaces de crecimiento económico. Los sistemas regionales de innovación pueden surgir cuando se da una serie de factores "próximos", que se perciben sobre todo geográficamente, aunque esto está empezando a cambiar gracias a los progresos de las tecnologías de información y comunicación. Sin embargo, la proximidad geográfica sigue siendo uno de los principales factores que favorecen los intercambios intelectuales, comerciales y financieros, influyendo poderosamente en el proceso de innovación. En este sentido las regiones son importantes porque forman la base espacial de las agrupaciones de operadores de investigación e innovación que se conocen como "clusters", que suelen considerarse los motores principales del desarrollo regional.

Estas agrupaciones están formadas por empresas innovadoras, universidades, centros de investigación, organismos de desarrollo locales y otras entidades de apoyo. Sus estructuras constituyen una base de desarrollo de conocimientos que permite consolidar infraestructuras al tiempo que añade una dimensión cultural. Las agrupaciones son un ejemplo de creación de redes en las que las partes establecen relaciones sólidas e interdependientes. Los patrones de interacción varían desde la transferencia de conocimientos o las transacciones económicas hasta los simples contactos personales, en cuyo caso las agrupaciones tienen como efecto colateral la transmisión casual de conocimientos. La investigación y el desarrollo tecnológico centran estas transmisiones casuales de conocimiento y son una de las claves de éxito de las agrupaciones regionales.

Las agrupaciones más eficaces son las que cuentan con enlaces multisectoriales y organizaciones de diversos perfiles. En su forma más acertada, combinan la industria, la administración pública y organizaciones no gubernamentales, además de otros agentes específicamente relacionados con la ciencia (universidades, centros de investigación, parques tecnológicos, polos de desarrollo tecnológico, entidades innovadoras que actúen como centros de servicios, y centros de competencia y difusión).

Las actividades científicas y la apertura a los cambios que se registran en los mercados son particularmente importantes para la difusión de resultados y el proceso de comercialización. En este sentido, los vínculos entre la universidad y la industria desempeñan un papel especialmente importante. La cooperación entre empresas semilla y sus entidades matrices suele ser un modelo de cooperación regional eficaz. Las relaciones universidad / industria pueden reforzar el tejido de las regiones más débiles, donde las industrias más tradicionales pueden recurrir a las universidades para que se investiguen y atiendan sus necesidades.

Subdivisión


_ Iniciativas de tecnología regional integrada (ITRI).

- Las iniciativas de tecnología regional integrada se centrarán en la acción integrada a nivel regional, con la colaboración de los actores locales interesados en la creación, la asunción o la difusión de conocimientos para fomentar el desarrollo local o regional. Deberán estructurarse en torno a las instituciones (públicas o privadas) que pueden considerarse generadoras o usuarias de los conocimientos.

Los tipos de actividades previstos en el marco de las iniciativas de tecnología regional integrada son:
- Auditorías tecnológicas y prospectiva regional, centradas en el análisis de la economía regional y del tejido tecnológico, y en la definición de futuros escenarios de desarrollo de la economía y la sociedad del conocimiento. Se espera que la participación de diversas regiones en un proyecto determinado ofrezca una amplia visión de las diferentes fases de evolución en la Unión Europea.
- Acciones impulsadas por la universidad en favor del desarrollo regional. Estas acciones se centran en la demostración de cómo las universidades (y otras instrucciones de enseñanza superior asimiladas) pueden influir en la economía regional y local aportando su experiencia, desempeñando una función consultiva ante las empresas locales y los organismos públicos, y fomentando el desarrollo de la tecnología a través de la creación de empresas que exploten los resultados de la investigación y los viveros de empresas, tanto en el ámbito transnacional como transregional.
- Las iniciativas de tutorías centradas en la conexión en red entre las regiones avanzadas y las menos avanzadas tecnológicamente (regiones del Objetivo 1) facilitan el intercambio de experiencias y conocimientos para el desarrollo regional basado en la tecnología. En el pasado, muchas regiones europeas atrasadas recibieron mayores inversiones de los Fondos estructurales (junto con financiación nacional, pública y privada) en programas de tecnología e investigación. Se piensa que el factor fundamental del desarrollo es la adopción de una estrategia de innovación regional estructurada, así que se espera que las regiones tecnológicamente avanzadas se conviertan en modelos adecuados de referencia para las regiones menos favorecidas y conduzcan a éstas a través de iniciativas de tutoría para el desarrollo regional de la tecnología.

_ Actividades de apoyo.

Estas actividades pueden ser seminarios o conferencias que difundan el concepto de desarrollo tecnológico de base regional y desempeñen una función de sensibilización sobre la importancia del conocimiento como factor de desarrollo regional y local. Las propuestas también han de inscribirse en un contexto transnacional y transregional.

Implementación

Una vez aprobado el proyecto definitivamente por la Comisión, ésta y la entidad coordinadora del beneficiario celebrarán un acuerdo de subvención expresado en euros, que especificará el importe y las condiciones de financiación.

Se ha publicado la primera convocatoria de propuestas. La fecha límite para la presentación de solicitudes es el 17 de septiembre de 2003. Para más información, consultar el servicio CORDIS dedicado al espacio europeo de investigación, en: http://cordis.europa.eu/era/knowreg.htm
Número de registro: 814 / Última actualización el: 2003-08-21