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La plasticidad cerebral en amputados

Para los científicos constituye un auténtico rompecabezas comprender lo que les ocurre a las neuronas de los amputados. Un proyecto financiado con fondos de la UE investigó distintas facetas de la plasticidad cerebral en individuos con una sola mano.
La plasticidad cerebral en amputados
La plasticidad cerebral es la capacidad de las neuronas para adaptarse a nuevas situaciones cuando se ven privadas de sus estímulos habituales. El proyecto PLASTICITYINAMPUTEES estudió la plasticidad desde el punto de vista de dos factores importantes para la reorganización de las funciones cerebrales: la privación sensorial y las conductas motoras de adaptación.

En su primer estudio, los investigadores analizaron la relación entre la plasticidad cerebral y el dolor fantasma, es decir, las molestias donde estuvo el miembro perdido en su momento. Los investigadores descubrieron que los amputados que sienten el dolor fantasma muestran una estructura y una actividad cerebral más normal en la región dedicada anteriormente a la mano.

Además, la respuesta del cerebro a los movimientos fantasmas de la mano resultó indistinguible de la observada en personas con miembros intactos. Sin embargo, la función cerebral no es normal. La comunicación entre la mano y otras regiones del cerebro responsables de la interacción con el mundo exterior parece haberse interrumpido.

El segundo estudio examinó cómo se adaptan a su discapacidad los amputados. Los investigadores descubrieron que las personas que nacen con una sola mano (pérdida congénita) suelen utilizar más el muñón que quienes pierden la mano en un momento posterior de su vida (pérdida sobrevenida). Estas estrategias quedan reflejadas en el cerebro, lo que demuestra que la plasticidad adaptativa depende del uso dado a los miembros.

El tercer estudio se centró en cómo afecta la reorganización cerebral local a todo el cerebro. Este trabajo descubrió que el área afectada por la amputación se desvinculaba de su red de origen (la responsable del movimiento) y pasaba a formar parte de la red responsable del procesamiento de las sensaciones internas. Los investigadores plantearon la hipótesis de que este cambio podría ser la causa del dolor fantasma.

Basándose en este conocimiento, los científicos emplearon la terapia conductual y la estimulación cerebral no invasiva para tratar el dolor fantasma. En concreto, consiguieron ayudar a un grupo de doce amputados.

Este proyecto no es más que un ejemplo de lo beneficiosas que pueden resultar estas iniciativas para los amputados. Tal y como muestra la investigación, el cerebro adulto es más flexible de lo que se creía. Partiendo de estas conclusiones, se podrán diseñar nuevos programas de rehabilitación.

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Palabras clave

Cerebro, amputado, plasticidad, dolor fantasma, privación sensorial, conducta adaptativa
Número de registro: 150765 / Última actualización el: 2014-11-20
Dominio: Biología, Medicina
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