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Los fondos de la UE contribuyen a la comercialización de un detector de caídas

Una empresa emergente europea está comercializando un innovador detector de caídas portátil basado en TIC, dirigido a personas mayores y diseñado para facilitar la independencia y mejorar la calidad de vida. El concepto fue desarrollado y puesto a prueba en el marco del exitoso proyecto FATE, financiado por la Unión Europea.
Los fondos de la UE contribuyen a la comercialización de un detector de caídas
«El objetivo principal de todo el proyecto era comercializar un producto innovador o un servicio competitivo que supusiera una verdadera ventaja para los usuarios finales», explica el coordinador del proyecto, Joan Cabestany, de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), en España. «Las pruebas piloto que llevamos a cabo en tres países –España, Italia e Irlanda– demostraron la eficacia de nuestra solución y esto nos proporcionó suficiente confianza para convertir el prototipo en un producto comercial».

Comercializar las innovaciones

Desde la finalización del proyecto, en mayo de 2015, una empresa surgida del mismo, Sense4Care, ha buscado la forma de comercializar los resultados positivos de FATE en virtud de un acuerdo de cesión de los derechos de uso y explotación con la UPC. El detector Angel4 de la empresa es un dispositivo independiente que se puede llevar en un cinturón y todas las interacciones entre usuarios y dispositivos se realizan a través de una sencilla e ingeniosa aplicación para smartphones con Android.

«El detector que se está comercializando es una evolución del sensor que utilizamos y probamos en FATE», explica Cabestany. «La principal diferencia entre el dispositivo actual y el prototipo empleado en FATE es la interfaz de usuario simplificada. La información que nos aportan los usuarios que participan en el proyecto nos permitió ajustar dicha interfaz para que fuera lo más sencilla posible».

El dispositivo funciona sin aplicar costes por los servicios de teleasistencia y posibilita la comunicación directa con el cuidador o los familiares del usuario con teléfonos móviles estándar. El detector utiliza un complejo algoritmo específico para identificar con precisión el momento en el que se produce una caída para después enviar automáticamente un mensaje de alarma y/o de realizar una llamada telefónica y de enviar datos de geolocalización cuando el usuario se encuentra fuera de casa.

«Una de las principales ventajas es que el servicio de teleasistencia no conlleva una tarifa obligatoria», afirma Cabestany. «Angel4 también se puede usar para mantener informados a los familiares acerca de una caída; en ese caso, el familiar recibe una llamada o un mensaje en su teléfono móvil cuando la persona que lleva puesto el Angel4 sufre un accidente».

No obstante, en última instancia, Cabestany afirma que el principal valor añadido del sensor, y lo que considera que es su factor diferenciador de cara a la venta, es que el algoritmo integrado es capaz de detectar caídas con una precisión increíble y con una proporción de falsos positivos muy baja. De hecho, la eficacia es superior al 95 %. El producto ya se está vendiendo en Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos, Polonia, Eslovenia, España, Suecia y Reino Unido, además de en Canadá, Guatemala, Hong Kong y Suiza.

Conocimientos comerciales

Cabestany reconoce que el proyecto FATE, que se ha prolongado durante tres años, ha hecho posible que el producto Angel4 se comercialice de otras formas. «Una de las principales lecciones que hemos aprendido de FATE ha sido la necesidad de adoptar un enfoque orientado al usuario a la hora de desarrollar un nuevo servicio o producto», afirma. «Esta es la única forma de abarcar aspectos importantes, como la usabilidad y la aceptación, y de realizar los ajustes y mejoras necesarios en el producto final». El proyecto FATE ha sido decisivo para abrir nuevas oportunidades de mercado en el sector de la atención sanitaria y para ayudarnos a desarrollar soluciones sostenibles orientadas a futuras generaciones de personas mayores.

Los siguientes pasos se encaminarán a identificar nuevos usos del producto y a encontrar otros usuarios finales. «Sense4Care está trabajando en la definición de un nuevo itinerario dirigido a seguir mejorando Angel4, así como una gama de nuevas ofertas tecnológicas», añade Cabestany.

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Palabras clave

FATE, Sense4Care, Angel4, prevención de caídas, costes del servicio de teleasistencia, datos de geolocalización, vida independiente
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