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FP7

FORGER — Resultado resumido

Project ID: 289119
Financiado con arreglo a: FP7-KBBE
País: Países Bajos

Hacia una mejor gestión de los recursos genéticos forestales

Investigadores de un proyecto financiado por la Unión Europea han estudiado las consecuencias de los cambios en los recursos genéticos forestales (RGF) en Europa. El resultado es un conjunto de directrices y documentos sobre políticas que se espera ayuden a los principales actores y responsables políticos a adoptar estrategias de gestión de los RGF acordes para hacer frente al cambio climático.
Hacia una mejor gestión de los recursos genéticos forestales
El papel de los bosques en la lucha contra el cambio climático está más que contrastado y no necesita más pruebas. Mientras que plantar un árbol es sin duda una solución eficaz para eliminar CO2 de la atmósfera, emplear la primera semilla que se tenga a mano no implica necesariamente que vaya a tener éxito. Cada especie de árbol posee sus propias variaciones genéticas, y esta diversidad es precisamente lo que permite a los bosques adaptarse al cambio climático.

La buena noticia es que diversos proyectos europeos de investigación ya han recopilado información de gran valor sobre los RGF durante las últimas décadas. El inconveniente es que su distribución actual no está bien descrita y esta falta de información está obstaculizando el desarrollo de estrategias de gestión bien fundamentadas por parte de gestores forestales y responsables políticos.

Aquí es donde entra en juego el proyecto FORGER (Towards the Sustainable Management of Forest Genetic Resources in Europe). «Actualmente la gestión de los RGF en los bosques europeos es nula o casi inexistente», dice el Dr. Koen Kramer de Alterra, que coordinó el proyecto. «Esto es lamentable, ya que los RGF son la base de la adaptación de los bosques a los cambios ambientales por medio de procesos naturales (evolución) y/o de selección artificial. Los RGF son esenciales para el fitomejoramiento forestal y la migración asistida, y esta es la razón por la que queríamos disponer de una mejor comprensión de su pasado, presente y futuro».

El proyecto FORGER finalizó en febrero de 2016 y proporcionó directrices y documentos sobre políticas de gran utilidad para ayudar a los principales actores a diseñar y establecer estrategias de gestión eficaces.

Recolección de semillas y selección del material de reproducción

La recolección de semillas es la primera tarea realizada por el proyecto, y esta hace hincapié en que el método empleado para recolectar semillas afecta de manera significativa a su calidad genética. «Una recolección de semillas genéticamente sostenible debería optimizar la diversidad genética de las semillas recolectas y minimizar las posibles diferencias genéticas entre las semillas recolectadas y las semillas plantadas», indica el documento de directrices específicas. El grado de diversidad tiene que estar equilibrado, a fin de garantizar que el bosque sea capaz de hacer frente al cambio climático, evitando así los altísimos costes relacionados con la recolección de todas las semillas disponibles.

Las directrices específicas incluyen descubrimientos científicos así como recomendaciones generales y específicas para las especies. Entre ellas está el hecho de que se deberían muestrear como mínimo quince árboles, siempre y cuando la muestra de semillas por árbol muestreado sea lo suficientemente grande y que las especies se caractericen por exhibir una reproducción al azar. Asimismo, se debería evitar, en la medida de lo posible, la recolección de semillas en árboles inmediatamente adyacentes.

Junto con los métodos de recolección de semillas surge la cuestión de qué material forestal de reproducción (MFR) debería ser favorecido en aras de maximizar las oportunidades de supervivencia frente al cambio climático. El proyecto proporciona recomendaciones adicionales en base a la naturaleza de este cambio, que varía ente regiones. En este contexto, se desmonta la idea establecida de que la procedencia local es necesariamente mejor y se resalta la importancia de la estabilidad fenotípica.

Diseñar las políticas del futuro

Otra contribución de gran calado del proyecto, estrechamente relacionada con las mencionadas anteriormente, es un documento de políticas sobre los orígenes del MFR. Dado que los datos disponibles sobre MFR actualmente están muy dispersos y la legislación comunitaria no ha logrado proporcionar recomendaciones eficaces sobre su evaluación, monitorización o gestión, FORGER contribuye a hacer frente a esta brecha en el conocimiento mediante el examen de siete especies de árboles y la evaluación de su volumen de movimiento (302 millones de plantas entre 2004 y 2014), así como su dirección y distancia. «Los resultados generados por FORGER señalan de manera inequívoca la necesidad de reforzar la puesta en marcha de las normativas existentes y de armonizar el intercambio de datos sobre MFR entre los estados miembros de la Unión Europea», explica el Dr. Kramer.

Con respecto al cambio climático, el proyecto proporciona recomendaciones a los responsables políticos en base a estudios de campo y de modelización: el equipo pone de manifiesto la importancia de un rendimiento estable en diferentes condiciones ambientales, resalta el papel de la migración asistida en aras de mejorar la salud y la productividad de los bosques y demuestra la necesidad de establecer nuevos ensayos de procedencia.

Entre los descubrimientos más interesantes está el hecho de que la rapidez del cambio climático podría desbancar la capacidad de adaptación genética en las especies estudiadas y que, aunque una estrategia de no intervención conducirá muchas veces a una mayor diversidad, la gestión activa aumenta las oportunidades de adaptación.

«Los RGF son esenciales para disponer de bosques adaptados al clima futuro. Actualmente, se está prestando especial atención a la capacidad de adaptación de las especies para hacer frente a las condiciones climáticas futuras. El cambio climático afectará de manera profunda tanto a los ecosistemas forestales como a la manera de abordar la gestión forestal, creando muchas incertidumbres. En este sentido, se pueden alcanzar grandes logros mediante cambios en las procedencias a tiempo que se emplean las mismas especies», resalta el Dr. Kramer.

En su tercer y último documento sobre políticas, los socios de FORGER analizan el impacto de la conservación de recursos genéticos in situ y ex situ. Empleando bases de datos desarrolladas en el marco de los proyecto EUFGIS y EVOLTREE, el equipo descubrió que se dispone de muy poca información sobre índices de diversidad genética dentro de las unidades de conservación genética. Los investigadores identificaron vacíos existentes en la conservación —por ejemplo, zonas donde las especies estudiadas están expuestas a condiciones climáticas diferentes de las condiciones climáticas experimentadas por las unidades de conservación genética— y determinaron que los marcadores genéticos disponibles en la actualidad para caracterizar la diversidad genética en especies de árboles no estaban relacionados con su capacidad de adaptación.

Los resultados del proyecto ya están suscitando un gran interés en toda Europa. «Las directrices han sido traducidas al húngaro, y serán traducidas al menos al menos al alemán y el francés, y posiblemente al italiano. Además, se han realizado jornadas de trabajo con el fin de difundir los resultado en diferentes países socios», comenta el Dr. Kramer.

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Palabras clave

Recursos genéticos forestales, bosques, cambio climático, FORGER
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