Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo - CORDIS

El control del comportamiento de imitación

La imitación y la capacidad para atribuir estados mentales a otras personas son fenómenos fundamentales tanto para la interacción social como para el aprendizaje y la comunicación. Investigadores de un proyecto financiado por la Unión Europea han estudiado cómo el cerebro controla el comportamiento de imitación y los vínculos entre este fenómeno y la mentalización.
El control del comportamiento de imitación
De acuerdo con la teoría ideomotriz, la observación de una acción activa una representación o idea motora pareja en el observador. Las regiones del cerebro que subyacen a este proceso también son áreas relacionadas con funciones sociocognitivas de orden superior, como la teoría de la mente (ToM), la capacidad de atribuir estados mentales como deseos e intenciones a otras personas. En este contexto, se ha planteado la hipótesis de que estas áreas «sociales» del cerebro desempeñan una función reguladora sobre las representaciones compartidas.

Los investigadores del proyecto MIRRORING AND TOM (Control of imitation and social cognition: the interaction of motor mirroring and theory of mind) se centraron en el estudio de cómo el cerebro controla representaciones compartidas tanto en el dominio motor como en funciones sociocognitivas de orden superior.

Empleando métodos de estimulación cerebral y la técnica de imagen por resonancia magnética funcional, los investigadores descubrieron que las meras instrucciones para determinar la inhibición de regiones «sociales» o «espejo» del cerebro desencadenas respuestas de imitación. Esto sugiere que la ejecución de las instrucciones para una tarea puede sobrescribir el sistema de neuronas espejo del cerebro y permitir un grado de flexibilidad en diferentes situaciones.

Los estudios sobre los mecanismos de activación de la respuesta y de inhibición de la imitación mostraron que la interferencia de la acción durante la observación del movimiento tiene componentes tanto de activación como de inhibición. Este resultado tendrá una gran repercusión en el estudio de cómo se ejecuta en el cerebro la distinción entre uno mismo y los demás. Es más, los investigadores descubrieron que aunque la tendencia a imitar está siempre presente tras la observación de una acción, nuestro sistema es capaz hacer frente a esta situación mediante el refuerzo de la intención motora propia frente a la acción observada.

Examinado la ToM en concreto, los investigadores de MIRRORING AND TOM descubrieron que la ToM implícita o la mentalización espontánea tienen lugar en la misma red cerebral que la ToM explícita. Es más, esta red neuronal solapa con regiones del cerebro claves para el control de la imitación.

La ampliación del estudio a personas con autismo de alto funcionamiento tuvo un gran éxito. Los investigadores desarrollaron una nueva tarea ToM para comparar el rendimiento comportamental durante la evaluación de creencias bajo instrucciones implícitas y explícitas que permitió la identificación de déficits sutiles que no se detectan normalmente en estas personas. Estos también registraron cambios en el procesamiento de la ToM cuando se interacciona con seres vivos no humanos como los animales de compañía.

Las aplicaciones de la investigación tienen un gran potencial para realizar una contribución significativa en el estudio de alteraciones del desarrollo como el autismo.

Información relacionada

Palabras clave

Imitación, mentalización, teoría de la mente, funciones sociocognitivas, observación de una acción, autismo
Síganos en: RSS Facebook Twitter YouTube Gestionado por la Oficina de Publicaciones de la UE Arriba