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FP7

INNOVANTI Resultado resumido

Project ID: 330699
Financiado con arreglo a: FP7-PEOPLE
País: Reino Unido

Un análisis de las tendencias que generan conductas juveniles antisociales

Las conductas antisociales representan un problema significativo en Europa que afecta a la sociedad en su conjunto. Comprender la forma en que se desarrolla la conducta antisocial desde la primera infancia hasta la adolescencia ayudará a identificar indicadores relevantes que permitan intervenir en el momento más adecuado.
Un análisis de las tendencias que generan conductas juveniles antisociales
El proyecto financiado con fondos europeos INNOVANTI (Innovative tools to examine the development of antisocial behaviour from early childhood to adolescence: Genetically informative designs and propensity score matching) ha identificado los componentes genéticos y ambientales que determinan dos clases de conducta antisocial. Además, el equipo puso sus miras en el papel que desempeñan una disciplina familiar estricta y el acoso por parte de los compañeros a la hora de predecir estos comportamientos.

Sirviéndose del estudio titulado «Twins Early Development Study», relativo a más de diez mil parejas de gemelos de Inglaterra y Gales, los investigadores se centraron en problemas de conducta, por un lado, en la hiperactividad y la impulsividad, por otro. Entre los problemas del primer tipo se incluyen las peleas o los hurtos. Por su parte, un ejemplo paradigmático de hiperactividad sería la incapacidad para permanecer tranquilo, esto es, un importante precursor de la conducta antisocial. Tras esto, se elaboraron modelos de los gemelos para describir el modo en que se desarrollan ambas clases de problemas de conducta.

Los resultados pusieron de relieve la importancia de los factores genéticos. Por el contrario, se descubrió que la influencia del entorno resulta menos relevante y/o sus efectos no son duraderos. Los resultados también sugieren que efectuar intervenciones repetidas en fases clave del desarrollo podría contrarrestar la propensión genética a desarrollar problemas de conducta. No obstante, de cara a identificar la influencia genética se necesitan modelos más avanzados. Por otra parte, los problemas de conducta podrían suponer un indicador de la vulnerabilidad que representa la propensión genética.

Un estudio en torno a la ausencia de empatía y remordimientos reveló que probablemente resulte más beneficioso centrarse en rasgos como la crueldad y la falta de compasión que en aspectos no emocionales. En lo concerniente a la investigación sobre el acoso por parte de los compañeros, los investigadores emplearon el diseño de modelos sobre gemelos monocigóticos discordantes. Esto les permitió buscar influencias genéticas al analizar los factores de riesgo implicados en la aparición de conductas antisociales. Los resultados iniciales confirman que la influencia genética podría incrementar la vulnerabilidad frente al acoso.

Los frutos del proyecto INNOVANTI, que se han publicado en las revistas Psychological Medicine, JAMA psychiatry y Scientific Report, destacan la importancia de tener en consideración la influencia genética. La vertiente del trabajo basada en el uso de información sobre el ADN se está desarrollando gracias a instrumentos genéticos para predecir las repercusiones del consumo de alcohol —un factor de riesgo—sobre la conducta antisocial.

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Palabras clave

Conducta antisocial, desarrollo, intervención, modelos sobre gemelos, influencia genética
Número de registro: 188704 / Última actualización el: 2016-10-14
Dominio: Biología, Medicina