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Una reconstrucción de las actividades antrópicas en el Mediterráneo en la Antigüedad

Un equipo de investigadores ha desarrollado un excepcional sistema de información geográfica (SIG) para estudiar 871 naufragios en el mar Mediterráneo. Con los resultados obtenidos, ha generado modelos de las zonas en las que navegaban los distintos buques, remontándose incluso al s. I a. de C.
Una reconstrucción de las actividades antrópicas en el Mediterráneo en la Antigüedad
La metodología interpretativa de la arqueología marítima se caracteriza de manera general por la aplicación de identidades normativas a los naufragios, por ejemplo «griega» o «china», y por la interpretación singular de los conjuntos de artefactos recuperados de los naufragios. Los naufragios «bizantinos» se interpretan en el marco de la historia de Bizancio y no como parte del gran corpus de material análogo recuperado de naufragios. Estas tendencias tienen un impacto sobre los proyectos, ya que los yacimientos que adquieren una historia conocida (y emocionante) tienen más probabilidades de recibir apoyo. De forma similar, la Convención de la UNESCO de 2001 que protege el patrimonio cultural subacuático también percibe un vínculo «verificable» entre el patrimonio cultural subacuático y un «Estado de origen» moderno.

El proyecto MISAMS (Modelling inhabited spaces of the ancient Mediterranean Sea) cuestionó este enfoque interpretativo al demostrar que la disciplina no cuenta con una metodología común y explícita para aplicar las identidades normativas y que las propias identidades son subjetivas y variables y no pueden utilizarse de una manera fiable y homogénea.

Mediante el uso de tendencias en geografía social y la capacidad de analizar grandes conjuntos de datos de material georreferencial, la alternativa propuesta por MISAMS supuso que el mar Mediterráneo es un paisaje habitado y que los conjuntos de artefactos ubicados en el fondo marino son un registro material de la comunidad que vivió en este espacio. Al aplicar un protocolo único a una serie de datos de 871 conjuntos de artefactos recuperados de naufragios, el equipo de MISAMS definió la cuenca de aportación de cada conjunto. A su vez, la cuenca representaba el área en el que era más probable que la embarcación hubiese operado durante su vida. La superimposición de todas las cuencas poligonales en SIG generó patrones de actividad que se pueden descifrar de diversas maneras.

En primer lugar, el SIG puede resaltar las diferentes densidades espaciales de los polígonos, indicando así áreas con mayor o menor actividad. En segundo lugar, la codificación por colores de regiones de la cuenca del Mediterráneo (Mediterráneo occidental en rojo; Adriático en negro; Egeo en azul; Mediterráneo oriental en verde) caracteriza la actividad. Si la cuenca de aportación de un conjunto de artefactos solo incluye artículos del Egeo, todo el polígono es azul, mientras que el polígono representa actividad «local» a escala panmediterránea. Si la cuenca tiene materiales del Adriático y del Egeo, entonces el negro y el azul se combinan en una proporción que refleja la proporción de materiales en el propio conjunto de artefactos. Este polígono de color azul más oscuro, ubicado entre los dos mares, representa intercambio y actividad interregional. En la imagen resultante se proyecta la actividad en el s. I. a. de C.

Los resultados de MISAMS modelan la manera en que las personas empleaban las embarcaciones para construir el espacio marítimo del mar Mediterráneo. En lugar de navegar por todo el mar, las embarcaciones operaban en regiones más reducidas. Estudios académicos anteriores han sugerido ideas similares de movimientos localizados, pero el trabajo de MISAMS ofrece resultados concretos en una escala centenaria. También es evidente la solidez de esta regionalidad marítima, a pesar de los grandes cambios políticos, económicos o religiosos acontecidos en tierra firme, y es posible determinar cómo los puntos de referencia costeros naturales y artificiales podrían haber delimitado espacios en el mar. Finalmente, la escalabilidad y la transferibilidad de este enfoque permitirán su aplicación en otros mares de todo el mundo.

Este enfoque es importante porque representa un paso significativo en la desconexión entre los datos arqueológicos marítimos y las narrativas textuales que generan contextos interpretativos. Ahora, los arqueólogos marítimos cuentan con una metodología que utiliza la escala y el alcance de los conjuntos de datos arqueológicos marítimos y proporciona a la disciplina una mayor independencia y solidez.

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Palabras clave

Arqueología marítima, sistemas de información geográfica (SIG), paisajes marítimos, mar Mediterráneo, historia del pensamiento arqueológico
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