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Una investigación fructífera sobre el tratamiento de alergias alimentarias

Un proyecto financiado por la Unión Europea ha permitido conocer con mayor detalle por qué ciertas proteínas pueden causar fuertes reacciones alérgicas y, a la vez, ha ofrecido a una brillante investigadora la oportunidad de reanudar su carrera.
Una investigación fructífera sobre el tratamiento de alergias alimentarias
Identificar el papel y el comportamiento que realizan ciertas proteínas al desencadenar reacciones alérgicas podría dar lugar a formas nuevas de modificar los alérgenos, crear nuevas herramientas de diagnóstico y, en definitiva, mejorar las vidas de millones de personas que sufren alergias alimentarias. Un hito clave en este proceso ha sido el reciente proyecto CARAMEL, financiado mediante el programa Marie Curie, que reunió a un grupo de investigadores para centrarse en Mal d 3, una proteína de transferencia de lípidos no específica (nsLTP) que se encuentra en las manzanas.

Las alergias a la fruta

«Millones de personas viven con alergias alimentarias, que causan reacciones que van desde molestias ligeras hasta el peligro de muerte», explica la coordinadora del proyecto CARAMEL, la profesora Karin Hoffmann-Sommergruber, de la Universidad de Medicina de Viena. «Para quienes sufren alergias a la fruta, comer sano puede ser complicado, ya que el hecho de evitar la fruta puede dar lugar a una dieta desequilibrada».

En el caso de las manzanas, la fruta más consumida en Europa, se han identificado formalmente cuatro alérgenos, que incluyen Mal d 3. «Mal d 3 y sus homólogos de otras frutas han captado el interés de los científicos porque pueden inducir reacciones sistémicas graves y potencialmente mortales», explica Hoffmann-Sommergruber. «Lo que hace que Mal d 3 (y otras nsLTP) sea tan peligrosa es que alcanza los intestinos solo ligeramente modificada y puede inducir reacciones sistémicas graves en individuos sensibilizados».

El proyecto se inició aislando y purificando Mal d 3 a partir de piel de manzana. Para obtener la proteína deseada en grandes cantidades para experimentos adicionales, también se obtuvo la proteína recombinante en levadura. Hoffmann-Sommergruber y su equipo demostraron con éxito que esta era una forma eficiente de obtener grandes cantidades de Mal d 3 soluble e inmunológicamente activa.

A continuación, se probó la aplicación de Mal d 3 como herramienta de diagnóstico para detectar anticuerpos IgE específicos en pacientes alérgicos a las manzanas. Estos estudios mostraron que Mal d 3 recombinante presentaba una sensibilidad elevada. «Esto podría permitir a los profesionales sanitarios distinguir a los pacientes en riesgo de sufrir reacciones alérgicas graves (sensibilizados a Mal d 3) de aquellos en riesgo bajo de sufrir reacciones alérgicas alimentarias», explica Hoffmann-Sommergruber. «Esto, a su vez, ayudará a perfeccionar las recomendaciones dietéticas para los pacientes alérgicos a la fruta».

Un hallazgo clave del proyecto fue que Mal d 3 interactúa con ciertos ácidos grasos, lo cual modifica su estructura superficial expuesta y, en consecuencia, afecta a su alergenicidad. «Sobre la base de estos datos moleculares, se pueden desarrollar nuevas estrategias para modificar ciertos alérgenos», explica Hoffmann-Sommergruber. «Por ejemplo, se podrían diseñar variantes de las proteínas con baja alergenicidad con fines inmunoterapéuticos».

Finalmente, se estudió la interacción de Mal d 3 con la pectina, un componente abundante en las manzanas, en cuanto se refiere a cambios en la estructura de las proteínas y sus posibles efectos sobre la actividad alergénica. La proteína se sometió a nitración y se analizó el efecto del proceso sobre su estructura y estabilidad.

Impulso a una carrera

Además de profundizar en nuestros conocimientos sobre las alergias a la fruta, este proyecto, que se financió con una beca intraeuropea Marie Curie, permitió a la Dra. Roberta Aina reanudar su carrera investigadora después de un lapso de cuatro años. «El programa abarcó muchos aspectos distintos de la educación y formación de la Dra. Aina», asegura Hoffmann-Sommergruber. «Le permitió adquirir nuevas competencias científicas y técnicas (por ejemplo, sobre la producción, la purificación y la caracterización de proteínas recombinantes) y desarrollar habilidades complementarias como las de gestión de proyectos y supervisión. El proyecto también ha potenciado el número de mujeres activas y con formación muy avanzada en el ámbito de la ciencia, para así contribuir a reducir las diferencias de género que todavía existen en este campo».

Palabras clave

Manzana, alergia, Marie Curie, inmunología, proteínas, dieta, fruta
Número de registro: 200151 / Última actualización el: 2017-06-27
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