Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo - CORDIS

Aplicación de la captación avanzada de imágenes a los desafíos de la vida real

Un grupo de científicos financiado por la Unión Europea han sido pioneros en una nueva tecnología de captación de imágenes de rayos X que podría dar lugar a avances importantes en medicina, como por ejemplo evaluaciones más eficaces del cáncer, así como en numerosas aplicaciones industriales como la detección de defectos diminutos en composites.
Aplicación de la captación avanzada de imágenes a los desafíos de la vida real
El proyecto MAXPCI, financiado por la Unión Europea, demostró con éxito que se puede utilizar una técnica llamada captación de imágenes de rayos X con contraste de fase (XPCI) para mejorar de forma importante el contraste de las imágenes de rayos X. De este modo, es posible detectar características que se consideraban tradicionalmente invisibles a los rayos X.

«Esto puede beneficiar a todo tipo de actividades donde se utilizan imágenes de rayos X», explica el coordinador del proyecto, el profesor Sandro Olivo del University College de Londres (UCL, Reino Unido). «Las aplicaciones en medicina y seguridad en aeropuertos, son conocidas por todos pero hay muchos otros campos donde se emplean, como la biología, la investigación, el patrimonio cultural o la ciencia de materiales, entre otros.»

Una gama de aplicaciones

El éxito principal del proyecto ha sido demostrar que la técnica XPCI desarrollada por el equipo puede ofrecer una sensibilidad de fase muy elevada y una alta resolución y, a la vez, se puede adaptar a sistemas convencionales, para poder implantarla en muchos campos. Esto es importante, ya que, históricamente, este método se ha limitado a instalaciones especificadas.

«En la fase inicial del proyecto, pudimos demostrar una gran sensibilidad de fase», explica Olivo. «Más adelante en el proyecto, esto se puso en práctica para demostrar las posibilidades de la técnica en las aplicaciones en el mundo real. Uno de los resultados más importantes fue mostrar que es posible reducir las dosis de las mamografías en más de un orden de magnitud».

El proyecto también demostró que una aplicación optimizada del método XPCI puede permitir realizar escaneados de micro TAC (tomografía computadorizada) de fase en laboratorio en tan solo unos minutos. En los escaneados de TAC se utiliza una serie de imágenes de rayos X tomadas desde distintos ángulos para obtener imágenes de secciones transversales. «Todos los intentos anteriores de lograrlo habían tardado varias horas», explica Olivo. «Este es un avance importante, ya que, gracias a él, la tecnología es compatible con la captación de imágenes preclínica para pequeños animales, por ejemplo, y para captación de imágenes intraoperatorias de especímenes, lo cual puede reducir las tasas de reintervención, por ejemplo en forma de cirugía de conservación de mama». El objetivo final del equipo es obtener imágenes clínicas in vivo que ayuden a mejorar los diagnósticos, los tratamientos y las evaluaciones en el ámbito sanitario.

Durante el proyecto, también se estudiaron otras posibles aplicaciones. «El impacto potencial es enorme y va mucho más allá de la salud», dice Olivo. «La captación de imágenes preclínicas se puede utilizar para desarrollar nuevos fármacos y mejorar otros existentes, y el uso de XPCI en inspecciones de seguridad podría reducir las amenazas en aeropuertos y otros espacios públicos conflictivos». La técnica también podría resultar útil en ensayos no destructivos (END), lo cual permitiría a la industria y a los investigadores evaluar las propiedades de los materiales, componentes o sistemas sin necesidad de causar daños y, así, ahorrar dinero.

Escaneando el futuro

Los resultados positivos del proyecto MAXPCI, que se completó en mayo de 2017, continuarán desarrollándose, ya que Olivo y su equipo pretenden conseguir que XPCI se pueda utilizar en una amplia gama de sectores e industrias. «De hecho, actualmente trabajamos con varias grandes empresas con el fin de buscar aplicaciones comerciales a esta en distintas áreas», explica. «Ya existen prototipos precomerciales y hay más en desarrollo destinados a muchas de las aplicaciones de las que ya hemos hablado. Es posible que, mientras tanto, surjan otras oportunidades».

Además de ceder licencias sobre la tecnología a distintas empresas con el fin de ampliar el ámbito de aplicación, Olivo y su equipo también consideran la posibilidad de establecer empresas derivadas desde la universidad hacia áreas especializadas. «En paralelo, seguimos trabajando para mejorar nuestros planteamientos y desarrollar otros nuevos desde los que abordar problemas de generación de imágenes cada vez más complejos. Esto permitirá despejar interrogantes científicos adicionales y sentar las bases para futuras transferencias de tecnología».

Palabras clave

MAXPCI, rayos X, XPCI, in-vivo, tomografía computadorizada, END
Síganos en: RSS Facebook Twitter YouTube Gestionado por la Oficina de Publicaciones de la UE Arriba