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Los compuestos estructurales bordan su papel

De la ingeniería a la medicina, la investigación en tecnología textil ha ido ensanchando ámbitos de aplicación. En este sentido, una innovación muy reciente, sustentada en la tecnología de bordado-cosido, obra a favor de la creación de compuestos fibrosos con una buena relación coste-eficacia para estructuras de ingeniería e implantes quirúrgicos.
Los compuestos estructurales bordan su papel
Los compuestos de fibra a base de matrices están extendiendo su uso en un sinfín de aplicaciones industriales y médicas. Por lo que respecta a la vertiente médica, este adelanto de la tecnología de bordado ha liberado los implantes médicos de las trabas que imponen las técnicas disponibles de bordado-cosido, esto es, restricciones de tamaño, inestabilidad estructural e incompatibilidad de la uniformidad. Esta tecnología novedosa amplía el margen de manipulación de implantes. Por ejemplo, en caso de aneurismas de aorta abdominal, ya es posible trenzar o enlazar en bucle el lumen sin que sufra de colapso o cierre estructural. Además, con este proceso de puntadas, que se caracteriza por una gran rigidez específica y resistencia a la fatiga, cabe la posibilidad de ajustar los implantes a las necesidades específicas del paciente.

Estas técnicas de bordado hacen posible el empleo de fibras multiángulo de elevada resistencia al impacto. También pueden integrar mallas de fijación en orientaciones múltiples con fines de sutura. Los modelos reforzados incorporarán materiales bioactivos, tales como dispensadores de medicamentos, promotores de crecimiento o antibióticos, sin ir más lejos. Al aprovechar todo tipo de materiales biocompatibles tradicionales incorporados a los implantes sin intervención humana, los modelos están teniendo una amplia aceptación en la comunidad de cirujanos.

Con ayuda de las técnicas actuales de diseño y gestión asistidos por ordenador, el bordado optimiza la arquitectura de fibras para resultados de flexibilidad y excelencia estructural. La flexibilidad de los modelos diseñados permite mejorar las cualidades locales de resistencia y rigidez, a la vez que reduce los costes propios de las técnicas disponibles de bordado y el derroche de materias primas. El proyecto de ensayo vigente, MASCET, ha sacado en limpio dos técnicas de bordado –Cornely y Schiffli–, llegando a la conclusión de que impulsados por este avance tecnológico los resultados son equiparables a los de los tejidos de refuerzo disponibles en el mercado.

Como alternativa a las tecnologías acostumbradas de fibras, las nuevas técnicas de bordado resultan idóneas, según las pruebas aportadas por el estudio experimental, para ensamblar, a bajo coste, fibras de refuerzo de alto módulo en preconformado semifinal. El estudio abarcó, no sólo los materiales de bordado, sino también las variables de proceso y la arquitectura del refuerzo para elementos preformados (parches) y conformado semifinal. De ahí que las preformas textiles bordadas para materiales compuestos fabricadas no resultaran inferiores a los tejidos tradicionales.

Otro de los aspectos de la tecnología de bordado lo pone la técnica de puntada a través del espesor, que consiste en un método de reducción de la separación entre las capas, partes constituyentes de muchos compuestos reforzados con tecnologías textiles. Si se somete la pieza acabada a un fuerte impacto, el conjunto se expone al desprendimiento de las capas, en detrimento del compuesto. El cosido a través de las capas ofrece una solución tridimensional rápida, flexible y económica, capaz de incrementar la resistencia al impacto tanto de matrices de materiales termoendurecibles como de matrices termoplásticas. Esto sin olvidar que admite aplicaciones en numerosas técnicas de moldeado líquido, como la de inyección de resina.
Número de registro: 80373 / Última actualización el: 2005-09-18
Dominio: Tecnologías industriales
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