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Incrementando el rendimiento de los combustibles fósiles

El carbón es uno de los combustibles fósiles primordiales en los que se basa la generación de energía en el mundo. Siendo un recurso no renovable, es decisivo que este combustible fósil se ajuste de manera rentable al sistema de combustión que lo vaya a explotar, con objeto de lograr un rendimiento energético óptimo. Precisamente esta necesidad es la que se esfuerza por satisfacer el método de evaluación de combustibles.
Incrementando el rendimiento de los combustibles fósiles
El carbón es una roca orgánica constituida por carbono, oxígeno e hidrógeno, que se ha formado a lo largo de los años a partir de la vegetación, y cuyas propiedades de combustión la convierten en un recurso energético ideal. De modo más específico, el carbón está formado por macerales, que son materiales orgánicos microscópicos con diversas características químicas, y por minerales, que son inorgánicos. Aunque los macerales constituyen el elemento del carbon que se encarga de producir energía, es el material mineral el que representa el máximo interés desde el punto de vista de la generación de energía. Ahora bien, las marcadas variaciones de formas y volúmenes de esta materia mineral en el carbón alteran el rendimiento energético de un modo económicamente significativo.

En respuesta a ello, una investigación llevada a cabo en la Universidad de Gotemburgo y la Universidad de Tecnología de Chalmers (Suecia) ha sentado las bases de la evaluación de combustibles, o "Fuel Valuation" (marca registrada). Esta innovación es un producto de software patentado internacionalmente con un complejo algoritmo que facilita el uso del carbón con objetivos energéticos rentables desde el punto de vista económico, midiendo con exactitud el valor calórico, o de producción de energía, de los combustibles fósiles dentro de un sistema de combustión dado. Visto el carácter específico de cada sistema de combustión, este método único compara el combustible utilizado y el sistema ideal, evaluando las reacciones de macerales y minerales a lo largo de todo el proceso de combustión, y por lo tanto, puede emplearse para optimar el diseño de las centrales de combustión.

De hecho, el método de evaluación de combustibles mide el rendimiento calorífico con respecto a la diversidad de parámetros de combustión y, a continuación, perfecciona el proceso de combustión sugiriendo parámetros de combustión óptimos, por ejemplo la temperatura y el aire, para instalaciones y combustibles específicos. Este nuevo método tiene un notable impacto en la competitividad económica de los fabricantes y usuarios de las centrales de combustión, ya que aumenta el rendimiento de las calderas. Puede resultar muy útil en el aprovechamiento comercial de los combustibles, para medir la diversa capacidad de generación energética de los combustibles antes de su empleo efectivo en las instalaciones de combustión.

Conviene señalar que la evaluación de combustibles puede utilizarse en los procesos de fabricación de cemento al igual que en numerosos tipos de combustibles fósiles, lo que la convierte en un producto útil y versátil al mismo tiempo.

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Informe resumido

Número de registro: 80460 / Última actualización el: 2005-09-18
Dominio: Energía