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Refrigeración capilar de no contracorriente

El enfriamiento del ciclo capilar se basa en el principio de evaporación. En teoría, la transferencia de aire caliente por la estructura capilar genera la evaporación del gas de tal forma que se evita la acumulación de calor interno. Para poder sacar el máximo partido a los ciclos de evaporación se utilizan agentes refrigerantes como, por ejemplo, amoniaco, agua, alcohol o clorofluorhidrocarbonos. Dicho simplemente, cuanto mayor sea la evaporación por los capilares, mejor resultado tendrá la refrigeración. Lo difícil es diseñar una estructura capilar que favorezca rápidos ciclos de evaporación.
Refrigeración capilar de no contracorriente
Una compañía aerospacial alemana ha desarrollado un sistema de refrigeración más eficaz, sustentado en varios conceptos innovadores. El sistema posibilita el transporte de calor con prestaciones entre 10 veces y 100 veces superiores a las de las estructuras capilares tradicionales centrando toda la atención en la modificación de los sistemas de evaporación y convección. En otras palabras, podríamos decir que adaptando los mecanismos de flujo térmico han hecho progresos impresionantes.

Y lo han logrado incorporando lo que probablemente sea el cambio más decisivo, esto es, el paso del refrigerante evaporado y del refrigerante condensado por distintas tuberías, con lo cual se eliminan los contraflujos habituales en los sistemas clásicos de enfriamiento. Además, la estructura capilar necesaria para la evaporación se ambienta únicamente en el evaporador, y ya no en el medio de transferencia térmica. De este modo, separando los sistemas de tuberías para refrigerantes y calor se elimina la muestra de contracorriente que experimentan los sistemas tradicionales de refrigeración, en los que el refrigerante utiliza la misma estructura de tuberías. El tamaño radicalmente inferior de los poros de los propios capilares genera diferencias de presión radicalmente superiores, con lo que se conectan ciclos de circulación más rápidos de los agentes refrigerantes. Todo ello ofrece un sistema de refrigeración con ciclos de transferencia térmica entre 10 veces y 100 veces más rápidos.

Vistos los problemas que plantea el calentamiento interno en determinados sistemas operativos, la evidente mejora del ciclo de enfriamiento converge en la ampliación del ciclo de vida de las máquinas y el recorte de gastos de funcionamiento y mantenimiento. Este sistema tiene aplicaciones en los campos de fisión nuclear y gestión de residuos radiactivos, así como en los sectores eléctricos y químico.

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Informe resumido

Número de registro: 80554 / Última actualización el: 2005-09-18
Dominio: Energía