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Mejorando los modelos climáticos globales

La simulación numérica es una poderosa herramienta analítica que se ha hecho más accesible últimamente con el advenimiento de la tecnología microinformática. Científicos del Centro Común de Investigación en Italia han aplicado métodos de simulación numéricos para impulsar el estado del arte del modelado climático global.
Mejorando los modelos climáticos globales
En los años veinte, Lewis Fry Richardson imaginó el pronóstico del tiempo desde una "fábrica de predicción", esto es, un cuarto lleno de matemáticos, todos ellos realizando cálculos múltiples que correspondieran a sus respectivas regiones del globo. La visión de Richardson no se concretó ya que los matemáticos no podían realizar los cálculos bastante rápido para producir una verdadera previsión. Sin embargo, desde aquél entonces los ordenadores han reemplazado a los matemáticos y ya es posible prever el tiempo con varios días de antelación.

Ahora bien, el modelado numérico se usa para más cosas que para la simple predicción del tiempo que hará mañana. También se aplica al clima global, o los modelos meteorológicos a largo plazo. Hace poco se ha puesto la atención en el posible impacto del hombre en el clima de la Tierra, principalmente el efecto de emisiones de gas invernadero en el calentamiento de la atmósfera. Los científicos han descubierto recientemente que los efectos refrigerantes de aerosoles aerotransportados, que reflejan la radiación solar hacia el espacio exterior pueden compensar ese calentamiento global. Algunos aerosoles son artificiales, pero otros se producen naturalmente, como el dimetilsulfuro, o DMS.

El DMS es producido en grandes cantidades por algas que viven en los océanos del planeta. Una vez liberado a la atmósfera, el DMS se transforma en aerosol sulfato al cabo de varias reacciones químicas complejas. El aerosol sulfato contribuye al efecto refrigerante global. La magnitud de este efecto no se entiende todavía ya que la química multifase detallada del DMS no ha sido previamente incluida en los modelos climáticos globales. Sin embargo, no hace mucho, los investigadores del Centro Común de Investigación (CCI) han incluido este complejo mecanismo en un modelo global.

El modelo desarrollado por el CCI se refiere a la química del DMS en fase acuosa y gaseosa así como a las interacciones entre dos fases, necesarias para simular propiamente el DMS en la atmósfera. Otro aspecto importante del modelo es el método Monte Carlo, que permite analizar la sensibilidad global, rasgo importante éste a la hora de ejecutar el modelo para posibles hipótesis de futuro.

Contrastado con medidas reales de DMS y sus productos de oxidación, el modelo registró buenos resultados de simulación de los coeficientes de DMS y productos derivados tras su liberación a la atmósfera. Los resultados serán útiles a la comunidad de modelado climático global que busca resolver la interacción entre el calentamiento y el enfriamiento global para ayudar a la elaboración de políticas.

Los diseñadores están buscando extender su investigación para mejorar la comprensión y el modelado del impacto del DMS en el clima global. Para más información sobre el modelo consultar p. ej. Campolongo, Saltelli, Jensen, Wilson y Hjorth (1999), Journal of Atmospheric Chemistry, vol.32, pp.327-356, y el informe final SCA DOMAC (2000), EUR 19567.

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Número de registro: 80694 / Última actualización el: 2005-09-18
Dominio: Medio ambiente