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FP6

REFLAB — Resultado resumido

Project ID: 31588
Financiado con arreglo a: FP6-SME

Biosensores dirigidos a aumentar la seguridad de las patatas

Bajo unas determinadas condiciones, las patatas cocinadas, aparentemente inocuas, pueden contener acrilamida. Unos investigadores europeos han desarrollado un biosensor que permitiría alertar a los agricultores y productores de la presencia de glucosa, un precursor de esta toxina.
Biosensores dirigidos a aumentar la seguridad de las patatas
La ciencia ha descubierto que comer un plato o una bolsa de patatas fritas o una patata al horno podría no ser tan seguro como se pensaba. Debido a sus propiedades químicas, al calentar una azúcar reductora junto con el aminoácido asparagina se produce acrilamida, una neurotoxina con propiedades genotóxicas y carcinogénicas. Las patatas pueden contener todos estos ingredientes.

Un aspecto de este problema consiste en que los niveles de azúcares reductoras presentes en las patatas pueden variar (de 0,1 a 10 miligramos por gramo de tubérculo) en función del método de recolección y las condiciones de almacenamiento utilizados. El objetivo del proyecto Reflab, financiado por la UE, consistió en ayudar a los productores y procesadores de la patata a evitar que se produzca esta combinación mortal. Los científicos del proyecto han desarrollado un biosensor de glucosa que permite analizar las patatas crudas.

El nuevo biosensor generado por Reflab ha sido diseñado teniendo en cuenta las propiedades bioquímicas de la patata. El resultado de la medida indica cuánta acrilamida se produciría al freír u hornear las patatas. Este dispositivo, basado en un compuesto denominado nicotinamida adenina dinucleótido (NADH), tiene una gran sensibilidad, pudiendo detectar azúcares a concentraciones de hasta 0,02 gramos por litro, en un rango de temperatura entre 20 y 80 ºC.

La patata contiene tanto vitamina C como compuestos fenólicos, entre los que está el ácido cafeico, que dificulta la retención de líquidos. Estos compuestos, con tendencia a oxidarse, pueden interferir en la detección de azúcares reductoras. Una de las características más ventajosas del biosensor es que funciona en condiciones tanto oxidantes como reductoras, evitando la situación anterior.

Desde un punto de vista industrial, se ha analizado la posibilidad de fabricar este dispositivo, alcanzándose una producción de mil sensores al día. Los éxitos del sensor desarrollado por Reflab se recogen tanto en la página de Internet del proyecto como en un folleto informativo. Los miembros de Reflab consideran que el dispositivo tiene un prometedor futuro comercial, lo que les ha llevado a estudiar las mejores estrategias promocionales para su venta a los productores y procesadores de patatas.

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