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FP6

CASCADE — Resultado resumido

Project ID: 506319
Financiado con arreglo a: FP6-FOOD
País: Suecia

Red para evaluar la toxicidad de los contaminantes alimentarios

Universidades europeas y empresas pequeñas colaboraron en la valoración de los riesgos para la salud que representan los contaminantes alimentarios. Los fondos europeos permitieron centralizar los recursos y planificar las futuras investigaciones.
Red para evaluar la toxicidad de los contaminantes alimentarios
Los contaminantes químicos alimentarios constituyen una grave amenaza para la salud mundial. La falta de datos exhaustivos plantea dificultades, tanto para los científicos como para los consumidores, a la hora de valorar con precisión el riesgo que plantean estas sustancias.

Investigadores procedentes de dieciocho universidades europeas y pequeñas y medianas empresas (PYME) iniciaron el proyecto Cascade («Sustancias químicas contaminantes en la cadena alimentaria: una NoE para la investigación, la evaluación de riesgos y la educación»). Su objetivo fue crear una Red de Excelencia (NoE) que reuniera a investigadores para abordar las lagunas existentes y gestionar la cadena de evaluación completa, desde los procedimientos de toma de muestras hasta la valoración del riesgo y las medidas legislativas.

Los científicos se centraron en el estudio de las dioxinas y los bifenilos policlorados, sustancias de especial importancia en cuanto a los efectos negativos para la salud. Este tipo de compuestos se acumulan en el medioambiente y en los tejidos grasos del organismo, son extremadamente tóxicos, pueden alterar la actividad del sistema endocrino (por eso se llaman disruptores o alteradores endocrinos) y provocar trastornos en el crecimiento, el desarrollo y la reproducción e incluso producir cáncer.

Investigadores de diversas disciplinas colaboraron en la elaboración de una biblioteca central de recursos (anticuerpos, genes de interés, etc.) y en la identificación de lagunas en lo que respecta a la valoración del riesgo. Además, la NoE puso de relieve la importancia y la dificultad de medir la exposición humana a los contaminantes en lugar de su presencia en los alimentos, que no permite determinar el riesgo con precisión.

El organismo metaboliza los compuestos por diferentes vías, lo que produce una gran variedad de metabolitos intermediarios. Por lo tanto, la mejor forma de predecir el riesgo es a través de los marcadores biológicos de las toxinas (sustancias producidas por el organismo en respuesta a la ingesta de tóxicos). Además, dado que estas sustancias químicas y sus efectos tóxicos se han empezado a medir recientemente, aún no se poseen datos sobre los efectos de bajas dosis a largo plazo, lo cual es muy importante.

Como parte de su trabajo, el centro coordinador de Cascade, el Instituto Karolinska, ha contratado un equipo dedicado a «Ciencia y sociedad» y encargado de comunicar los resultados de las investigaciones sobre los alteradores endocrinos a las empresas europeas de seguridad alimentaria y a los consumidores.

El trabajo de coordinación de Cascade puede tener un impacto importante en la seguridad alimentaria y la concienciación del consumidor europeo.

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