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Control de malas hierbas parásitas

Las malas hierbas parásitas son las plantas más destructivas y difíciles de controlar; además, provocan la pérdida de numerosos cultivos en toda Europa. Nuestro conocimiento sobre las complejidades de la interacción entre la planta y el huésped es más bien limitado, sobre todo en relación con la genómica de los parásitos.
Control de malas hierbas parásitas
Los parásitos se unen al sistema vascular del huésped y establecen vínculos físicos y fisiológicos entre las dos especies, por lo que son difíciles de controlar. La dependencia creada por los parásitos y su perfecta coordinación con la señalización del desarrollo del huésped implican que deberían verse afectados por estrategias de control innovadoras. Sin embargo, hasta ahora no se conocen bien los procesos fundamentales que entran en juego en las interacciones entre huésped y parásito.

El proyecto de investigación «Genomics-based investigations into orobanche-host interactions» (OROBANCHE), financiado con fondos de la Unión Europea, estudia la biología molecular del proceso de invasión de huéspedes por plantas parásitas con el fin de descubrir nuevos enfoques para proceder a su control. Entre los objetivos específicos cabe destacar la caracterización de la expresión génica de las orobancáceas y el movimiento del ARN mensajero entre los huéspedes y las plantas parásitas.

En colaboración con distintas universidades de Estados Unidos, los investigadores han creado la primera base de datos a gran escala sobre los transcriptomas de tres especies de parásitos relacionadas entre sí. La existencia de esta base de datos ha abierto distintos rumbos para nuevas investigaciones.

Las señales de germinación se encontraron entre los primeros genes interesantes descubiertos en la base de datos. En los parásitos Orobanche y Striga, la germinación de la semilla se produce únicamente después de la estimulación causada por compuestos químicos específicos segregados por las raíces del huésped. Se han iniciado estudios para determinar las características específicas de la capacidad de los parásitos para percibir esas señales. El tipo principal de estimulantes para la germinación son las estrigolactonas, que son hormonas vegetales que controlan la estructura y las funciones de la planta. Las transcripciones génicas de las estrigolactonas codifican proteínas funcionales y se regulan de forma coordinada durante las fases vitales de los parásitos.

En plantas, encontramos un caso interesante de transferencia horizontal de genes entre Orobanche aegyptiaca y una leguminosa de la que desciende. El gen transferido, una proteína albúmina del tipo «1 Knottin-like», guarda relación con las proteínas antiinsecticidas. Por esa razón, la adquisición del gen procedente del huésped podría conllevar una ventaja adaptativa. El gen parece expresarse en distintas especies relacionadas y se han secuenciado su función y sus homólogos.

En resumen, el proyecto de investigación ha aportado numerosas perspectivas innovadoras sobre la coexistencia de las plantas parásitas y sus huéspedes. Se espera que de este trabajo surja el desarrollo de estrategias más eficaces para el control de malas hierbas parásitas.

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Palabras clave

Mala hierba parásita, Orobanche, genómica vegetal
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