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Predisposición genética a la diabetes de tipo 1

La diabetes de tipo 1 (DT1) es una enfermedad autoinmune que se caracteriza por la destrucción de las células productoras de insulina del páncreas. Parece que el estilo de vida, el entorno y el perfil genético contribuyen a la aparición y la progresión de esta enfermedad.
Predisposición genética a la diabetes de tipo 1
En estudios genéticos se han identificado algunos genes de predisposición asociados a la incidencia de la enfermedad como los de los antígenos leucocitarios humanos, la subunidad alfa del receptor de IL-2 (CD25) y el PTPN22. El gen PTPN22 expresa el tipo 22 no receptor de la proteína tirosina fosfatasa (PTPN22). Recientemente, se ha prestado especial interés al polimorfismo R620W del gen PTPN22, que induce el cambio de un único aminoácido.

El proyecto financiado con fondos europeos PTPN22 IN T1D (Effect of PTPN22 on Treg to Teff equilibrium in human and murine autoimmune diabetes) investigó el mecanismo por el que el alelo de PTPN22 actúa como locus de susceptibilidad autoinmune. Los científicos estudiaron el papel de PTPN22 en poblaciones de linfocitos T reguladores y efectores en personas sanas y prediabéticas.

El genotipado de pacientes con TD1 o de individuos con riesgo de presentar el polimorfismo R620W reveló un mayor porcentaje del polimorfismo de predisposición en estos grupos de personas que en controles sanos. Además, estos individuos presentan mayor número de linfocitos T efectores y de memoria.

Los experimentos destinados a determinar el papel de PTPN22 en el desarrollo de los linfocitos T demostró la importancia de este alelo en la diferenciación de los linfocitos T reguladores. Estos resultados han sido verificados por estudios en ratones sin el alelo PTPN22 que mostraron además que PTPN22 fija el umbral de la activación del receptor de los linfocitos T. Además, parece que el mismo alelo controla la respuesta antivírica, ya que afecta a la formación de los linfocitos T citotóxicos y de memoria.

Otro hecho destacable es que la falta de PTPN22 aumenta las respuestas antivíricas de los linfocitos T efectores. Así pues, al aplicar cualquier terapia dirigida hacia este alelo, se debe tener conciencia de que se podría potenciar la respuesta inmune antivírica.

Los científicos esperan que describir el papel de PTPN22 en el desarrollo y la función de los linfocitos T permita entender los mecanismos que predisponen a desarrollar la DT1. A largo plazo, la información obtenida en el proyecto podría sentar las bases para el análisis genético y el desarrollo de estrategias terapéuticas novedosas.

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Palabras clave

Predisposición genética, diabetes, DT1, autoinmunne, PTPN22, linfocito T, intervención terapéutica
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