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FP7

WATER-BEE — Resultado resumido

Project ID: 222440
Financiado con arreglo a: FP7-SME

Ahorro de agua mediante la fusión de conocimientos agrícolas y tecnologías inalámbricas

En regiones áridas como la mediterránea, la escasez de agua se está convirtiendo en un problema crónico, pese a lo cual más de la mitad de los recursos disponibles se echa a perder por la ineficacia del riego. Unos investigadores han desarrollado un sistema de monitorización en tiempo real que permite comprobar la humedad del suelo en cultivos agrícolas y enviar agua donde convenga.
Ahorro de agua mediante la fusión de conocimientos agrícolas y tecnologías inalámbricas
En el sector de la agricultura se desperdicia el 60 % de los 2,5 trillones de litros de agua que se consumen al año, lo cual equivale a cerca del 70 % del agua a la que se puede acceder en el mundo. Uno de los principales factores causantes es la ineficiencia de los sistemas de riego. En el Mediterráneo europeo, donde la sequía se está convirtiendo en un problema de grandes proporciones, el regadío supone el mayor consumo de agua. En total, la sequía costó a la economía europea 11 000 millones de euros en 2003; en España, solo en 2005, la factura rondó los 2 000 millones de euros.

A través de un proyecto financiado con fondos europeos titulado «Low cost, easy to use intelligent irrigation scheduling system» (WATER-BEE) se estudiaron posibles mejoras de los sistemas de riego. El equipo internacional de investigadores participantes ideó un sistema de riego inteligente cuyo cometido es lograr un uso óptimo del agua y regar únicamente cuando y donde sea necesario. El sistema integra redes inalámbricas de sensores (WSN) de bajo coste, tecnología de sensores del suelo y software inteligente y resulta sencillo de usar para los agricultores y suficientemente resistente para el entorno típico de una explotación agrícola.

En las pruebas de campo realizadas, las tecnologías de WATER-BEE permitieron reducir el consumo de agua en cerca de un 51 %. Otra de sus ventajas fue un uso menor de fertilizante; al administrar la cantidad adecuada de agua allí donde se necesita, reduce la escorrentía de nutrientes propia del riego indiscriminado.

Se ha calculado que el precio del sistema ronda los 350 euros por hectárea, por lo que resulta asequible para el colectivo de los agricultores pequeños, el objetivo más importante en este ámbito. Este sistema puede ser empleado también por otros usuarios de agua a mayor escala, como en campos de golf, otras instalaciones deportivas y hoteles, y es viable para jardines domésticos.

WATER-BEE supone una innovación muy oportuna con la que ahorrar agua que ayuda a mitigar un problema que no hará sino acrecentarse en Europa y el resto del mundo. Podría, pues, aportar beneficios económicos y medioambientales sustanciales.

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