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Datos masivos para obtener grandes beneficios: un foco en la sociedad civil

No solo las empresas y los gobiernos están en situación de beneficiarse de los datos masivos. Más allá de su lucha por garantizar la privacidad y proteger a los ciudadanos de una vigilancia abusiva, el proyecto DATACTIVE plasma una sociedad civil cada vez más versada en el uso de datos para generar cambios sociales.

Sociedad

Si lo piensa, los datos masivos son solo un nuevo prisma, mucho más refinado, a través del que podemos observar y descifrar tendencias sociales. Resulta evidente que la literatura que presenta «los datos como el nuevo petróleo» ha hecho un trabajo excelente poniendo de manifiesto el potencial de los datos masivos para la inteligencia empresarial y el uso gubernamental. Con todo, erró al no centrarse en su valor para la sociedad civil. Sin embargo, la sociedad civil no cometió ese error. En los últimos diez años, más o menos, el periodismo de datos y las investigaciones sobre los derechos humanos que usan datos en línea han demostrado el valor de los datos masivos para agentes no gubernamentales y no comerciales. Aun así, desde una perspectiva de investigación, sigue sin explorarse esta conexión entre ciudadanos, participación política y datos masivos. «La propuesta de DATACTIVE (Data activism: The politics of big data according to civil society) requirió un estudio mucho más amplio que la investigación extremadamente local de casos concretos que habíamos visto hasta ahora», comenta Stefania Milan, profesora adjunta de Nuevos Medios de Comunicación y Cultura Digital en la Universidad de Ámsterdam. «Combinamos entrevistas pormenorizadas con 250 activistas, defensores de los derechos humanos y defensores de los derechos digitales con observaciones sobre el terreno, tanto en la vida real como en el ciberespacio, y con técnicas de extracción de datos. La idea es captar lo que la gente piensa y dice, lo que hace y la forma en que los algoritmos arbitran ambos aspectos». El proyecto se centra en tres lagunas específicas. La primera es la falta de comprensión de la interacción de la sociedad civil con los datos. La segunda es el hecho de que, hasta ahora, la resistencia a los datos masivos y la defensa de estos se han tratado como dos fenómenos aislados. «A primera vista, puede que no se observe una gran relación, pero, de hecho, la recogida y el procesamiento de datos masivos, así como las iniciativas para orientar la recogida y el análisis de datos hacia el bien común, constituyen dos caras de la misma moneda. Lo que ofrecemos es una perspectiva holística del activismo de datos que es capaz de comprender las relaciones entre los enfoques "reactivos" (resistencia a la vigilancia) y "proactivos" (uso de los datos para generar cambios sociales), y entre las dimensiones sociales y tecnológicas», explica Milan. La tercera laguna que aborda el proyecto DATACTIVE, financiado por el Consejo Europeo de Investigación, es la falta de interacción con la dimensión colectiva y de «software» del activismo que implica el uso de los datos. La mayor parte de las investigaciones existentes versaban sobre estudios de caso aislados, no tenían en cuenta la evolución de los entornos tecnológicos y de «software» y, en gran medida, no exploraban la dimensión de las acciones colectivas.

El creciente ámbito del activismo de datos

El equipo del proyecto ha dejado clara la función de los datos como mediadores en el activismo digital. Pueden considerarse una «apuesta» (un objeto de lucha política) o pueden movilizarse como parte de «repertorios» o herramientas modulares para la lucha política. En este sentido, se han identificado varias tendencias interesantes. El equipo demuestra, en particular, que los movimientos sociales emplean cada vez más las tecnologías de cifrado. «Las respuestas de los encuestados muestran cómo está madurando el campo de los derechos digitales y del activismo de datos», comenta Milan. «La comprensión de qué es y qué hace la tecnología de los datos masivos sigue aumentando. Su uso se aleja de las soluciones tecnológicas y está cada vez más integrado en las complejas configuraciones de los asuntos políticos». Están apareciendo otras tendencias interesantes. Una está estrechamente relacionada con las noticias: el equipo del proyecto observó el resurgimiento de los esfuerzos por dar voz (a través de los datos) a las comunidades marginales y sus demandas. Un ejemplo de ello es el movimiento #BlackLivesMatter. Otra tendencia es el hecho de que ámbitos muy diferentes del activismo de datos son cada vez más conscientes de los beneficios de cruzar sus tácticas basadas en datos (análisis de datos, comunicación cifrada, etc.). La pandemia de la COVID-19 ha hecho que la investigación de Milan sea aún más pertinente, ya que los gobiernos han situado las aplicaciones de rastreo de contactos, la recopilación y la visualización de datos en el centro de sus acciones. El equipo del proyecto ha aprovechado esta oportunidad para crear un blog en el que se exploran las consecuencias de la pandemia, centrándose en la forma en que las comunidades y los individuos marginados experimentan el virus. «A la larga, esperamos que nuestro proyecto anime a las personas a "jugar con los datos". Nos gustaría que diferentes iniciativas de activistas de datos explorasen aspectos complementarios y contribuyesen a sensibilizar sobre los problemas y las oportunidades de la datificación. Esto podría ayudar a aprovechar las buenas prácticas de la sociedad civil para el conocimiento y para las agendas de la política pública», concluye Milan.

Palabras clave

DATACTIVE, datos masivos, derechos humanos, sociedad civil, activismo digital

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