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Obstruction DEtection Sensor for Surveillance on Aircraft

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Un novedoso sensor mejora las capacidades anticolisión de los aviones

Un proyecto financiado con fondos europeos está adaptando una tecnología punta del sector del automóvil para mejorar la seguridad de la aviación.

Transporte y movilidad
Seguridad

En la aviación general, las principales causas de accidentes son cuasicolisiones en vuelo y colisiones en vuelo o en tierra. Los sensores pueden desempeñar una función esencial para la prevención de accidentes causados por tales colisiones. Sin embargo, los disponibles actualmente en el mercado son caros, por lo que es difícil obtenerlos para helicópteros y aviones pequeños. Teniendo en cuenta este problema, el proyecto financiado con fondos europeos ODESSA, en colaboración con la empresa líder de alta tecnología Thales como responsable del tema, se propuso ofrecer a los aviones y helicópteros un sensor asequible para reducir las colisiones cerca de tierra, por ejemplo durante el despegue y aterrizaje o las maniobras en tierra. Para lograrlo, el proyecto aprovechó las ventajas de la tecnología madura de automoción, en particular radares fiables y de bajo coste combinados con videocámaras instaladas en los vehículos para la detección temprana de obstáculos.

El sensor ODESSA

«Hemos desarrollado un prototipo de ODESSA, un sensor pequeño, ligero y con bajo consumo eléctrico que puede instalarse en aviones pequeños o drones para detectar obstáculos a corto alcance», explica Pietro Borgh, coordinador del proyecto. Se basa en la combinación de la tecnología de radar, derivada de sistemas avanzados de asistencia a la conducción, con algoritmos de procesamiento de imágenes avanzados. El radar permite la detección de objetivos y la cámara mejora la fiabilidad de la detección mediante la clasificación de los objetos. «El sensor tiene un alcance máximo de 140 m con 15° de elevación y 40° de azimut a una velocidad de 50 km/h», añade Borgh. El equipo del sensor está formado por dos grandes subconjuntos, la unidad de mando y la unidad de sensor, industrializados y certificados de conformidad con las normas de la aviación civil. «Las conclusiones del proyecto confirmaron que el equipo del sensor ODESSA podía instalarse en drones o aviones ligeros, siempre que se garantice el equilibrio adecuado entre rendimiento y dimensiones (tamaño, peso, potencia y consumo) en función de las capacidades del avión y el posicionamiento en el mercado», señala Borgh. El proyecto también confirmó su utilidad para aviones con despegue y aterrizaje verticales (VTOL, por sus siglas en inglés) durante todas las fases de vuelo y en aviones sin VTOL durante la fase de rodaje debido a su alcance de 140 m. «De hecho, ODESSA mejora la capacidad de proporcionar la identificación correcta de objetivos, incluso cuando la visibilidad se reduce drásticamente a causa de la lluvia, el humo o la arena, permitiendo así un aterrizaje y un vuelo VTOL más seguros», confirma Borgh. El sensor actúa asimismo de forma independiente respecto a las infraestructuras de sensores del aeropuerto.

Hacia una aviación más segura

De cara al futuro, la ambición del proyecto es lograr que el sensor ODESSA se instale en todas las aeronaves pequeñas, así como mejorar las capacidades de los sistemas de advertencia y alerta de aproximación al terreno o los sistemas anticolisión, en las plataformas de aviación civil. Ese trabajo contribuirá al desarrollo del Sistema de supervisión modular en los sistemas de Clean Sky 2. Hablando de los siguientes pasos del proyecto, Borgh señala: «Interconsulting, el principal coordinador del proyecto, buscará socios potenciales interesados en desarrollar el sensor ODESSA para los mercados de la aviación ligera, los aerotaxis y los drones. Utilizaremos nuestro prototipo para mostrar cómo funciona el sensor y sus capacidades». El proyecto también realizará un estudio de mercado para valorar posibles clientes y desarrollar un plan de negocio específico para las oportunidades prometedoras. Los socios del proyecto, INNOSENT, CNRS y SIRALAB, se centrarán en la planificación de las actividades de certificación e industrialización. «La solución del sensor ODESSA, tras las labores específicas de industrialización, podría convertirse en un dispositivo obligatorio, al menos para los drones, pero también para otros vehículos, por el incremento previsto del tráfico aéreo en un futuro cercano», concluye Borgh.

Palabras clave

ODESSA, sensor, aviación, drones, colisiones, avión pequeño, VTOL, helicópteros, tecnología de automoción, Clean Sky 2

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