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Recomendaciones de la Comisión en el ámbito de la gestión de desechos radiactivos

De acuerdo con el cuarto informe sobre la situación de los desechos radiactivos en los 15 Estados miembros de la Unión Europea (UE) que acaba de publicar la Comisión, los procesos y las técnicas de gestión de todas las categorías de desechos radiactivos han llegado a un punto ...
De acuerdo con el cuarto informe sobre la situación de los desechos radiactivos en los 15 Estados miembros de la Unión Europea (UE) que acaba de publicar la Comisión, los procesos y las técnicas de gestión de todas las categorías de desechos radiactivos han llegado a un punto de perfeccionamiento tal que pueden ser utilizados a escala industrial.

El único aspecto que quedar por poner en práctica es la evacuación a gran profundidad de desechos termógenos de gran actividad, que se ha demorado en algunos Estados miembros a causa de dificultades de autorización y de problemas de percepción entre el público.

En el informe se afirma que el desmantelamiento total de las instalaciones nucleares es posible, como lo han demostrado proyectos piloto de desmantelamiento a gran escala.

La producción anual total de desechos radiactivos en la UE es de aproximadamente 50.000 m3, un volumen que representa una disminución drástica frente a las cifras presentadas en el informe anterior, en el que se preveían cantidades anuales de 80.0000 m3 (sin tener en cuenta el aporte de Austria, Finlandia y Suecia, que no eran Estados miembros en esa época). La disminución se puede explicar como sigue:

- la construcción de nuevas centrales ha cesado prácticamente (salvo en Francia);
- se han cerrado definitivamente numerosas centrales antiguas;
- los explotadores de las centrales nucleares han hecho enormes esfuerzos para reducir la producción de desechos en la fuente misma;
- se han adoptado técnicas avanzadas de reducción del volumen de los desechos.

Todos los Estados miembros que cuentan con un programa nuclear han practicado la eliminación de desechos radiactivos. Hasta fines de 1994, se había eliminado un total de 1.640.000 m3, por evacuaciones en el mar (hasta 1982), en la superficie o en la proximidad de la superficie, o en formaciones geológicas profundas. No obstante, los desechos termógenos de gran longevidad se almacenan en la superficie hasta que se pueda disponer de instalaciones en profundidad. Varios Estados miembros realizan trabajos preparatorios para la eliminación de este tipo de desechos, como, por ejemplo, la operación de laboratorios subterráneos, la búsqueda de sitios o la preparación de autorizaciones.

Las principales recomendaciones que se proponen en el informe son las siguientes:

- los Estados miembros deben continuar sus actividades en lo que respecta a la elección de sitios, la construcción, la operación y el cierre de depósitos de desechos altamente radiactivos en formaciones arcillosas, graníticas o salinas profundas. Uno de los grandes problemas es la resistencia de la población a la instalación de un sitio particular en su vecindario. Un mejor programa de información pública ayudará a superar esa oposición;
- las autoridades de seguridad de los Estados miembros deben participar en los trabajos preparatorios que preceden a las solicitudes de autorización relativas a depósitos geológicos profundos, y se debe alentar activamente la cooperación entre esas autoridades;
- los Estados miembros deben perseverar en su empeño de reducir el volumen de los desechos radiactivos de todas las aplicaciones nucleares, tanto mediante medidas encaminadas a reducir los volúmenes en la fuente de origen como por medio de la aplicación de técnicas avanzadas de reducción del volumen de desechos;
- es importante elaborar un conjunto de reglas comunes a nivel de la UE con respecto a la liberación de grandes cantidades de desechos radiactivos declarados que, con el tiempo, presenten niveles muy débiles de radiactividad residual. La situación actual, en la que ciertos países aplican límites de liberación y otros no, con todo lo que eso implica para la puesta en el mercado y la circulación de las materias pertinentes, no es satisfactoria;
- al igual que en la estrategia aplicable a los desechos no radiactivos, la UE debería proponerse la autosuficiencia en la eliminación de los desechos radiactivos, incluso si la legislación comunitaria no excluye el traslado a países fuera de la UE. Los países que son grandes productores de desechos radiactivos deben ser ciertamente capaces de eliminarlos en su propio territorio. La posibilidad de una cooperación voluntaria entre los Estados miembros debe, no obstante, mantenerse abierta en los casos en que, por ejemplo, un enfoque regional a la eliminación permitiría mejorar la seguridad y conservar el medio ambiente;
- la investigación y el desarrollo en el ámbito de la gestión de desechos radiactivos debe continuar la mejora de los datos, los modelos y los conceptos relacionados con la seguridad a largo plazo de la eliminación de los desechos radiactivos de gran longevidad.

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