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Interfaces informáticas encefálicas en el hogar para mejorar la vida de aquellos con discapacidades

El proyecto BACKHOME ha logrado en tres años que el uso de interfaces informáticas encefálicas (BCI) en el hogar deje de ser un sueño. Su sistema de BCI en conjunto con el inalámbrico de obtención de bioseñales y otras tecnologías de vigilancia remota ya se pueden adquirir.
Interfaces informáticas encefálicas en el hogar para mejorar la vida de aquellos con discapacidades
Para aquellos que sufren discapacidades graves, la idea de encontrar una cura aún queda en un futuro lejano a pesar de los recursos científicos que se destinan a esta tarea. Mucho más cercana queda una interfaz entre el encéfalo y un ordenador que les permita recuperar parte de su independencia. Esta tecnología ha evolucionado considerablemente con el paso de los años. Demostraciones de nuevos prototipos de aplicaciones dedicados a la comunicación, el control de movimiento, el control ambiental, la locomoción o la neurorehabilitación han ofrecido a los pacientes esperanzas tangibles de un futuro mejor. No obstante, estos prototipos no han salido hasta ahora de los laboratorios o de entornos dotados de vigilancia intensa.

«Su empleo en hogares se ha demostrado, si bien únicamente bajo la supervisión de expertos —declaró Felip Miralles, director de la Director de la Unidad Tecnológica de eHealth de Eurecat, un centro tecnológico de Cataluña resultante de la unión en mayo de 2015 de Ascamm, Cetemmsa, Barcelona Digital, Barcelona Media y CTM. «Un progreso relevante de la investigación en torno a las BCI y su puesta en práctica como tecnología de asistencia (AT) viable reside en la introducción de las BCI en los hogares a fin de ofrecer opciones nuevas de control y comunicación capaces de ampliar la independencia y reducir la exclusión social.»

Felip Miralles conoce al detalle los entresijos de esta situación. Durante los tres últimos años ha estado al cargo de BACKHOME, un proyecto dedicado a ejecutar una migración de la tecnología BCI desde el laboratorio al hogar y de este modo lograr su popularización comercial. En el proyecto, ya finalizado, se generaron cinco innovaciones fundamentales, a saber, una arquitectura capaz de cumplir los requisitos de una BCI multifuncional dotada de apoyo domiciliario a distancia; un equipo de BCI inédito que ofrece un estándar de ligereza, autonomía, comodidad y fiabilidad; servicios fáciles de usar adaptados a las necesidades de los usuarios activables mediante una pulsación y adaptativos; un sistema de televigilancia y apoyo a domicilio; una aplicación basada en web para terapeutas mediante la que brindar servicios a distancia.

Dedicado al usuario y al mercado

Todas estas tecnologías se ensayaron con exhaustividad a través de un método UCD (Diseño Centrado en el Usuario), capaz de tener en cuenta las opiniones de terapeutas, cuidadores, usuarios y familiares. «Utilizamos este método en cada fase de definición e implementación del sistema para ofrecer una solución representativa de los requisitos, las necesidades y las preferencias de los usuarios» explicó Eloísa Vargiu, coordinadora técnica del proyecto. Veinte participantes evaluaron en sistema en un protocolo experimental desarrollado en la universidad de Wurzburgo (con electrodos en seco y en gel) y otros cinco en tres ocasiones adicionales en la Fundación Cedar.

Las opiniones de los usuarios pusieron de manifiesto la estabilidad del sistema y su capacidad para satisfacer los requisitos planteados. «Las opiniones de los cuidadores encargados de evaluar la usabilidad del software y el hardware fueron positivas Están seguros de que el sistema se puede integrar en su labor diaria», explicó el Sr. Miralles. Sea realizaron ensayos exhaustivos en cinco participantes con lesiones encefálicas adquiridas utilizando el sistema basado en gel, y dos usuarios finales ensayaron el sistema en un entorno de uso a domicilio independiente durante seis semanas. Estas pruebas ofrecieron la oportunidad a los cuidadores de configurar el hardware y el software y a los usuarios utilizar el sistema de forma independiente, tras lo cual realizaron tres tareas predefinidas a la semana.

Vargiu afirmó que este método centrado en el usuario ha sido la clave del éxito del proyecto. «La evaluación a domicilio ofreció lecciones valiosas para los desarrolladores técnicos en las que se señalaron las facetas más importantes, como la posibilidad de utilizar el sistema sin ayuda del cuidador, la importancia de la infraestructura en el entorno de la vivienda y la importancia de evolucionar los algoritmos utilizados para evitar seleccionar opciones por error. Dos participantes del estudio diagnosticados con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) evaluaron la aplicación Brain Painting que les permitió expresarse de un modo artístico en un lienzo virtual. Ambos expresaron su satisfacción con la aplicación y señalaron que la BCI mejoró su calidad de vida.»

Esta interacción prolongada con los usuarios finales contribuyó además a facilitar la transición del laboratorio al mercado y si bien el proyecto finalizó en junio, muchos de los productos principales de BACKHOME ya se han puesto a la venta.

«g.Nautilus, un nuevo sistema inalámbrico de adquisición de señales, e intendiX, otro sistema completo y compacto de BCI para la vida cotidiana de los pacientes están a disposición de los usuarios. Otro producto paralelo, la plataforma eKauri, está en fase de producción. Su sistema de televigilancia basada en sensores y el sistema de apoyo en el hogar ofrecen servicios de teleasistencia avanzados, gestión de asistencia a pacientes crónicos, y participación social para los más mayores, pacientes crónicos y aquellos con discapacidades que no tienen necesidad de servirse de la BCI como interfaz de usuario final», aclaró Miralles. Un producto comercial de sanidad a distancia denominado HomePod, comercializado por la empresa del Reino Unido Medvivo, se rediseñó para su aplicación en la vigilancia a distancia y la asistencia a pacientes de ictus. Este sistema nuevo, denominado StrokePod, se integra en el sistema de televigilancia basada en sensores de BACKHOME.

BACKHOME influirá enormemente en la competitividad de Europa en este ámbito y las tecnologías propuestas redundarán en beneficio de pacientes, cuidadores y profesionales de la salud.

Para más información, consulte:

BACKHOME
http://www.backhome-fp7.eu/

Fuente: Basado en una entrevista a Felip Miralles y Eloísa Vargiu coordinador y coordinadora técnica respectivamente del proyecto BACKHOME.

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