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Una nueva publicación arroja luz sobre la capacidad de las bases de datos descentralizadas para impulsar iniciativas de acción por el clima

Un informe sugiere que la tecnología de cadena de bloques y otros sistemas descentralizados podrían ayudar a recabar los tan necesarios fondos para lograr la transformación hacia una economía sin emisiones de carbono.
Una nueva publicación arroja luz sobre la capacidad de las bases de datos descentralizadas para impulsar iniciativas de acción por el clima
A pesar del enorme consenso en torno a la necesidad de adoptar medidas colectivas contra el cambio climático y adaptarse a sus efectos, las labores a escala mundial no han logrado reducir de manera sustancial las emisiones de carbono. Cada vez se hace más patente la necesidad de adoptar un planteamiento descentralizado, ascendente y multisectorial para abordar este problema, lo que ha dado lugar a que se consideren tecnologías innovadoras y revolucionarias. No obstante, el rápido devenir del panorama digital dificulta mantenerse en la cresta de la ola.

Un informe encargado por la Comunidad de conocimiento e innovación (KIC, por sus siglas en inglés) del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT) sobre el clima (EIT Climate-KIC) —la colaboración público-privada de la Unión Europea de mayor tamaño dedicada a la innovación en materia de clima y financiada por el EIT— analiza el potencial de la tecnología de registro distribuido (DLT, por sus siglas en inglés) a la hora de evaluar métodos enmarcados en la acción por el clima. «DLT es el término que engloba a los sistemas informáticos que copian, comparten y sincronizan datos digitales repartidos geográficamente en distintos emplazamientos, países o instituciones». A lo que añade: «DLT es una tecnología para gestionar una base de datos sin necesidad de contar con un administrador central o un almacenamiento centralizado de datos». El informe hace referencia a la cadena de bloques como un componente de la DLT. La acción por el clima incluye a todas las industrias, partes y proyectos que se proponen reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Presentado el 8 de noviembre durante la «Cumbre por la Innovación Climática» organizada por EIT Climate-KIC en Dublín, en el informe se estudian las ventajas e inconvenientes de la DLT y se resumen casos de uso, como por ejemplo en materia de energía, gestión de la cadena de suministro, transporte y comercialización de carbono y otros ámbitos que incentivan comportamientos beneficiosos para el clima como el reciclaje o el consumo responsable. La DLT también tiene cabida en otras categorías como la administración abierta, las actividades filantrópicas y el seguimiento, la notificación y el verificación.

En el informe también se hace hincapié en la inversión ecológica como tema trasversal a todos los casos de uso. «Al mejorar la disponibilidad de los datos y el seguimiento, la notificación y el verificación, se presentan nuevas formas de financiar proyectos climáticos. El Acuerdo de París representa un mercado de inversión ecológica de 23 billones de dólares estadounidenses de aquí a 2030». Se incide en que la financiación de proyectos de DLT se propone reducir los «costes de desarrollar nuevos productos financieros ecológicos», así como «reducir la asimetría informativa y mejorar los sistemas de certificación».

El ecosistema de acción por el clima

El documento ofrece además un registro de 222 partes activas en el ecosistema de acción por el clima basado en la DLT (a fecha de agosto de 2018). El trabajo de estas partes incluye varias funciones sistémicas, como actividades empresariales, desarrollo y difusión de conocimientos, movilización de recursos y apoyo a las labores de promoción.

En el informe se explica que «ahora podría ser el momento ideal para involucrarse, a pesar de que el ecosistema de acción por el clima basado en la DLT esté aún en una fase inicial de desarrollo. En un artículo publicado por el servicio de noticias y análisis en línea Environmental-Finance.com, el doctor Harald Rauter, director de innovación de la EIT Climate-KIC para la región de Alemania, Austria y Suiza, defiende que los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas desafían los modelos económicos actuales. Advierte, además, que dichos objetivos sacan a la palestra dos cuestiones fundamentales: «(1) ¿Cómo podrá el planeta confluir y ponerse de acuerdo sobre un nuevo paradigma económico que tenga en cuenta de forma holística los valores ecológico, social y económico? Y (2) ¿cómo se compartirán los costes de los factores ecológico y humano?». Añade que los modelos económicos actuales no ofrecen respuestas a estas preguntas.

El doctor Rauter destaca la importancia de desarrollar fondos de acción por el clima reservados para la DLT: «Deberían ofrecer estructuras de financiación, de redes de contactos y de apoyo para las empresas emergentes, así como contribuir a estimular la comunidad de estas empresas con respecto a la acción por el clima y a atraer inversiones». El progreso tecnológico, la concienciación, la distribución de recursos y la movilización de la comunidad solo pueden liberar todo su potencial si existe seguridad jurídica».

Fuente: Basado en artículos aparecidos en medios de comunicación

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