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Conferencia La Mujer y la Ciencia: Integración de las Redes 1999

En la mayor parte de las conferencias científicas suele ser más frecuente ver a mujeres entre el personal de cafetería que entre los asistentes. Y, sin embargo, en la última Conferencia sobre la Ciencia y la Mujer incluso los camareros eran todos hombres. Toda una profusión de...
En la mayor parte de las conferencias científicas suele ser más frecuente ver a mujeres entre el personal de cafetería que entre los asistentes. Y, sin embargo, en la última Conferencia sobre la Ciencia y la Mujer incluso los camareros eran todos hombres. Toda una profusión de colores ha venido esta vez a sustituir al tono gris típico de los trajes que domina en similares ocasiones y a animar esta conferencia que ha convocado a científicas, especialistas en género, y representantes de redes de mujeres científicas de toda Europa reunidos para debatir los medios más adecuados para conseguir una investigación hecha por y para mujeres sobre los temas que les conciernen.
La conferencia, que ha tenido lugar en Bruselas los días 8 y 9 de este mes y cuya organización ha corrido a cargo de la Comisión Europea, ha centrado sus debates en la Integración de las Redes - Networking the Networks, movilizando de manera activa a las mujeres que se dedican a tareas científicas para ayudarse mutuamente en el empeño por mejorar el nivel de presencia de la mujer en las políticas científicas. Al término de la conferencia los participantes aprobaron una declaración sobre los medios para mejorar la eficacia de estas redes y lograr su consolidación a escala europea.
Pero, ¿por qué razón necesita aún hoy ese apoyo la mujer en esta década de los 90 de igualdad de derechos y oportunidades entre hombre y mujer en lo que respecta a la ciencia? Mónica García-Aguilar, coordinadora de la sección española de WITEC (Women in Science, Engineering and Technology - Mujeres en la Ciencia, la Ingeniería y la tecnología), y que actualmente prepara su doctorado en el Instituto Catalán de Tecnología, describió así como se sentía en su primer trabajo de ingeniera en una fábrica de coches: Me sentía tan sola, que fue entonces cuando comprendí lo que significa padecer el racismo o la discriminación. Y no era yo la única que tenía ese sentimiento, e incluso algunos de mis compañeros varones, conscientes de lo que pasaba, trataron de salir en mi defensa, aunque al fin y al cabo era yo la que tenía que hacer frente a esa situación. Pero ni sabía cómo, ni en aquel momento conocía a ninguna otra mujer a la que acudir en busca de consejo.
Era la primera y la única mujer ingeniero que trabajaba en la fábrica, y supe nada más llegar que muchos estaban en mi contra. Sin embargo, los más jóvenes estaban de mi parte y no me veían como a una mujer ingeniero, sino simplemente como a un ingeniero más. El problema eran mis superiores. Yo era la más cualificada de entre los ingenieros y la única que hablaba francés, inglés y alemán (a la vez que preparaba mi doctorado), y esto no les gustaba lo más mínimo.
Mi director técnico me apoyaba, pero no siempre podía contarle cuáles eran mis problemas. En una ocasión uno de los miembros de la junta directiva me pidió que saliese con él. Cuando rechacé su invitación, me dijo que mi trabajo no sería aceptado a menos que lo hiciese. Cuando mi director técnico me pregunto qué es lo que pasaba no pude contárselo, pues ello le habría dado una razón más de por qué no resulta conveniente emplear a mujeres en puestos de ingenieros.
Fue un hombre en una conferencia de mujeres quien, un tanto violento por esta circunstancia, estuvo encargado del discurso de apertura. El Sr. Achilleas Mitsos, director del programa para la Mejora del Potencial Humano de la DG XII de la Comisión declaró: Soy consciente de que no es buen síntoma que sea un hombre el que preside hoy esta conferencia dedicada a la mujer, pero así es simplemente la realidad de la vida y poco se puede hacer contra ello. Lo que quedó patente cuando Birgit de Boissezon, funcionaria de la DG XII, preguntó cuántas de las personas presentes habían participado en algún proyecto de investigación financiado por la Comunidad. De los 124 participantes sólo 15 levantaron las manos, de entre los cuales uno era un hombre.
En consonancia con el objetivo de la conferencia de mejorar la representación de la mujer en la ciencia, la Sra de Boissezon, la Sra. Elizabeth Colinet, Jefa de la unidad de la DG XII responsable de la igualdad de oportunidades, y Nicole Dewandre, Jefa del Sector de la Ciencia y La Mujer de la DG XII, aportaron diversos consejos prácticos a las presentes sobre cómo tomar parte en el V Programa Marco. Paralelamente al desarrollo de este programa, uno de los objetivos inmediatos de la Comisión es alcanzar un 40 por ciento de participación femenina en los paneles de evaluación y supervisión.
Uno de los objetivos que se persiguen a través del fomento de las redes de mujeres científicas es que aquellas mujeres que han pasado por situaciones en las que han tenido que batirse para salir adelante puedan compartir sus experiencias con otras mujeres. Catherine Jay Didion, directora ejecutiva de la sección estadounidense de la Asociación para la Mujer y la Ciencia (AWIS), presentó la experiencia norteamericana en este aspecto.
La Sra. Didion estableció una distinción importante entre de la mujer y para la mujer. La AWIS entra en la categoría del para, porque vemos a los hombres como parte de la solución que preconizamos y no sólo como parte del problema.
Para la Sra. Didion la llave que puede abrir a la mujer la puerta cuidadosamente guardada de la ciencia pasa por demostrar mediante ejemplos la realidad de la exclusión que sufre en relación al mundo de la ciencia, y en convencer a la sociedad de todas las ventajas que para ella se derivarían de la incorporación de la mujer. La información es poder y sin datos fehacientes sobre la participación de la mujer resulta más difícil luchar por los escasos recursos y la escasa financiación disponibles, declaró.
Para animar a las mujeres a abrir esa puerta, y una vez abierta seguir ahí, la Sra. Didion recomendó la ayuda de preceptores el mecanismo informal a través del cual se aprende la estructura y función del sistema científico. Una manera de asegurarse esta ayuda es establecer redes y usarlas adecuadamente. La capacidad para dirigir y para crear redes debe desarrollarse a nivel individual, si bien siempre se ejerce en nombre de las organizaciones. Es a través de este crecimiento personal como podemos lograr nuestro común objetivo para la mujer en el campo de la ciencia en todo el mundo.
La aportación de la investigación sobre el género al tema de la mujer y la ciencia fue el objeto de una exposición general a cargo de Rosi Braidotti, profesora de la Universidad de Utrecht, Países Bajos, para quien La investigación sobre el género tiene por objeto proporcionar los instrumentos teóricos y metodológicos que sirvan para estudiar los mecanismos de poder, visibles e invisibles, que condicionan el acceso de la mujer a los puestos de responsabilidad en el ámbito socioeconómico, político, religioso, intelectual y cultural. La presunción que subyace tras este enfoque respecto al género es que el hombre y la mujer tienden a tener diferentes valores e intereses culturales e intelectuales. Lo que afecta a las actividades sociales, las organizaciones y los proyectos. Y de ahí surgiría la cuestión de hasta qué punto esas diferencias pueden dar lugar a proyectos y metodologías científicas diferentes o alternativos.
La Sra. Braidotti puso de relieve la importancia de las redes dentro de su propia disciplina, y demostró de qué manera estas redes correspondientes a diferentes campos de investigación sobre el género pueden impulsar la creación de redes de mujeres científicas. Las redes, declaró, siguen siendo un aspecto fundamental para el proyecto de la mujer en la ciencia, como también lo son para la investigación sobre el género en su conjunto. Las redes son importantes en el seguimiento del progreso general de la mujer en la ciencia y la tecnología, tanto desde el punto de vista de la educación, como a la hora de encontrar un puesto de trabajo, valorar su progresión en el ámbito profesional, proporcionar contactos, o intercambiar informaciones y tácticas corporativas.
La tarde finalizó con una oportunidad de entrelazar las redes a través de visitas a las sedes temporales de las redes científicas de mujeres de toda Europa. Tras toda la retórica grandilocuente, ésta fue quizás la parte más importante de la conferencia. Mujeres que nunca antes se habían conocido pudieron intercambiar consejos y apoyo con otras mujeres en situaciones similares. Se pudo asimismo planificar la coordinación de la investigación y de las actividades entre los distintos grupos.
Para Catherine Adley, una de las pocas mujeres científicas que forman parte de los paneles de evaluación de expertos del V Programa Marco y vicepresidenta de las sección irlandesa de Women in Technology - Mujeres en la Tecnología (WITS) Esta conferencia nos ha dado a todas la oportunidad de conocer a otras mujeres que se ocupan de tareas similares a las nuestras. La WITS ha aunado ya sus fuerzas a las de la WITEC (Women in Science, Engineering and Technology - La Mujer en la Ciencia, la Ingeniería y la Tecnología) y esperamos nuevas colaboraciones.
Para Agneta Hansson, coordinadora nacional de la sección sueca de WITEC, la conferencia permitió la colaboración entre las redes, lo que puede evitar la duplicación de valiosos recursos malgastados a veces en las mismas investigaciones. En la actualidad estamos preparando una base de datos de expertos y acabamos de descubrir que el Grupo pro Mujeres Europeas - European Women's Lobby había empezado también a hacerlo recientemente. Ahora podremos trabajar juntos e intercambiar información.
El viernes por la mañana se celebraron cuatro sesiones paralelas a lo largo de las cuales se debatieron diferentes perspectivas complementarias sobre la actividad de colaboración a través de las redes. El objetivo de estas sesiones era establecer una serie de recomendaciones en cuanto a las acciones a desarrollar en el futuro. Se estudiaron en detalle tanto la lógica que fundamenta las redes, como los medios a través de los cuales éstas pueden establecerse, además de las posibles conexiones entre las mujeres científicas y los especialistas en el género y la dimensión europea.
Bajo la presidencia de Laura Balbo, ministra italiana de igualdad de oportunidades, se aprobó una declaración en favor de la creación de una red de redes a escala europea. Hubo un reconocimiento general del papel estratégico de las redes para lograr un mayor equilibrio entre géneros en el campo de la investigación, y la conferencia recomendó explícitamente que se desarrollen las actividades de dichas redes, sobre todo en lo que respecta a las políticas. Para que puedan ser eficaces, las redes necesitan desarrollar toda una serie de instrumentos, por lo que la declaración apela directamente al apoyo de la UE y los Estados miembros y aconseja además que se impulse la relación entre la investigación sobre el género y el tema de la mujer y la ciencia.
Por último, la declaración recomienda que la próxima Comisión Europea y el nuevo Parlamento Europeo continúen apoyando los esfuerzos serios que han venido realizándose en el campo del género y de las ciencias en el V Programa Marco, y se facilite la creación, mantenimiento y consolidación de una red europea de mujeres científicas.
Las diversas redes existentes serán invitadas a participar en abril del año que viene en un seminario dedicado a las políticas que será organizado por la Comisión una vez haya sido presentado el informe del grupo de trabajo de expertos sobre el tema la mujer y la ciencia, que se espera esté listo para el próximo mes de octubre.
Según declaró la Sra. Balbo, Ha habido un clima excelente a lo largo de toda la conferencia, lo que significa que ahora dispondremos de un programa de trabajo. Existe un compromiso muy serio de colaboración por parte de las organizaciones, y una necesidad real de dicha colaboración entre ellas.
La Comisión ha venido haciendo cosas muy interesantes. El número de mujeres que participa en programas tales como el V Programa Marco va en aumento, y las redes de mujeres deben continuar trabajando en colaboración para mejorar la relación de géneros.
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