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La ciencia mima el patrimonio cultural

La memoria de los europeos está escrita en la piedra, se decanta en obras de arte, se refleja en objetos que fundan su cultura por los siglos de los siglos. Y sin embargo, sobre tales vestigios del tiempo pesa la amenaza de la contaminación atmosférica, del descuido en los mét...
La memoria de los europeos está escrita en la piedra, se decanta en obras de arte, se refleja en objetos que fundan su cultura por los siglos de los siglos. Y sin embargo, sobre tales vestigios del tiempo pesa la amenaza de la contaminación atmosférica, del descuido en los métodos de conservación y retauración, de los miles que los vienen a contemplar. Pues bien, hoy día, bajo los auspicios de la Comisión Europea, hay climatólogos, químicos, microbiólogos, conservadores, arquitectos, ingenieros que se dedican a mimar esos tesoros trabajando en equipos multidisplinares.



La situación actual


Gran parte del patrimonio cultural europeo se encuenta en ciudades donde vive el 80% de los europeos y que son centros de actividad plagados por el tráfico, la contaminación y el desgaste.



De ahí que, desde hace unas décadas, los maltratados y enfermizos monumentos hayan sido objeto de restauraciones para devolverles su esplendor original. Por desgracia, esas operaciones no suelen tener en cuenta la fragilidad de los materiales. Las obras de arte en los museos sufren los efectos de las modernas tecnologías como el aire acondicionado y la iluminación, o bien son víctimas de microorganismos que comen obras que no tienen precio. Las malas condiciones de preservación secan los pigmentos, los pergaminos enmohecen y la madera decae. Y el turismo de masas, aunque llene las arcas de los responsables de la conservación, tiene también consecuencias negativas. Las hordas de gentes crean contaminación y hay sitios delicados que han tenido que cerrarse al público. Los cataclismos naturales, como el reciente terremoto de Asís, contribuyen a la destrucción.




Un interés común


Desde hace unos años hay científicos (climatólogos, químicos, biólogos, conservadores, arquitectos e ingenieros) a la cabecera del enfermizo patrimonio cultural europeo para auscultar, analizar y buscar nuevos métodos preventivos y probar técnicas de restauración y conservación. Su enfoque pluridisciplinario es esencial, como lo es su cooperación transnacional porque los beneficios de su trabajo no se limitan a un solo sitio. El análisis sistemático de varios sitios permite estudios comparativos. Esa combinación de esfuerzos sale al encuentro de un interés común de todos los países ansiosos de salvar su patrimonio cultural.




Europa entra en escena ...


Hace más de diez años que la Comisión Europea apoya el mayor programa internacional de investigación del daño ambiental del patrimonio cultural. Unos 180 socios participan en proyectos multidisciplinares en toda Europa y no sólo los Estados Miembros sino países como Noruega, Suiza y centroeuropeos. Estos proyectos para promover los conocimientos científicos y tecnológicos de protección y rehabilitación del patrimonio cultural tienen como objetivo:




Comprender las causas, los mecanismos y efectos del daño ambiental de monumentos culturales y analizar los remedios;

Desarrollar y convalidar apropiados métodos y tecnologías de conservación y restauración;

Evaluar los riesgos de las tecnologías y del turismo de masas;

Crear pautas y buenas prácticas para la gestión adecuada del patrimonio cultural.



... en cuatro fases


Desde 1986 - año en que el patrimonio cultural se convirtió en uno de los aspectos de los programas sobre el medio ambiente - las prioridades de investigación de la Comisión evolucionan en cuatro fases:




Fase I (1986-1990)

Los efectos de la contaminación en edificios históricos se estudiaron en diez proyectos. La arquitectura es la forma más simbólica y visible del patrimonio cultural. Lo primero era analizar la resistencia de todo tipo de piedra: mármol, caliza, granito, y su relación con el medio ambiente. Estos materiales se han degradado a un ritmo alarmante en el último siglo a causa de la contaminación del aire. La mayoría de los remedios han fallado por ignorancia de causas y mecanismos, que es lo que había que tratar. En esta primera fase los equipos de investigadores compararon el efecto de los contaminantes en varios edificios históricos en toda la UE - por ejemplo, cómo el mármol del Partenon reacciona al ácido nítrico y a los nitratos. Para investigar tan vulnerables materiales se desarrollaron técnicas químicas de microanálisis y de la tecnología del utrasonido.




Fase II (1989-1992)

Con el programa STEP se amplió la gama de materiales estudiados. El presupuesto para esta investigación subió a 5,5 MECU (comparado con 0,75 MECU en el primer período). Se seleccionaron ocho proyectos. Dos trataban del deterioro del granito (megalitos y catedrales) en medios muy diferentes: España y Bretaña en Francia, en un clima húmedo, y la región de Oporto, que está muy contaminada. Otro estudio examinó cómo se depositan los contaminantes y cómo afectan a la superficie de los edificios. Gracias a la colaboración de 14 laboratorios en 9 países europeos, otro proyecto analizó varios monumentos, teniendo en cuenta la influencia de causas climatológicas, biológicas y humanas (restauración, etc.) sobre la piedra y el cemento.



Se estudiaron por primera vez no sólo edificios sino otras cosas también. Algunos investigadores se concentraron en los procesos de degeneración que afectan al cuero (sobre todo tapas de libros en los archivos), otros en la relación entre el papel y el medio ambiente y otro equipo estudió los objetos de metal de los sitios arqueológicos.




Fase III (1991-1994)

Se refuerzan las redes de investigadores en el programa del Medio ambiente. Se seleccionaron 18 proyectos: dos sobre la falla típica del ladrillo, que es a menudo el material de la arquitectura del sur y norte de Europa, consiguiéndose grandes progresos gracias a la intensidad científica de las investigaciones con análisis en laboratorio de muestras, pruebas de resistencia in situ, investigación en profundidad del material de edificios y análisis de los tratamimentos de superficie. En la cuenca del Mediterráneo se examinó el efecto del medio marino (salpicaduras de agua salada) en los monumentos. Otros proyectos estudiaron los revestimientos para la conservación de estatuas de bronce, el tratamiento de la madera y el uso de técnicas no intrusivas de análisis (rayos X tomográficos, ultrasonido, radar) para la evaluación del daño.




Fase IV (1995-1998)

En el marco del programa del Medio ambiente y el Clima se apoyaron 19 proyectos incluyendo el estudio de las obras de arte más antiguas del mundo, a saber, las pinturas en cuevas prehistóricas, en particular las de Altamira (ROCK ART). (Esta investigación, sea dicho de paso, demuestra de maravilla el valor sinergético de estos programas de la UE porque un laboratorio farmacéutico alemán está estudiando una bacteria desconocida descubierta en las paredes de Altamira). Los climatólogos junto con químicos y microbiólogos estudiaron en cuatro museos el efecto de las tecnologías (aire acondicionado, calefacción, alumbrado) y del turismo de masas (AER). ISTECH se centró en el desarrollo de técnicas innovadoras (una nueva aleación) para mejorar la resistencia de edificios históricos a los terremotos y proponer técnicas antiseísmicas para vigorazar esas estructuras sin causarles daño. Otros se ocuparon de nuevas técnicas pra evaluar con seguridad la condición de obras de arte de madera (SAVE ART), o bien de tratamientos nuevos para preservar y restaurar monumentos (NEW SURFACE) (tratamiento de superficie y biócidos en particular). Este programa se dirige a las necesidades de I+D de los gestores y técnicos del patrimonio cultural (autoridades locales, museos y bibliotecas, pymes especializadas en restauración). El primero (REACH) evalúa la relación entre costes y beneficios de posibles normas de protección del patrimonio cultural en las ciudades.




El presente (1998-2002)

Terminadas esas cuatro fases, entra en liza el Quinto Programa Marco (1998-2002).El patrimonio cultural ocupa un lugar central en la acción clave La ciudad del futuro y el patrimonio cultural. Se acelera la investigación europea para mejorar la calidad de vida del ciudadano europeo y enfrentar problemas socioeconómicos. Los trabajos sobre el patrimonio cultural se benefician de investigaciones de los últimos diez años y seguirán desarrollándose. Esas investigaciones no se limitan a denunciar problemas, contribuyen además a crear buenas prácticas en la prevención, conservación o restauración basadas en la ciencia.



En Roma en 1997 se celebró la primera de una serie de conferencias europeas sobre Investigación para la protección del patrimonio cultural: "Oportunidades para las empresas europeas", la segunda en Aquisgran en 1998. Y la tercera se celebrará en Santiago de Compostela en setiembre de este año. Así se consolidan redes creadas para proyectos de la UE y se favorece la competitividad de las pymes en este campo. Aunque al principio el interés se limitaba a las universidades y centros de investigación, la industria va interesándose por proyectos que han adquirido una dimensión paneuropea en una coyuntura en la que aumenta el interés por el tema.



Desde 1989, la Comisión Europea viene organizando numerosas conferencias y seminarios para dar a conocer la investigación sobre protección del patrimonio cultural con varias reuniones por todas partes, como el seminario sobre la Basílica de Asis y sus frescos, organizado con el Ministerio italiano de la Cultura.



Algunos estudios se han publicado en una colección de informes científicos de la Comisión Europea. Se promueve el vínculo entre investigadores, usuarios y especialistas gracias a la publicación "European Cultural Heritage Newsletter on Research". También se han creado grupos de expertos sobre estos temas como nódulos de redes entre investigadores, dirigentes de iniciativas europeas y de programas nacionales así como gestores del patrimonio cultural.

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