Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo - CORDIS

Proteger los recursos acuáticos europeos

El agua es un recurso demasiado vital como para desperdiciarlo. Antes se trataba el agua fresca como inagotable pero eso ya no es posible. La demanda industrial, agrícola y casera de agua fresca supone una carga tremenda en ecosistemas frágiles que hay que administrar con prud...
El agua es un recurso demasiado vital como para desperdiciarlo. Antes se trataba el agua fresca como inagotable pero eso ya no es posible. La demanda industrial, agrícola y casera de agua fresca supone una carga tremenda en ecosistemas frágiles que hay que administrar con prudencia para equilibrar oferta y demanda. Donde anda escasa, es necesario que se use con máxima eficacia. La Comisión Europea reconoce que hace falta un enfoque muy integrado de todos los aspectos de la gestión de agua pura y ha puesto en marcha una acción llamada Gestión sostenible y calidad del agua para orientar la investigación europea.



Telón de fondo


Todos los organismos vivos dependen del agua para sobrevivir - recurso que, por ello, está sometido a creciente presión. El mayor peligro para el agua fresca sostenible es la humanidad. La población humana del planeta se ha multiplicado por siete desde 1900, y el crecimiento sigue a buen ritmo. En los últimos 20 años, la disponibilidad per capita de agua para los seres humanos ha bajado en 40%, y un porcentaje similar de la población del globo tiene hoy dificultades en encontrar cantidades adecuadas de agua.



La escasez es más evidente en las regiones áridas del mundo pero Europa tiene problemas serios. Hay ecosistemas acuáticos delicados que se ven amenazados por la contaminación industrial y agrícola, por las necesidades de drenaje y evacuación, por la mala gestión de los humedales y la creciente demanda de agua fresca de gran calidad. Si pensamos en los usos industriales (54%), agrícolas (26%) y domésticos (20%), el mínimo consumo anual de agua en la UE es de 5.000m³ per capita. Varían los consumos locales pero muchas regiones europeas no podrían satisfacer sus necesidades con recursos sostenibles de agua. La situación más grave es en las zonas mediterráneas semiáridas pero no es mucho mejor en las partes más industrializadas y densamente pobladas del norte.




Explorar los recursos de la investigación


Hay que desarrollar los recursos acuáticos europeos hasta que sean adecuados, sostenibles y estén al alcance de nuestros bolsillos. Empresa intrincada si las hay a causa de la miríada de complejos factores que afectan el ciclo del agua. Salta a la vista que aquí entra en juego la investigación, una investigación bien definida y bien coordinada.



En el ámbito del Cuarto Programa Marco de Investigación, se tomaron algunas iniciativas para combatir la contaminación y frenar el desperdicio en la agricultura, la industria y en las casas. Los plaguicidas y fertilizantes siguen causando contaminación aunque se haya reducido mucho su uso recientemente. Muchos años tardan los residuos en filtrarse por la capa freática, que es la mayor reserva para dos tercios de todos los europeos. Décadas llevaría reparar los daños que se causaran. Hay soluciones y una es el proyecto ENVIRONSENS, con sus avanzados biosensores de la contaminación, que contribuyen y mucho a responder a estas tres interrogantes que surgen ante la investigación europea: ¿Qué procesos rigen la infiltración de contaminantes? ¿Qué cambios sufren antes de llegar al agua profunda? ¿Cómo afecta la gestión agrícola a la calidad del agua?



Además, la investigación medioambiental tiene que ocuparse de los mecanismos de la contaminación tanto en su origen como en el entorno natural, con la ayuda de bases científicas par las normas y los métodos de medición y pruebas. A esto se añade la investigación de nuevos métodos de tratamiento del agua y de la contaminación, nuevas técnicas agrícolas para reducir el impacto de fertilizantes y plaguicidas, y una mejor comprensión de los aspectos socioeconómicos y cívicos de todos los que intervienen en el sistema del agua. Entre esos proyectos citemos BINOCULARS, con su enfoque global de evaluación del impacto de fertilizantes en toda una cuenca, y ALPE/MOLAR, que investiga los ecosistemas de lagos de montaña y su reacción frente a la contaminación atmosférica y los cambios climáticos.



Los desperdicios es asunto también crucial en la gestión del agua fresca: se estiman en un promedio del 30% las pérdidas de los sistemas europeos de distribución de agua y hasta el 80% en algunas zonas urbanas. Se puede remediar un tanto la situación con una estrategia de uso inteligente que en Madrid, por ejemplo, redujo el consumo de casi 30% entre 1992 y 1994. La moraleja es evidente: la situación es grave pero no desesperada.




El Grupo Medio ambiente-Agua


La Comisión Europea no olvida el problema que tiene la UE. En 1996 creó el 'Grupo Medio ambiente-Agua', una de sus primeras y revolucionarias iniciativas en la gestión de aguas. A ese grupo de expertos se le encargó que definiera las prioridades de investigación del tema agua (consultando con todos los que tienen algo que ver), que coordinara la investigación europea, nacional y privada, y que promoviera un entorno dispuesto a aceptar innovaciones.



Lo primero que hizo el Grupo fue proceder a una serie de consultas bilaterales con organizaciones profesionales e investigadoras, contactar los Puntos Nacionales de Contacto nombrados por los Estados Miembros, crear grupúsculos de todos los interesados para examinar las propuestas de la Comisión Europea y, sobre todo, invitar a un gran debate a más de 1.500 organizaciones potencialmente interesadas.



El Grupo Especial terminó su tarea y luego revisó las actuales investigaciones de la UE en el tema de la gestión de aguas criticando sus prioridades iniciales y terminando con un plan de colaboración en la investigación del agua y actividades relacionadas.



Este plan se presentó a un 'seminario de convalidación' en Baveno (Italia) del 19 al 21 de junio de 1997, al que asistieron más de 100 delegados. Hubo un consenso general sobre prioridades lo que permitió formular diez medidas que no es que abarquen todas las posibilidades de I+D en toda la temática del agua pero sí tratan de los asuntos candentes en cuanto a la gestión sostenible de recursos de agua fresca, incluyendo investigación básica, desde la adaptación tecnológica hasta actividades prenormativas y el desarrollo de métodos decisionales y de apoyo a la gestión.



En el ámbito del Cuarto Programa Marco figuran grandes proyectos recientes como:



WAtER - más de 20 proyectos sobre ecosistemas acuáticos y humedales con el objetivo de crear métodos de gestión integrada y sostenible de desperdicios de agua;

AQUACON - disminuir errores de medición en los análisis de contaminación del agua;

GRAPES - desarrollo de políticas de gestión racional de recursos acuáticos en zonas amenazadas por la desertificación;

SALMON - control por satélite de los lagos europeos;

UPM - procedimientos de Gestión de la Contaminación Urbana para proteger los ríos europeos contra los efectos de los vertidos;

RTC - tecnología de control en tiempo real para soluciones rentables de los problemas de evacuación urbana;

Aguas residuales - cinco proyectos para comprender cómo se comportan los contaminantes diluidos en agua;

PROTOWET - nuevos métodos de gestión de humedales y desarrollo de políticas;

WAMM - Modelos de Gestión del Agua para prever las inundaciones a partir de datos enviados por satélites.



Futuras investigaciones


Con la experiencia del Grupo Especial y otras iniciativas de consultas con los Estados Miembros, la Comisión Europea quiere apoyar la investigación en el Quinto Programa Marco (1999-2002). La importancia de la gestión del agua se subraya con una Acción Clave dentro del Programa Temático `Energía, Medio ambiente y Desarrollo sostenible', uno de los cuatro temas principales del 5°PM. La "Gestión Sostenible y Calidad del Agua" fija las pautas para las futuras investigaciones centrándose en el desarrollo de los conocimientos y las tecnologías que hacen falta para crear un entorno que permita la gestión racional de las necesidades domésticas, industriales y agrícolas de Europa. En cuatro áreas se va a concentrar la investigación:



Gestión de recursos acuáticos y humedales: lo que supone la aplicación de tecnologías de tratamiento y purificación en el uso y reuso del agua, con objeto de reducir el consumo y la contaminación y favorecer el procesado de las aguas residuales en el sitio en que se producen.



Control de la contaminación y protección de recursos acuáticos profundos y superficiales: incluye aspectos de calidad ecológica, lo que necesita el análisis cuantitativo y cualitativo de las aguas de superficie y un estudio serio de los ecosistemas acuáticos y de humedales.



Vigilancia, sistemas de aviso temprano y de comunicaciones: se trata de mejorar el control del origen de las contaminaciones mediante sistemas de manipulación de datos y controles en particular para la detección de fugas y gestión de aguas torrenciales gracias a las predicciones y gestión de sequías.



Gestión de reservas en regiones con escasez de agua: la idea en este caso es desarrollar buenas prácticas en la gestión de recursos acuáticos y en la prevención de escaseces en zonas áridas y semiáridas.



Además el programa de trabajo del Centro Común de Investigación (acciones directas en el ámbito del 5°PM) reconoce también la importancia del problema de la calidad y gestión del agua, lo que ha llevado a la creación dentro de su Instituto del Medio ambiente de un nuevo Laboratorio Europeo de Protección del Agua para el apoyo científico y técnico de la política europea en este campo.

Síganos en: RSS Facebook Twitter YouTube Gestionado por la Oficina de Publicaciones de la UE Arriba