Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo - CORDIS

La basura espacial: un verdadero problema, según los expertos mundiales

Procedentes de todo el mundo, expertos en seguimiento de la basura espacial se reunieron en octubre en el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC) con motivo de la 17ª reunión del Comité coordinador interagencias para la basura espacial (IADC - Inter-Agency Space Debris...
Procedentes de todo el mundo, expertos en seguimiento de la basura espacial se reunieron en octubre en el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC) con motivo de la 17ª reunión del Comité coordinador interagencias para la basura espacial (IADC - Inter-Agency Space Debris Coordination Committee). El IADC se ocupa de todos los aspectos técnicos del problema de la basura espacial. Tiene como objeto principal fomentar el intercambio de conocimientos adquiridos mediante la investigación dedicada a la basura espacial y la cooperación en actividades de investigación. Con ello, la AEE confía en dar con formas de reducir o prevenir la contaminación espacial.
Desde la última conferencia europea sobre basura espacial celebrada en 1997, no han dejado de crecer el número y la masa de basura flotando en la órbita de la Tierra, a pesar de la disminución del índice anual de lanzamientos, advierte la AEE. Además, la organización ha anunciado hace poco que se desconoce el impacto de la basura espacial en la plétora de satélites de comunicaciones lanzados en los últimos años. Los satélites ERS-1 y SPOT2 no han tenido otro remedio en los últimos tiempos que repetir maniobras de desvío para no entrar en colisión con lo que ya no es sino basura, producto de los lanzamientos efectuados desde la Tierra, revela la AEE. La preocupación que en los primeros años de la aventura espacial sintieron los científicos ante la posibilidad de que las naves espaciales pudieran chocar contra meteoritos resulta hoy en día caducada si se compara con la probabilidad de que golpeen despojos de misiones anteriores.
En la actualidad, son ya más de 8.700 los objetos de fabricación humana cuya pista se está siguiendo en órbita, de los cuales tan sólo entre 600 y 700 son satélites operacionales. Lo verdaderamente alarmante es que los investigadores no tienen idea de cuánta basura sin catalogar exactamente se encuentra navegando por el espacio, sobre todo desde que en 1997 se hallaran en suelo tejano partes de los pisos superiores de cohetes, que hasta entonces se pensaba se desintegraban totalmente al entrar en la atmósfera más densa de la Tierra.
Con el fin de evitar la inaceptable degradación del entorno espacial, es preciso contemplar medidas más estrictas, tales como la desorbitación selectiva de los pisos superiores y naves espaciales una vez concluida la misión, afirman en la AEE. En el espacio cuanto mayor sea un objeto y cuanto más tiempo permanezca allí, más probabilidades tendrá de chocar contra basura en órbita. Al 4% aproximadamente ascienden las probabilidades de que a lo largo de sus 17 años de vida útil el telescopio espacial Hubble salga gravemente dañado de una colisión con basura espacial mayor de un centímetro. En cambio, son muy reducidos los riesgos para las personas y los bienes en la Tierra.
Evidentemente la basura espacial requiere control: pero ¿cuál? Primero, la solución pasa, en tierra firme, por dedicar esfuerzos a la protección del espacio previniendo la generación de basura espacial. La limpieza del espacio es una solución poco factible, afirma la AEE, debido a la elevada velocidad que adquieren estos objetos en el espacio.
Los participantes en la conferencia estudiaron la consecución de modelos de prevención de basura espacial y contemplaron disposiciones reglamentarias o legales que marcaran pautas de control. La legislación espacial vigente no da un trato explícito a la basura espacial, advierte la AEE. Las medidas actuales de reducción de lanzamientos de basura permitirán como mucho estabilizar el crecimiento de la masa de basura. Se necesitarán medidas más eficaces, tales como (por ejemplo) la desorbitación selectiva de naves espaciales y pisos de cohetes una vez cumplida su misión.
La AEE espera que los resultados de esta reunión del IADC sienten una base técnica firme para las deliberaciones por celebrar en torno a la basura espacial en el Comité de Naciones Unidas para el Uso Pacífico del Espacio Ultraterrestre (COPUOS).

Información relacionada

Síganos en: RSS Facebook Twitter YouTube Gestionado por la Oficina de Publicaciones de la UE Arriba