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Mapas de la contaminación urbana

Los científicos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea han contribuido al desarrollo y pruebas de un sensor barato que permite hacer un mapa de la contaminación del aire urbano en toda Europa.



Telón de fondo


Preocupa desde hace tiempo la calidad del...
Los científicos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea han contribuido al desarrollo y pruebas de un sensor barato que permite hacer un mapa de la contaminación del aire urbano en toda Europa.



Telón de fondo


Preocupa desde hace tiempo la calidad del aire en las ciudades europeas, y, como sabemos, se ha intentado limitar el uso de autos en las ciudades como París y Atenas. Y ahora la Comisión Europea propone una directiva sobre 'calidad del aire' que quiere limitar el uso del benceno de los carburantes, considerado como contaminante atmosférico. Para apoyar esa directiva, la Dirección General del Medio Ambiente le pidió al Laboratorio Europeo de Referencia para la Contaminación Atmosférica (sigla inglesa ERLAP), que forma parte del Centro Común de Investigación, que midiera los niveles de benceno en varias ciudades europeas. Se trata del proyecto MACBETH. Para llevar a cabo esas mediciones el ERLAP tuvo que participar en la creación de una tecnología sencilla pero innovadora de muestreos del aire.




Socios


ERLAP forma parte del Instituto del Medio Ambiente del CCI en Ispra. Esa nueva tecnología de muestreo -los llamados sensores de Radiello - fue creada en colaboración con la Fondazione Salvatore Maugeri, centro privado de investigación de Pádova, Italia. La empresa italiana Aquaria vende esos sensores. Para las mediciones, ERLAP colaboró con varios institutos de investigación medioambiental, como el francés INERIS, el danés NERI, el flamenco VITO, el italiano FSP y la Universidad de Murcia.




Descripción, impacto y resultados


La idea del los sensores Radiello, - muestreadores pasivos - es sencilla. Un tubito muy corto contiene en su centro un material absorbente de contaminantes. Se pone el tubito en su sitio, se le quita la tapa y comienza a absorber contaminantes durante un tiempo y luego se le envía al laboratorio para que lo analicen. Antes las mediciones de contaminantes se tomaban en unos cuantos, pocos, sitios. Como los sensores Radiello son muy baratos, se pueden poner muchos en muchos sitios para hacer un buen mapa de la contaminación. Esto es importante porque proporciona valiosas informaciones no sólo sobre la presencia de contaminantes sino también sobre en qué sitios la gente corre más riesgos, que son los sitios donde se debe comenzar a limpiar el aire.



En el proyecto MACBETH, ERLAP utilizó esos tubitos para medir los niveles de benceno en seis ciudades europeas incluyendo Copenhague en el norte y Atenas en el sur. Los resultados fueron presentados en una conferencia sobre calidad del aire que se celebró en Venecia en mayo y mostraron que las concentraciones de benceno van aumentando según se baja hacia el sur de Europa. Los niveles de benceno son diferentes a causa del tiempo, del estilo de vida, de la estructura de la ciudad y de la densidad del tráfico.



ERLAP se encarga de la convalidación de los sensores y de la seriedad de las mediciones. Sus investigadores trabajan actualmente con materiales que absorben otros contaminantes serios como el monóxido de carbono, el óxido de nitrógeno y los hidrocarburos poliaromáticos. Las organizaciones de gestión de la calidad del aire en toda Europa ya se han mostrado un fuerte interés por esos sensores.



Entre otras muchas cosas, el Centro Común de Investigación, tiene que ayudar con sus instalaciones científicas y técnicas, a los Estados Miembros a aplicar la nueva directiva. Esta ayuda incluye el control de los métodos de supervisión, de la armonización y de la calidad de las mediciones.

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