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Un testigo de hielo de Groenlandia informa de la rapidez del cambio climático

Un testigo de hielo extraído de Groenlandia da indicios sobre dos periodos de calentamiento rápido que tuvieron lugar hacia el final de la última glaciación. Además, los análisis del hielo indican que en la misma época se produjeron cambios climáticos en otras partes del plane...

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Un testigo de hielo extraído de Groenlandia da indicios sobre dos periodos de calentamiento rápido que tuvieron lugar hacia el final de la última glaciación. Además, los análisis del hielo indican que en la misma época se produjeron cambios climáticos en otras partes del planeta. Estos descubrimientos, publicados en la revista Science, ayudarán a los científicos a ajustar los modelos informáticos existentes que actualmente se utilizan en la predicción del cambio climático.

Estudios sobre el hielo muestran que la temperatura en el hemisferio norte subió por lo menos diez grados centígrados en unas pocas décadas en dos ocasiones. El primer cambio ocurrió hace 14.700 años, cuando el planeta todavía se encontraba bajo la última glaciación. El siguiente periodo de calentamiento duró menos de 2.000 años, hasta que el clima se enfrió de nuevo. Esta segunda variación en las temperaturas ocurrió hace 11.700 años, al término de la glaciación.

«Hemos analizado la transición desde el último periodo glacial hasta el actual periodo interglacial, y las variaciones climáticas ocurren de una manera tan drástica que parece como si alguien hubiera apretado un botón», comentó la profesora Dorthe Dahl-Jensen de la Universidad de Copenhague (Dinamarca).

Los análisis realizados al testigo de hielo han llevado a los científicos a sugerir que el calentamiento repentino tuvo su origen en variaciones fundamentales de la circulación atmosférica que ocurrieron de un año para otro.

Ambos calentamientos estuvieron precedidos de un descenso en la cantidad de polvo depositado sobre Groenlandia, lo que indica que en ese momento los desiertos asiáticos, desde donde provenía este polvo, estaban experimentando temperaturas más altas y más precipitaciones.

«A pesar de que los cambios climáticos al término de la glaciación tienen una manifestación más aguda en las regiones del norte del Atlántico, nuestras mediciones sugieren que su origen estaría en las zonas tropicales», afirmó la profesora Dahl-Jensen. «También podemos observar que, al producirse un cambio climático repentino, lo que ha cambiado fundamentalmente ha sido la circulación atmosférica.»

«Estamos empezando a aclarar la secuencia de fenómenos por la que se produjo el cambio climático repentino», añadió Jim White de la Universidad de Colorado (EEUU). «Puesto que un cambio climático tan repentino supondría un problema de adaptación incluso para las civilizaciones más modernas, una de las incógnitas climáticas más acuciantes por resolver es cómo surgen y evolucionan estos gigantescos fenómenos.»

El testigo de hielo fue estudiado en el marco de la iniciativa internacional NorthGRIP (North Greenland Ice Core Project), dirigida por el Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague.