Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo - CORDIS

Los subtítulos para sordos no son efectivos, según un estudio

Un equipo de investigadoras de España ha llegado a la conclusión de que tanto la velocidad a la que los subtítulos aparecen en pantalla como la propia traducción de los mismos afecta a la comprensión de los programas subtitulados por parte de los niños y adolescentes sordos. E...
Los subtítulos para sordos no son efectivos, según un estudio
Un equipo de investigadoras de España ha llegado a la conclusión de que tanto la velocidad a la que los subtítulos aparecen en pantalla como la propia traducción de los mismos afecta a la comprensión de los programas subtitulados por parte de los niños y adolescentes sordos. El estudio se publicará próximamente en la revista American Annals of the Deaf.

A pesar de que hace casi dos décadas que se emplean subtítulos en los programas de televisión, todavía no está claro hasta qué punto los sordos comprenden lo que están leyendo en la pantalla y de qué manera entienden los mensajes transmitidos mediante las imágenes. Las investigadoras, pertenecientes al Centro de Investigación sobre Sorderas y Trastornos en la Adquisición del Lenguaje (GISTAL) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), se propusieron aclarar estas cuestiones.

La muestra de adolescentes participantes en el estudio se componía de veinte estudiantes afectados de sordera severa y profunda con edades comprendidas entre los doce y los diecinueve años. Todos los participantes asistían a institutos de secundaria ordinarios y empleaban prótesis auditivas y la lectura labiofacial para comunicarse con sus compañeros.

Para evaluar el nivel de comprensión de los participantes, las investigadoras emplearon información visual, auditiva, oral y escrita. Se pidió a los escolares que explicaran qué sucedía en un fragmento de la serie emitida en la televisión catalana «El cor de la ciutat». La primera proyección se realizó sin sonido, la segunda con sonido y la tercera con sonido y subtítulos.

El 30% de los estudiantes declaró que había captado la noción general de lo proyectado simplemente observando las imágenes, mientras que tras la segunda y tercera proyección, que incluían sonido y sonido y subtítulos respectivamente, el porcentaje subió al 40%.

De acuerdo con las investigadoras, estos datos demuestran que el sistema de subtitulado actual no es adecuado para los adolescentes que tienen problemas de audición. También explicaron que, a la velocidad a la que los subtítulos aparecen en la pantalla y con la traducción ofrecida de los diálogos, no había tiempo suficiente para mirar las imágenes y lograr una comprensión general de lo que sucedía en la pantalla.

Con la muestra de estudiantes más jóvenes las investigadoras realizaron dos estudios: el primero evaluó a siete niños de seis y siete años de edad y el segundo a dieciséis con edades comprendidas entre los siete y los diez años. Se les presentó un fragmento de la serie de animación «Shin-Chan». Las investigadoras mostraron al segundo grupo los dibujos animados con subtítulos creados por las propias investigadoras de acuerdo con nuevos criterios de velocidad y selección de texto. Los datos mostraron que sólo el 2% de los participantes del primer grupo (subtítulos tradicionales) comprendió el contenido de la animación, mientras que el porcentaje subió al 65,5% en los del segundo grupo (con los subtítulos mejorados).

En vista de estos resultados, las investigadoras afirman que se deben revisar los criterios de subtitulado actuales y definir otros parámetros para las evaluaciones de la audición. Al hacer tales cambios se deberá tener en cuenta la información ofrecida por los diálogos orales, el sonido ambiente y la capacidad lingüística de los televidentes con sordera.

Las profesoras indican que deben seguirse dos criterios generales. En primer lugar, es necesario respetar la heterogeneidad del colectivo de personas sordas y ofrecer la posibilidad de elegir entre más de un tipo de subtítulo (debería ser posible elegir entre distintos grados de complejidad lingüística) y, en segundo lugar, subtitular sólo la información esencial que no puede deducirse de las imágenes. La aplicación de este último criterio, afirman, beneficiaría sobre todo a la programación infantil.

De acuerdo con las investigadoras, también se debe tener en cuenta que los niños de estas edades se encuentran en proceso de aprender a leer y los subtítulos pueden fomentar su capacidad lectora si se adaptan de forma adecuada.

A partir de esta investigación, las profesoras desarrollarán materiales educativos y pedagógicos para profesores y padres con niños sordos a su cargo. La investigación recibió apoyo del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) y del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) de España.

Fuente: American Annals of the Deaf

Información relacionada

Síganos en: RSS Facebook Twitter YouTube Gestionado por la Oficina de Publicaciones de la UE Arriba