Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo - CORDIS

Nuevas herramientas para evaluar el estado medioambiental de nuestros mares

Un mejor conocimiento de nuestros mares es fundamental para garantizar su sostenibilidad. Unos investigadores financiados con fondos comunitarios han desarrollado un nuevo programa informático para evaluar el estado medioambiental de los ecosistemas marinos que integra conocimientos científicos previos con descubrimientos recientes en una única herramienta de acceso libre.
Nuevas herramientas para evaluar el estado medioambiental de nuestros mares
El proyecto financiado por la Unión Europea DEVOTES ha desarrollado la tecnología que permite a los Estados miembros de la UE, la Comisión Europea, los investigadores y diversos gestores evaluar el estado de conservación de nuestros mares. El programa informático NEAT (Nested Environmental status Assesment Tool, o «Herramienta Anidada para la Evaluación del Estado Ambiental») incluye la herramienta DEVOTool, que emplea seiscientos indicadores diferentes (relacionados con la biodiversidad, la presencia de especies invasoras, la pesca comercial, las redes tróficas, la eutrofización, la integridad del fondo marino y toda una serie de componentes del ecosistema marino como bacterias, plancton, peces y aves marinas), y proporciona una evaluación global del estado de conservación del medio marino.

«Estamos convencidos de que el proyecto ha contribuido en gran medida a los objetivos de la Unión Europea en materia de protección medioambiental al permitir que cualquier científico y gestor pueda acceder de manera gratuita a herramientas de seguimiento y modelización novedosas, programas informáticos de evaluación y a un gran número de trabajos científicos», comenta Ángel Borja, coordinador del proyecto DEVOTES.

La evaluación del estado medioambiental de nuestros mares es fundamental para garantizar la sostenibilidad de los ecosistemas marinos. Sin embargo, esto también es crucial para la sostenibilidad de los servicios ecosistémicos que los mares proporcionan a los seres humanos como, por ejemplo, la pesca, el turismo y la producción de energía.

Las actividades antrópicas tienen que ser gestionadas de manera adecuada a fin de evitar que estas provoquen un impacto negativo en los mares. Por ejemplo, la pesca puede convertirse en una práctica insostenible, que no solo sobreexplota y agota poblaciones pesqueras, sino que además destruye los hábitats marinos. Por otro lado, el transporte marítimo puede introducir especies invasoras en las aguas europeas y aumentar el riesgo de provocar mareas negras.

Cerca de las costas, el vertido de aguas residuales procedentes de la agricultura y la industria pude provocar eutrofización, un proceso que reduce la disponibilidad de oxígeno disuelto en el agua y produce la muerte por asfixia de los organismos acuáticos. Al mismo tiempo, el turismo puede favorecer la degradación de las costas.

A mayor escala, el calentamiento global agrava el efecto de las perturbaciones ambientales en los ecosistemas y puede desencadenar la pérdida de los servicios que los ecosistemas marinos proporcionan a los seres humanos. Y, además, otras actividades antrópicas en alza como la acuicultura a gran escala, la minería en alta mar y las energías renovables pueden afectar a los ecosistemas marinos de muchas maneras.

«En general, las actividades no sostenibles pueden provocar impactos negativos irreversibles. Sin embargo, las actividades sostenibles tienen un efecto positivo en los servicios ecosistémicos que los mares proporcionan a los seres humanos y estos pueden ser así mantenidos en el tiempo», explica Borja. Estas pueden incluir la pesca sostenible, el turismo bien planificado y parques eólicos marinos diseñados racionalmente.

El equipo de DEVOTES también logró una primicia mundial al evaluar el estado de conservación de comunidades bacterianas marinas. «Hemos sido capaces de desarrollar, por primera vez, un índice bacteriano, basado en el código de barras genético, que permite evaluar el estado ambiental de comunidades bacterianas», añade Borja.

Aunque no cabe duda de que la sostenibilidad de los ecosistemas marinos tiene un efecto positivo para la flora y fauna marinas y para los seres humanos, aún hay muchos obstáculos que sortear. Las zonas marinas están reguladas por una enorme variedad de políticas que pueden solaparse e incluso ser contradictorias. «Una buena coordinación entre los estados europeos puede ayudar a solventar este problema», afirma Borja. Otros obstáculos son el coste de los programas de restauración ecológica a fin de recuperar las condiciones ambientales óptimas de los mares, así como el tiempo necesario para lograrlo.

El programa informático NEAT, con su herramienta DEVOTool, ha sido probado en diez zonas diferentes de varios mares europeos, desde el mar Ártico hasta el mar Negro, abarcando áreas que van desde los 1 500 km2 hasta más de 800 000 km2.

Todo el trabajo realizado por el proyecto está disponible para cualquier usuario, incluyendo ciento ochenta artículos científicos y un libro. Borja piensa continuar divulgando los conocimientos generados por este proyecto mediante seminarios, charlas y cursos de formación en el manejo de NEAT. También espera emplear esta herramienta en el marco de nuevos proyectos de investigación en Europa, Canadá y el mar Caspio.

Información relacionada

Palabras clave

DEVOTES, flora y fauna marinas, sostenibilidad, NEAT, DEVOTool, ecosistemas, acuicultura, bacterias, energías renovables
Síganos en: RSS Facebook Twitter YouTube Gestionado por la Oficina de Publicaciones de la UE Arriba