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Rápida comercialización de productos derivados de algas con potencial farmacéutico y nutricional

Investigadores europeos han desarrollado una fuente sostenible de ácido docosahexaenoico (DHA) purificado y ácido eicosapentaenoico (EPA). Estos actúan como componentes básicos para generar productos de gran valor nutricional y farmacéutico.
Rápida comercialización de productos derivados de algas con potencial farmacéutico y nutricional
El mercado de los ácidos grasos omega-3, que son ácidos grasos poliinsaturados (AGP), está en auge. Los más demandados son el DHA y el EPA, que se encuentran en una concentración muy elevada en el aceite de pescado. Sin embargo, la explotación de AGP a partir de pescado no es sostenible y la concentración de DHA y EPA en el aceite de pescado varía considerablemente en función de la zona, la época del año y la disponibilidad de fitoplancton.

Es más, la sobrepesca y las amenazas ambientales afectan negativamente al abastecimiento, por lo que el aumento de la demanda de AGP ya no puede ser cubierta por el aceite de pescado sin incurrir en el riesgo de provocar un daño considerable o incluso un colapso de las poblaciones de organismos marinos. Las microalgas pueden solventar esta carencia y ayudar a salvaguardar las poblaciones piscícolas y, en último lugar, el medio ambiente marino. Por tanto, estas se han posicionado como una fuente potencial de EPA o DHA. Curiosamente, las microalgas son la única forma de vida que puede producir de manera directa AGP empleando únicamente la energía del sol.

El proyecto financiado con fondos europeos PUFACHAIN «introduce una alternativa sostenible basada en las microalgas», comenta el profesor Thomas Friedl, coordinador del proyecto. «Estamos convencidos de que los beneficios saludables de los AGP para los consumidores justifican los esfuerzos invertidos en la producción de AGP a partir de algas». Dado que los AGP son compuestos valiosos para las industrias alimentaria y farmacéutica, estos «tienen el potencial de hacer económicamente viable la producción de microalgas a escala industrial», añade el profesor.

Cadena de valor para el desarrollo industrial de productos derivados de algas

Los socios del proyecto desarrollaron una cadena de valor que abarca desde las microalgas hasta los AGP. Empleando microalgas, idearon un procedimiento integral que comprende tanto la producción y la recolección de materias primas como la extracción y la purificación de aceite. En conjunto, el objetivo era seguir desarrollando una fuente sostenible de DHA y EPA como componentes básicos para desarrollar productos de gran valor nutricional y farmacéutico.

Para crear la cadena de valor integrada, los investigadores primero cribaron y seleccionaron las cepas de algas adecuadas. Seguidamente, las caracterizaron exhaustivamente. A fin de desarrollar las estrategias de cultivo más sostenibles para aplicaciones a escala industrial y de laboratorio, se emplearon fotobiorreactores tubulares y de superficie plana.

Asimismo, se realizó una evaluación de la sostenibilidad ambiental y socioeconómica de la cadena de valor para determinar qué productos podrían potencialmente comercializarse. La evaluación ayudó a identificar y optimizar los factores determinantes de los impactos ambientales, los costes, el consumo de energía y los requerimientos materiales de procesos concretos de cultivo de algas y extracción.

Aumentar la escala del proceso de extracción de AGP

Los miembros del equipo descubrieron un método sostenible y sencillo para extraer los ácidos grasos valiosos a partir de la biomasa de algas al tiempo que se reduce al mínimo la cantidad de energía necesaria. Estos examinaron la eficacia de diferentes tratamientos de preparación de la biomasa para romper la estructura de las células de las algas y hacer que el aceite liberado esté disponible para el disolvente de extracción.

Para producir aceites de gran calidad a un menor coste, se evaluaron dos procesos de extracción. El primero, la extracción con fluidos supercríticos, se emplea para fabricar compuestos químicos especializados en las industrias alimentaria y cosmética. Esta técnica emplea CO2 para extraer los ácidos grasos, pero previamente requiere que la biomasa sea deshidratada. El segundo método emplea propano para extraer los ácidos grados a partir de la biomasa hidratada de algas. Gracias al empleo de etapas de purificación, el equipo obtuvo ácidos grasos ultra puros y muy concentrados a partir de aceite de algas sin refinar.

Hasta la fecha, se han desarrollado cuatro productos para el mercado de los alimentos para animales de compañía y las industrias de los productos cosmecéuticos y nutracéuticos. Cuatro más están en camino. «Por primera vez, las industrias alimentaria y farmacéutica dispondrán de una nueva fuente de materia prima derivada de microalgas para la producción de compuestos valiosos», concluye el profesor doctor Friedl.

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Palabras clave

PUFACHAIN, microalgas, ácidos grasos omega-3, ácido docosahexaenoico, ácido eicosapentaenoico
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