Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo - CORDIS

Lideresas pertenecientes a dinastías políticas

Pertenecer a una dinastía política puede resultar beneficioso o perjudicial para la carrera de las mujeres dedicadas a la política. Un estudio exhaustivo revela las intrincadas relaciones que influyen en el futuro de estas mujeres como lideresas políticas.
Lideresas pertenecientes a dinastías políticas
En los últimos tiempos, diferentes mujeres se han situado a la cabeza de sus partidos políticos, favoreciendo así la igualdad de género en términos generales. Este hecho queda patente en algunas dinastías políticas democráticas en las que las mujeres han tomado el relevo de los hombres de su familia. El proyecto financiado con fondos europeos FAMGENPO (Family politics, party politics, and gender politics: Comparing five cases) comparó cinco casos en los que se ha producido este fenómeno. El equipo se centró en tres casos fundamentales: Hillary Clinton (Estados Unidos), Tzipi Livni (Israel) y Marine Le Pen (Francia).

El proyecto documentó acontecimientos relacionados con sus respectivos partidos políticos, efectuó entrevistas en los mismos y analizó contenidos publicados en medios de comunicación. También analizó por qué el público acepta a las políticas que pertenecen a dinastías, fijándose también en la aceptación y el rechazo por parte de los miembros de los partidos y sus votantes.

La investigación se centró en cómo se organizan, en el ámbito educativo europeo, la representación de los padres y los consejos de estudiantes en posiciones afines a los partidos políticos. El equipo descubrió que el activismo por parte de estudiantes universitarios es fundamental para que surjan nuevos políticos en el futuro. En cambio, la estructura federalista del gobierno estadounidense impide que se creen vínculos directos entre el activismo de los partidos a escala local y nacional.

En otra línea de investigación se reveló el modo en que Le Pen se benefició de presentarse a sí misma como una política nacida en el seno del partido fundado por su padre. Sin embargo, Livni no disfrutó de la misma popularidad por ser hija de un político y no pudo obtener ventaja sobre otros candidatos a causa de su sexo. Por otra parte, Clinton ha sufrido críticas de corte populista y antielitista y por el pasado empañado de su marido, pese a que ella destaca que ha dedicado su vida al partido, no «que se haya casado con él».

El proyecto también analizó en profundidad el Frente Nacional —partido político francés—, centrándose en las diferencias de género, generacionales e ideológicas entre distintos candidatos y partidos. Esta labor facilitó la comprensión de la relación existente entre la pertenencia a una dinastía política y el populismo, el sexo y la extrema derecha, la derecha radical, cuestiones raciales y de clase, así como el conservadurismo social.

Una de las conclusiones clave derivadas del estudio consistió en determinar que las mujeres que forman parte de dinastías políticas bien pueden convertirse en lideresas populistas en un entorno propicio, como ocurre con Le Pen. No obstante, el caso de Livni demuestra que no personificar el legado, el prototipo o el programa de un partido dificulta el éxito. En lo que respecta a Clinton, la investigación reveló que el estigma de pertenecer a la «vieja clase dirigente» también jugó en su contra.

Información relacionada

Palabras clave

Lideresas, dinastías políticas, mujeres dedicadas a la política, FAMGENPO, política familiar, políticas de género
Síganos en: RSS Facebook Twitter YouTube Gestionado por la Oficina de Publicaciones de la UE Arriba