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ODIN: emprende la lucha contra la carencia de vitamina D en Europa

Es posible que pasar el invierno en un país mediterráneo no sea la solución a la carencia de vitamina D. La mayor investigación existente hasta el momento sobre soluciones basadas en los alimentos para una salud y una nutrición con unos niveles de vitamina D óptimos muestra que incluso los países del sur de Europa podrían registrar un bajo estado nutricional de vitamina D.
ODIN: emprende la lucha contra la carencia de vitamina D en Europa
Los resultados más recientes del proyecto ODIN incluyen pruebas determinantes de que la carencia de vitamina D es un fenómeno extendido por toda Europa y alcanza unos niveles que indican un grave problema de salud pública.

La misión de ODIN era desarrollar soluciones eficaces, seguras y sostenibles para prevenir la deficiencia de vitamina D y mejorar los resultados sanitarios asociados a la vitamina D mediante un enfoque centrado en la alimentación.

«El ambicioso programa de ODIN incluyó ensayos controlados aleatorizados basados tanto en la alimentación como en la relación dosis-respuesta, investigación sobre la producción primaria de alimentos y la tecnología alimentaria, la extracción de datos de estudios de cohorte y experimentos de modelización dietética», explica la profesora Mairead Kiely, coordinadora del proyecto.

Los resultados indican una gran proporción de carencia de vitamina D

La prevalencia de la carencia de vitamina D en Europa presenta una clara variación entre las poblaciones, desde Noruega a Grecia. En los grupos de la muestra se incluyeron niños, adolescentes, adultos, incluidos de distintas etnias, y personas de mayor edad. Las tasas de carencia de vitamina D prácticamente duplican las registradas en los Estados Unidos. Llama la atención que las personas de origen étnico que viven en Europa tienen un riesgo muy superior que sus homólogos. El profesor Kevin Cashman, coordinador conjunto de ODIN, destaca que «la prevalencia general de un estado nutricional muy bajo de vitamina D, en total un 13 %, indica que es un problema que afecta a un gran número de personas en Europa».

Para las regiones menos representadas en la encuesta, los científicos de ODIN en Atenas y Belgrado estudiaron de forma sistemática la documentación con datos disponibles sobre las concentraciones de 25-hidroxivitamina D en el suero (25(OH)D) en los países de Europa Meridional y del Mediterráneo Oriental, así como la ingesta de vitamina D en países de Europa Central y Oriental. Los bebés y las personas de mayor edad resultaron ser los grupos de edad más susceptibles de presentar un bajo nivel de vitamina D en los países del Mediterráneo meridional y oriental.

En países que carecen de conjuntos de datos representativos a gran escala, ODIN ha destacado la necesidad de realizar una inversión estratégica en sistemas de bancos biológicos y de control de la calidad entre numerosos países de Europa Central y Oriental, así como del Mediterráneo.

Efectos sobre la salud no esquelética en personas de mayor edad

En el seguimiento prospectivo de adultos de mayor edad, científicos de ODIN bajo la dirección del profesor Stefan Pilz (Austria) y el profesor Rolf Jorde (Noruega) demostraron un aumento gradual en el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares según disminuyen los niveles de vitamina D.

Mediante la revisión sistemática de estudios múltiples (metanálisis) que resumen datos de ensayos controlados aleatorizados relativos a los efectos de la vitamina D sobre factores de la salud no relacionados con los huesos, el profesor Lars Rejnmark (Dinamarca) resumió 54 publicaciones con datos de 210 ensayos controlados aleatorizados. Se observaron efectos beneficios de la complementación con vitamina D en 3 de cada 7 estudios sobre las infecciones de las vías respiratorias y en 8 de cada 12 metanálisis sobre mortalidad.

Los autores recomendaron una interpretación cautelosa, dado que la mayoría de los estudios se pusieron en marcha con el fin de estudiar los efectos sobre la salud esquelética. Sin embargo, estas dos publicaciones resultan especialmente relevantes para las estrategias sanitarias públicas destinadas a evitar carencias de vitamina D y a mejorar los niveles de vitamina D entre la población general.

Estrategias centradas en la alimentación para la prevención de la carencia de vitamina D

Dado que gran parte de Europa está atrapada hasta seis meses en un invierno de cielos grises, periodo durante el cual no hay suficientes rayos UVB como para producir colecalciferol, vitamina D3, en la piel, es de esencial importancia la vitamina D de la dieta.

El enriquecimiento de la alimentación mostró un incremento de la 25(OH)D en suero en ensayos controlados aleatorizados y nuevas pruebas obtenidas en Finlandia han demostrado su eficacia como estrategia de salud pública para prevenir la carencia.

Los investigadores de ODIN han llevado a cabo un análisis exhaustivo y la modelización dietética de datos de consumo de alimentos complejos y el proyecto ha incorporado nuevos datos obtenidos en estudios sobre el queso, los huevos y las setas, y se está realizando un trabajo centrado en la carne. Para poder realizar estos análisis, ODIN recopiló un conjunto de datos sobre la composición de vitamina D de los alimentos completamente referenciado, de calidad garantizada y especializado, basado en normas EuroFIR, utilizando la herramienta FoodEXplorer™ para obtener datos analíticos documentados para la vitamina D.

Tras un programa de investigación laborioso de cuatro años, el profesor Kiely concluye que «La hipótesis de ODIN, es decir, que una aplicación cuidadosa de estrategias de enriquecimiento y enriquecimiento biológico podría aumentar de un modo seguro la ingesta de vitamina D en todos los grupos y prevenir la carencia, parece ser técnicamente viable. Todavía queda mucho por hacer. Debemos prestar especial atención a los grupos étnicos minoritarios que residen en latitudes septentrionales. Además, debe darse prioridad a los adolescentes y a los adultos jóvenes para garantizar la salud de las generaciones futuras».

Palabras clave

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