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Descontaminación de ántrax con un ataque bacteriano dirigido

La contaminación por ántrax ha afectado a grandes superficies, puesto que las esporas en la tierra pueden sobrevivir más de cien años. Un nuevo enfoque de la descontaminación aprovecha virus especializados para crear una alternativa limpia, sencilla y barata a las soluciones químicas cáusticas.
Descontaminación de ántrax con un ataque bacteriano dirigido
La falta de instalaciones veterinarias eficaces y de acceso a vacunas, así como el enterramiento de animales infectados sin tratar, ha provocado la contaminación por ántrax («Bacillus anthracis») de grandes superficies. Esta contaminación perdura porque las esporas pueden sobrevivir en la tierra durante cientos de años. El proyecto financiado con fondos europeos AEDNet ha decidido afrontar el desafío de la descontaminación utilizando una mezcla especializada de virus.

Los fagos, o bacteriófagos si usamos su nombre completo, son virus que solo atacan a bacterias. Ya se utilizan para tratar diversas enfermedades, pero AEDNet los está empleando de un modo diferente. «La idea de utilizarlos para solucionar problemas medioambientales es reciente», afirma el coordinador del proyecto, Les Baillie, de la Facultad de ciencias biomédicas y de la vida de la Universidad de Cardiff. «Aunque ya hay algunos productos basados en este principio en el mercado, la descontaminación de ántrax es una aplicación novedosa».

Complementos alimenticios saludables que no son tan sanos para las esporas de ántrax

Para que las esporas de ántrax sucumban a los fagos, deben despertarse de su hibernación, en forma de esporas, en la que no son vulnerables al ataque. Al «cambiarlas» de nuevo a su forma biológicamente activa, los investigadores lograron que el ántrax pasase de ser una espora a una bacteria vegetativa, haciéndolo vulnerable a los fagos.

El cambio de espora a bacteria se desencadena cuando disponen de una fuente de nutrientes. «Hemos desarrollado un enfoque sencillo empleando productos químicos que están disponibles en cualquier tienda de barrio», explica el profesor Baillie. «Básicamente, son complementos alimenticios saludables».

La solución es prometedora: los sistemas de descontaminación actuales pueden acabar contaminando el entorno que se está tratando. Explica: «en este momento no hay enfoques asequibles y seguros para el medio ambiente. Todos se basan en productos químicos extremadamente cáusticos que provocan enormes daños medioambientales». Los fagos empleados son muy específicos y solo infectan las bacterias objetivo.

Investigación de doble uso

El trabajo de AEDNet es un buen ejemplo de la ciencia de doble uso. «Estamos abordando un problema que afecta principalmente a los agricultores de subsistencia en el extranjero, para ayudarles a afrontar un problema económico y agrícola tangible. Pero, por otro lado, también estamos desarrollando una solución que podría llegar a utilizarse en la UE en caso de que se produjera un ataque terrorista a gran escala con cartas anónimas envenenadas con ántrax, como ocurrió en los Estados Unidos en 2001, poco después del 11S».

Pero una investigación eficiente depende de unas líneas de comunicación sencillas con otras personas que trabajen en el mismo ámbito. Aunque existían diversos proyectos de descontaminación basados en fagos en la región antes de este proyecto, no había ninguna red científica especializada que facilitase el intercambio de mejores prácticas y la conexión entre investigadores de países vecinos que se enfrentasen a problemas similares. AEDNet conectó estos proyectos para aprovechar al máximo la inversión actual y desarrollar un sistema de descontaminación respetuoso con el medio ambiente.

Junto con instituciones de cuatro Estados miembros de la UE, AEDNet implicó en el proyecto a socios de Georgia, Turquía y Ucrania, donde el ántrax medioambiental sigue siendo una amenaza. A fecha de febrero de 2017, alrededor de 50 científicos de las instituciones participantes habían podido disfrutar de la oportunidad de investigar en uno de los laboratorios participantes en el proyecto.

El profesor Baillie explica que los socios del proyecto están interesados en trabajar con posibles socios industriales que puedan fabricar kits de descontaminación basándose en sus progresos. Dado que los ingredientes no son ni costosos ni complejos, espera que la solución se pueda ofrecer a un precio que esté al alcance de las autoridades y los agricultores locales.

Palabras clave

AEDNet, salud, medicina, ántrax, agricultura, descontaminación, guerra bacteriológica, guerra biológica, seguridad
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