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H2020

SCCS — Resultado resumido

Project ID: 773360
País: Suecia
Dominio: Energía, Transporte y movilidad, Cambio climático y medio ambiente

Iluminación de ciudades inteligentes

Un nuevo sistema de control de ciudades inteligentes (SCCS, por sus siglas en inglés) para el alumbrado público supondrá una mayor eficiencia energética y de costes, además de menos emisiones de gases de efecto invernadero. Básicamente, el sistema atenúa las luces cuando no se utilizan.
Iluminación de ciudades inteligentes
El alumbrado público urbano es muy ineficiente. Las luces funcionan con una potencia luminosa del 100 % durante toda la noche, por lo que se requiere una gran cantidad de energía, lo que también supone emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, durante la mayor parte de la noche las luces no son necesarias y la mayor parte de la energía se desperdicia. El exceso de luz también afecta a los ritmos circadianos humanos y confunde el crecimiento de las plantas: los astrónomos lo llaman contaminación lumínica.

Las soluciones dependen en gran medida de la mejora de la eficiencia. El proyecto financiado con fondos europeos SCCS trabajó para desarrollar un sistema de gestión del alumbrado urbano. Denominado iluminación adaptativa, el sistema gestiona dinámicamente el alumbrado público, regulando las luces según sea necesario, para proporcionar la cantidad de luz requerida. El proyecto combinó objetivos de «hardware» y «software».

Iluminación basada en las necesidades

El «hardware» consiste en pequeños dispositivos inalámbricos instalados en el alumbrado de la ciudad existente para controlarlo. Las luces de las calles permanecerían en modo de espera a un nivel de energía más bajo (por ejemplo, un 10 %) del brillo total para ahorrar energía. Cuando los sensores detecten el movimiento de un peatón, un coche u otro usuario de la vía pública, las luces de la calle se encienden según sea necesario y con el brillo adecuado, y luego se atenúan de nuevo.

«Cada controlador toma sus propias decisiones sobre cómo debe funcionar su luz, dependiendo de la hora de la noche y de las condiciones ambientales, como el clima», dice el señor Serdar Kose, director general de Greinon Engineering, socio principal del proyecto. Tales factores también contribuyen a las decisiones de los controladores sobre cómo iluminar.

Cada dispositivo tiene un radio de alcance efectivo de hasta 10 km. Todas las unidades están conectadas a través de un protocolo de malla inalámbrica basado en IPv6 para formar una red. La red está conectada a internet a través de un enrutador de bordes, también conocido como pasarela. De esta manera, los usuarios —en este caso las autoridades municipales— pueden controlar cada luz, zonas locales o todo el sistema. Los usuarios también pueden personalizar su sistema según las necesidades locales concretas.

Asimismo, el equipo desarrolló algoritmos sofisticados que permiten que cada dispositivo responda apropiadamente. Por ejemplo, no sería conveniente que las luces se encendieran cada vez que pasara un gato. El «software» también permite que los controladores trabajen de forma cooperativa. Cuando se activa una farola, se coordina con otras cercanas para elevar la iluminación local y mantenerla mientras continúe el movimiento en la zona.

Reducción de las emisiones y los costes

Se ha demostrado que SCCS reduce el consumo de energía del alumbrado urbano hasta en un 80 %, al tiempo que reduce significativamente los costes de mantenimiento. Los investigadores del proyecto predicen una buena acogida del sistema en el mercado y prevén que podría formar parte de los sistemas generales de las ciudades inteligentes hacia los que ya se están orientando varias ciudades europeas.

«El mercado está listo, la tecnología está lista», añade el señor Kose. «Todo lo que tenemos que hacer ahora es enfocar nuestras actividades y llevar la tecnología al mercado para ayudar a salvar el mundo».

Actualmente, SCCS está ampliando su equipo para lograr sus objetivos de comercialización, entre otros. El proyecto se encuentra en negociaciones con dos posibles socios de colaboración y está buscando más. Al mismo tiempo, el equipo está trabajando en el perfeccionamiento de la tecnología y la producción a mayor escala, lo que conducirá a la industrialización completa.

El sistema de iluminación adaptativa SCCS ahorrará dinero a las ciudades y reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, el sistema también puede estar a la vanguardia de una reevaluación pública general de las soluciones obsoletas de gestión urbana en favor de las opciones inteligentes.

Palabras clave

SCCS, alumbrado público, alumbrado urbano, ciudad inteligente, energía, iluminación adaptativa, sensores de detección de movimiento
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