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H2020

Gut-InflammAge — Resultado resumido

Project ID: 707300
Financiado con arreglo a: H2020-EU.1.3.2.
País: Dinamarca
Dominio: Salud, Investigación fundamental

La inflamación intestinal en las personas mayores

Una alteración del microbioma intestinal humano puede afectar la interacción de los microbios intestinales con el sistema inmunitario del hospedador y provocar el desarrollo de toda una serie de enfermedades. Actuar específicamente sobre el microbioma a través de intervenciones dietéticas y probióticas podría favorecer la salud.
La inflamación intestinal en las personas mayores
Numerosos indicios señalan que muchas personas desarrollan inflamación crónica de grado bajo con la edad. Por desgracia esto contribuye a la aparición de enfermedades asociadas, como los trastornos metabólicos y la neurodegeneración. Sin embargo, a pesar de la investigación exhaustiva, aún no se conocen muy bien los factores que conducen a la aparición de la inflamación relacionada con la edad.

Los investigadores del proyecto financiado con fondos europeos Gut-InflammAge trabajaron bajo la hipótesis de que la inflamación relacionada con la edad está vinculada con la composición microbiana del intestino o su potencial inmunomodulador. Se sabe que una composición inusual de microorganismos intestinales, conocida como disbiosis microbiana, promueve la inflamación intestinal en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, aunque aún no se ha establecido ninguna asociación con el envejecimiento.

Análisis de la microbiota

Para indagar en esta cuestión, los investigadores llevaron a cabo un análisis de la microbiota de personas jóvenes y mayores sanas de Dinamarca. Utilizaron muestras fecales recogidas durante un estudio centrado en los trastornos funcionales en el área alrededor de Copenhague durante el período 2013-2016. Las muestras se seleccionaron siguiendo un criterio estricto de salud utilizando parámetros clínicos de la función metabólica, renal y hepática, así como un índice de masa corporal normal.

Los investigadores combinaron la secuenciación de alto rendimiento, la bioinformática y el análisis de microbios recubiertos de inmunoglobulina A (IgA). La IgA es un anticuerpo clave empleado por el sistema inmunitario del intestino para proteger la barrera intestinal contra microorganismos invasores. Los microbios recubiertos de IgA y la composición de la microbiota intestinal se emplearon en este estudio como marcadores de la inflamación intestinal. «Queríamos evaluar si estos dos biomarcadores proporcionarían información del aumento de la inflamación intestinal en las personas mayores», explica el beneficiario de una beca de investigación Marie Curie, el doctor Thorsten Brach, que llevó a cabo todo el trabajo.

En este contexto, los investigadores emplearon la citometría de flujo para determinar la proporción de microbios que están altamente recubiertos de IgA y la secuenciación para identificar las especies de microbios en cada caso. La información proporcionada por la secuenciación permitió la caracterización taxonómica de la composición de la microbiota intestinal y reveló no solo la existencia de diferencias significativas entre los grupos de personas jóvenes y mayores, sino que determinadas familias de microbios son más abundantes en las personas de mayor edad. Es más, la proporción de microbios altamente recubiertos de IgA era generalmente baja y no existían diferencias entre los grupos.

Dieta para modular la composición de la microbiota

Muchas intervenciones destinadas a favorecer un envejecimiento saludable se basan en dietas que imponen una restricción calórica permanente sin caer en la desnutrición y promueven la longevidad. Dado que este régimen es muy difícil de seguir, se han empleado regímenes periódicos de ayuno a fin de obtener beneficios similares para la salud.

Gracias al empleo de un sistema modelo murino, los investigadores del proyecto examinaron si un régimen de ayuno periódico podría promover modulaciones microbianas intestinales y beneficios metabólicos para la salud. Los animales experimentales fueron sometidos a un ayuno periódico entre los 8,5 y 14,5 meses de edad (equivalentes a entre 35 y 50 años de edad en seres humanos) con una reducción del 50 % de la ingesta calórica. Curiosamente, los ratones que experimentaron ayuno acumularon más grasa corporal que los ratones control, aunque exhibieron un leve rejuvenecimiento en su perfil sanguíneo.

Repercusiones clínicas

En conjunto, las pequeñas diferencias en la composición de la microbiota intestinal observadas entre los individuos jóvenes y mayores durante la investigación de Gut-InflammAge corroboran el creciente consenso de que dicha variabilidad es de esperar en personas metabólicamente sanas. El coordinador del proyecto, el profesor Manimozhiyan Arumugam, cree que «la dieta y el estilo de vida son factores mucho más relevantes que la edad a la hora de determinar la configuración de la microbiota intestinal». Al mismo tiempo, recalca que «con respecto al diagnóstico y la terapia, es muy importante definir un rango saludable de la composición de la microbiota intestinal para saber cuál es la meta a alcanzar a la hora de tratar pacientes con disbiosis».

Debido al continuo aumento de la población de personas mayores en los próximos años y la importancia socioeconómica de un envejecimiento saludable, el empleo de microbios recubiertos de anticuerpos como un marcador de la inflamación intestinal podría utilizarse con fines de diagnóstico.

Palabras clave

Gut-InflammAge, inflamación, IgA, dieta, microbiota intestinal
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