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H2020

URBAN LEARNING — Resultado resumido

Project ID: 649883
Financiado con arreglo a: H2020-EU.3.3.7.
País: Austria
Dominio: Tecnologías industriales, Energía

Las ciudades europeas aúnan fuerzas para planificar juntas su futuro urbano y energético

Grandes zonas urbanas de toda Europa están intentando alcanzar un equilibrio entre su rápido crecimiento y la necesidad de reducir significativamente el consumo de energía de fuentes fósiles y de las emisiones de CO2. Las ciudades necesitan prácticas de planificación eficientes y eficaces para hacer frente a los retos.
Las ciudades europeas aúnan fuerzas para planificar juntas su futuro urbano y energético
El proyecto financiado con fondos europeos URBAN LEARNING «surgió de la necesidad de Viena y otras grandes ciudades de descarbonizar sus edificios y suministro de calefacción, a la vez que se enfrentaban a un aumento considerable de su población», comenta su coordinadora, Waltraud Schmid. «El segundo punto de partida fue la observación de que los aspectos energéticos no se integran debidamente en los procesos de planificación urbana: se integran de forma muy limitada, demasiado tarde y con resultados subóptimos.

Por otro lado, muchas más ciudades tienen proyectos insignia que muestran un barrio urbano con bajas emisiones o neutro desde el punto de vista climático, pero a menudo planificado y construido con una gran cantidad de recursos», añade la coordinadora. El objetivo era estudiar los procesos de urbanismo. Schmid continúa: «Hemos identificado lo necesario para conseguir un barrio urbano con bajas emisiones de carbono mediante una planificación urbana estándar: quién, qué y cuándo se necesita».

Soluciones para mejorar una planificación energética urbana integradora

URBAN LEARNING se propuso generalizar e institucionalizar la planificación energética integradora en las administraciones de ocho ciudades europeas. Durante cerca de tres años, grupos de trabajo locales de las administraciones de Ámsterdam, Berlín, París, Estocolmo, Viena, Varsovia, Zaanstad y Zagreb analizaron sus procesos de planificación, identificaron las condiciones marco esenciales y los elementos clave de los procesos, y elaboraron propuestas para su mejora. La mayoría de los grupos permanecen activos tras la finalización del proyecto.

«Dado que el concepto de planificación energética integradora era nuevo para las ciudades, constituye un gran logro el haber podido mejorar la sensibilización considerablemente en los ocho municipios participantes», destaca Schmid. Esto se vio acompañado por una mayor comprensión de la necesidad de colaborar mejor entre departamentos, en particular los responsables de la planificación energética y el urbanismo.

Las administraciones ya disfrutan de las ventajas

Según Schmid, algunas de las ciudades comenzaron a constatar mejoras antes de la finalización del proyecto. La administración vienesa formó un grupo de trabajo con miembros de diferentes departamentos y del operador de la red de suministro para abordar el suministro energético futuro de grandes proyectos de desarrollo urbano en sus primeras fases. Estocolmo comenzó a revisar su manual de gestión interna para que los urbanistas integren aspectos de planificación energética.

Según URBAN LEARNING fue avanzando, quedó patente que resultaba esencial un marco jurídico de apoyo y, en cierta medida, constituía incluso un requisito previo para habilitar y poner en práctica la planificación energética integradora. En consecuencia, el proyecto redactó propuestas de mejora de las condiciones del marco jurídico. Por último, las ciudades desarrollaron planes concretos de aplicación que describen las acciones prioritarias y los siguientes pasos que debe dar cada ciudad según avanza hacia la planificación energética integradora.

Viena, por ejemplo, está trabajando en la introducción de disposiciones jurídicas que establezcan firmemente la eficacia energética y el cambio climático como objetivos del urbanismo en sus códigos de construcción, y ofrezcan la posibilidad de crear zonas energéticas en el plano de zonas. Por otro lado, Berlín ha publicado recientemente la primera versión de un atlas energético, mientras que París y Viena están preparando un atlas de calefacción. Por último, Ámsterdam está elaborando métodos para eliminar progresivamente el gas natural para la calefacción.

Los socios del proyecto prevén que este produzca impactos significativos para más de tres millones de personas, así como en los hogares y centros de trabajo que se construyan y reformen en los próximos veinte años en las ciudades participantes. Una mejor gobernanza de la planificación energética urbana integradora podría permitir ahorrar al menos 620 GWh de energía al año y mejorar la producción de energías renovables en más de 1 500 GWh al año. «URBAN LEARNING destacó que la planificación energética es una responsabilidad pública, no solo el trabajo de los operadores de la red energética, y que las ciudades necesitan competencias, instrumentos y herramientas claros para abordar eficazmente esta responsabilidad», concluye Schmid.

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Palabras clave

URBAN LEARNING, planificación energética integradora, urbanismo, ciudades, gobernanza, insignia
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