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Medicina preventiva para aeroplanos más sanos

El sector de las aerolíneas se ha dedicado grandes esfuerzos a mejorar el rendimiento de las piezas con el fin de reducir los costes y mejorar la seguridad de los pasajeros. Un grupo de investigadores financiado por la Unión Europea ha desarrollado numerosas tecnologías de detección avanzadas para detectar defectos estructurales de forma precoz y durante el servicio.
Medicina preventiva para aeroplanos más sanos
La monitorización de la salud estructural (SHM) es una herramienta excelente para lograr estos objetivos. Es una extensión de los ensayos no destructivos (END), una gama de técnicas destinadas a evaluar la presencia de defectos en materiales utilizando tecnologías avanzadas de captación de imágenes y diagnóstico.

La SHM combina sensores y materiales potencialmente «inteligentes» con computación y procesamiento de datos en tiempo real con el fin de monitorizar y diagnosticar la integridad estructural de piezas y sistemas complejos.

Un grupo de investigadores europeos inició el proyecto SMIST («Monitorización estructural con tecnologías de sensores integrados avanzados»), con el fin de integrar las tecnologías más avanzadas de sensores en las estructuras de las aeronaves y obtener, así, grandes reducciones en los costes de mantenimiento, los tiempos de parada y el peso.

Las tecnologías de sensores se basaban en distintos tipos de señales que indican la presencia de defectos estructurales mucho antes de que se produzca un fallo catastrófico. En conjunto, los científicos estudiaron, modificaron y desarrollaron ocho sistemas de sensores de última tecnología distintos importantes para los END y la SHM.

También se solicitó la patente de un método nuevo de aplicación de rejillas de Bragg de fibra (FBG) utilizando parches.

La tecnología de emisiones acústicas y acusto-ultrasónica (AE/AU), una de las más comunes para la SHM de estructuras de uso aeroespacial, se basaba en el sonido generado en discontinuidades para detectar posibles daños. Se solicitaron dos patentes más en relación con la tecnología de análisis de AE.

Se solicitó una cuarta patente basada en un nuevo sensor para detectar grietas utilizando tecnología de recubrimientos sensibles (llamados «inteligentes») y monitorizar la degradación microambiental.

En conjunto, el consorcio de SMIST desarrollo, aplicó y provocó numerosos sensores de última tecnología para utilizarlos en la SHM de aeronaves, lo cual dio lugar a cuatro solicitudes de patente. Las posibilidades de reducción de costes operativos podrían llegar hasta el 20 % a corto plazo y hasta un 50 % a largo plazo como resultado de la reducción de consumo de combustible, los costes de mantenimiento y los costes operativos generales.

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