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Esclarecer la biosíntesis de lípidos en el parásito causante de la malaria

El agente causal de la malaria Plasmodium falciparum plantea un reto importante a los científicos de todo el mundo. Gracias a un proyecto internacional financiado por la Unión Europea se está esclareciendo la importancia de una ruta biosintética involucrada en la reproducción del parásito y estudiando su posible aprovechamiento terapéutico.
Esclarecer la biosíntesis de lípidos en el parásito causante de la malaria
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la malaria sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo, provocando un millón de víctimas anuales. El causante de la enfermedad es un parásito protozoario unicelular, Plasmodium falciparum, perteneciente al filo Apicomplexa, y su vector de transmisión es el mosquito.

Los parásitos del grupo Apicomplexa son eucariotas unicelulares que presentan similitudes en las vías metabólicas con sus hospedadores animales, lo que dificulta la aplicación de terapias dirigidas. Sin embargo, un elemento único y vital de la biología de los Apicomplexa es su plasto único, denominado apicoplasto, que fue adquirido a través de la endosimbiosis con algas. Dado su origen vegetal, el apicoplasto representa una posible diana terapéutica contra las enfermedades relacionadas con los parásitos del grupo Apicomplexa.

La síntesis de ácidos grasos en el apicoplasto, fundamental para la biogénesis de los plástidos y la síntesis de la membrana, constituye una vía prometedora para combatir dichos patógenos. En este contexto, los socios del proyecto APICOLIPID se han propuesto estudiar detalladamente el metabolismo de los lípidos del apicoplasto y su papel en la supervivencia y la proliferación del parásito. Los objetivos científicos del proyecto comprenden la identificación de los productos lipídicos que se sintetizan en el apicoplasto, estudiar su posterior destino metabólico y caracterizar las enzimas implicadas en dichas rutas.

Los miembros del consorcio desarrollaron un método innovador para la purificación del apicoplasto que utiliza anticuerpos magnéticos contra una proteína de membrana etiquetada y, a continuación, permite recuperar el orgánulo con ayuda de un imán. Para elaborar los perfiles lipidómicos, los investigadores utilizaron técnicas de cromatografía de gases (GC) y cromatografía líquida (LC) acoplada a espectrometría de masas y pudieron comprobar que los apicoplastos son ricos en ácidos grasos saturados.

De este modo detectaron más de ciento noventa especies moleculares de lípidos presentes en las membranas de los apicoplastos, colesterol incluido. Dado que los parásitos del paludismo no tienen una vía propia para la síntesis de colesterol, los científicos llegaron a la conclusión de que quizás lo obtengan a partir de los eritrocitos del hospedador y que este proceso se podría aprovechar como vía de intervención terapéutica.

El ácido fosfatídico (PA) es el precursor único para la mayoría de los lípidos de la membrana y la enzima responsable de su síntesis es la PfATS1, una glicerol-3-fosfato aciltransferasa. El estudio APICOLIPID ha aportado pruebas de que existe esta ruta para la síntesis de PA en el apicoplasto y que la PfATS1 podría representar una posible diana farmacológica.

En conjunto, los hallazgos de los científicos de APICOLIPID ofrecen nuevas perspectivas de intervención metabólica contra el parásito causante de la malaria. Dada la falta de vacunas contra la enfermedad y la aparición de resistencia por parte del parásito frente a los tratamientos actuales, la comunidad científica se congratula del desarrollo de estas terapias específicas innovadoras para combatir esta enfermedad infecciosa mortal.

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