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Reciclaje de residuos orgánicos para emplearlos como fertilizante

Un equipo de científicos de la Unión Europea está trabajando para garantizar la sostenibilidad de los ecosistemas agrícolas mediante la creación de fertilizantes basados en residuos orgánicos que capturan el carbono en los suelos y reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.
Reciclaje de residuos orgánicos para emplearlos como fertilizante
En los entornos urbanos y agrícolas se generan desechos orgánicos tales como aguas residuales domésticas o estiércol de origen animal. Pese a que estos residuos contienen valiosos nutrientes que podrían devolverse al suelo, no se está aprovechando todo su potencial.

El proyecto financiado con fondos europeos FERTIPLUS (FERTIPLUS Reducing mineral fertilisers and agro-chemicals by recycling treated organic waste as compost and bio-char products) se propuso producir carbón ecológico y compost a partir de residuos orgánicos, una alternativa más ecológica que los fertilizantes químicos. El carbón ecológico es una variedad rica en carbono que se elabora descomponiendo materia vegetal a altas temperaturas, mejora la calidad del suelo y permite almacenar carbono en el mismo.

FERTIPLUS comenzó su labor determinando qué materias primas agrícolas, residuos municipales domésticos y condiciones de procesamiento generan los mejores productos ricos en nitrógeno y fósforo. El equipo descubrió que el estiércol agrícola tenía las mayores concentraciones de nutrientes, seguido por las aguas residuales municipales y, por último, la materia ecológica de origen vegetal y alimentario.

El reciclaje de estiércol es ya una práctica muy extendida. Por otra parte, en la actualidad los residuos ecológicos están infrautilizados pese a representar una alternativa más segura que las aguas residuales municipales —que conllevan el riesgo de contaminación por patógenos humanos—.

En lo que respecta a los métodos de elaboración, los investigadores descubrieron que la temperatura a la que se produce el carbón ecológico afectaba a su grado de estabilidad en el suelo y a su capacidad para retener nutrientes. Sin embargo, modificar química o biológicamente el carbón ecológico incrementaba dicha capacidad, amén de permitir que los investigadores adaptaran sus propiedades a diferentes entornos y condiciones del suelo. Por otro lado, añadir carbón ecológico a las materias primas durante el proceso de fabricación de compost aumentaba la eficiencia de los sistemas de compostaje a la par que reducía los costes.

Al realizar ensayos con el carbón ecológico, el compost y el compost mezclado con carbón ecológico en diferentes sistemas de cultivo situados en cuatro emplazamientos de prueba europeos se comprobó que los tres productos propiciaban un incremento en el nivel de carbono de los suelos y una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Cabe destacar que estos productos derivados de desechos no contienen contaminantes como metales pesados o agentes patógenos nocivos para los humanos.

Finalmente, una evaluación del ciclo de vida reveló que el compost con carbón ecológico es una alternativa prometedora a los fertilizantes químicos. Al mejorar la retención de nutrientes y capturar carbono en el suelo, este tipo de carbón debería disminuir el impacto negativo de la agricultura en lo que respecta al cambio climático.

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Palabras clave

Residuos orgánicos, fertilizantes, emisiones de gases de efecto invernadero, FERTIPLUS, compost, carbón ecológico
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