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Replanteamiento de los procesos de mecanizado

Un equipo de investigación europeo dio un nuevo enfoque al rectificado industrial. Mediante la congelación de una fina película de refrigerante pulverizado, dicho equipo ha logrado reducir drásticamente los costes y recursos empleados en este proceso común de acabado del metal.
Replanteamiento de los procesos de mecanizado
El rectificado es un proceso esencial en el acabado de piezas industriales y se emplea en la fabricación de muchos productos de uso diario que van desde los cojinetes de bola hasta los motores a reacción, pasando por dispositivos microelectrónicos.

Sin embargo, las técnicas actuales emplean un montón de energía que en su mayor parte se transforma en calor. La solución consiste en aplicar grandes cantidades de refrigerante en la zona de contacto, lo que a su vez emplea grandes cantidades de energía y provoca una mayor ineficiencia. La eliminación del líquido refrigerante usado supone un enorme gasto para los fabricantes (en total, el proceso de rectificado representa alrededor de un 15 % del coste de fabricación de cada unidad de producto).

Sistemas que resultan eficaces en otros procesos de mecanizado, como por ejemplo la perforación, el torneado o el fresado, aplican una fina película de líquido refrigerante pulverizado directamente sobre la zona de contacto entre la herramienta y la pieza mecánica. Sin embargo, la adaptación de estas técnicas al proceso de rectificado ha resultado difícil, ya que no existe un filo cortante.

El proyecto CAMEL-MCG , financiado con fondos comunitarios, abordó este problema. Su equipo internacional de investigación, formado por destacados institutos de investigación y socios del sector, encontraron una solución basada en el uso de dos boquillas. Una boquilla pulveriza aceite que cubre los poros de la muela abrasiva, mientras la otra libera un gas que congela este lubricante en las superficies de contacto y asegura la adherencia durante todo el proceso, evitando así los daños producidos por el calor y protegiendo el producto.

Basado en un análisis del ciclo de vida, el nuevo sistema previsiblemente reducirá la producción de residuos y el consumo de energía durante el proceso de rectificado en un 40 %, al tiempo que reduce el coste de producción por pieza en un 20 % en lo que se refiere a energía, empleo de refrigerante y eliminación de residuos.

Los resultados del proyecto CAMEL-MCG cuentan con el potencial necesario para ejercer un importante impacto económico en la fabricación europea, aumentando así la eficacia de este omnipresente proceso industrial.

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