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Australia baraja opciones para incrementar la participación en el VPM

Los representantes en la Comisión mixta UE-Australia están estudiando salidas para potenciar la participación australiana en el VPrograma Marco (VPM). La comisión, que celebró hace poco su reunión anual en Bruselas para examinar los pormenores de la participación australiana e...
Los representantes en la Comisión mixta UE-Australia están estudiando salidas para potenciar la participación australiana en el VPrograma Marco (VPM). La comisión, que celebró hace poco su reunión anual en Bruselas para examinar los pormenores de la participación australiana en el VPM, opina que aún queda margen para incrementar el número de equipos de investigación australianos que cooperan con socios europeos en proyectos del VPM.
Con motivo de la reunión, el grupo UE-Australia informó de que se habían seleccionado para recibir una ayuda financiera del VPM varios proyectos coordinados por socios australianos, principalmente a título del programa de Calidad de la vida y los programas de tecnologías de la sociedad de la información. En cambio, la respuesta australiana a otras áreas del VPM se situó por debajo de los niveles previstos.
Los responsables de ambas regiones del mundo se mostraron sorprendidos, sobre todo considerando la alta tasa de participación australiana en el IVPrograma Marco (IVPM). Este programa registró la participación de equipos australianos en 37 proyectos de investigación compartidos con científicos de la UE y la duplicación de la participación europea en programas de investigación australianos (cerca del 40 por ciento de los proyectos australianos continúan en régimen de cooperación internacional con investigadores europeos).
La cooperación en IDT entre la UE y Australia es considerada de mutuo interés por el alto nivel de calidad de la investigación en ambas regiones, según indicó un responsable de la Comisión. "Australia es uno de los socios económicos importantes de la UE, por lo que interesa extender a la I+D los vínculos mantenidos en importaciones y fondos de inversión".
La UE firmó en 1994 su primer acuerdo de cooperación con Australia, encaminado a facilitar la colaboración entre investigadores de ambas regiones del mundo y agilizar la difusión de información en ambos lados. Siguieron otros acuerdos con Suráfrica, EEUU, Canadá, China y Argentina. La UE suscribió además un acuerdo de asociación con Israel, por el que este país hace una contribución financiera a los programas marco y los socios israelíes en proyectos acertados se benefician de la ayuda comunitaria que recibe cualquier socio de la UE. En vías de deliberación se encuentran acuerdos de cooperación con Brasil e India. Estos acuerdos tienen un carácter recíproco, por lo que los grupos de investigación extracomunitarios tienen derecho a participar en partes estipuladas del Programa Marco de IDT de la UE, mientras que grupos de investigadores de la UE pueden trabajar en los programas de investigación de aquellos países. Todos los países, salvo Israel que contribuye al programa, tienen la obligación de subvencionar su participación en los proyectos acogidos al Programa Marco de IDT de la UE. Varios investigadores australianos están participando además en otros proyectos de investigación financiados por la UE al margen de los programas marco; así pues intervienen por ejemplo en los Sistemas de fabricación inteligente (IMS), la sociedad de la información del G7 y acciones COST, así como en IFO 2000.
Australia sigue confiando en que muy pronto se irán sumando equipos australianos de investigación al programa. Explica un miembro de la misión australiana ante la UE en Bruselas: "En el IVPM teníamos 37 participantes a nivel de coordinadores de proyectos, cuando Canadá tenía 50. Nos parece que, si se comparan los volúmenes relativos de nuestras economías, estamos manteniendo un buen nivel".
"En lo que va de VPM, las propuestas con participación australiana han cosechado un éxito de admisibilidad por encima de la media. Ahora la tasa de éxito cercana al 30 por ciento (frente a una media del 20 por ciento en el VPM en conjunto) disimula el hecho de que la Comisión recibió menos propuestas con contratación australiana que las calculadas. Teniendo en cuenta el relativamente elevado grado de participación de Australia en el IVPM y los esfuerzos dedicados el año pasado desde la UE y desde Australia a la apertura de más áreas a la investigación cooperativa, los datos son deprimentes".
Representantes de las ocho grandes administraciones de investigación de Australia y del organismo de Ciencia e Investigación del país se incorporaron a la Comisión de cooperación UE-Australia para determinar cómo fomentar la participación australiana en el VPM. Antes de iniciarse la reunión, el contingente australiano tuvo acceso a información de otros países que suscribieron acuerdos de IDT, mostrando especial interés por cómo lograron adaptarse para tratar de sacar pleno partido al VPM.
Australia se encuentra ahora estudiando formas de estrechar vínculos, fomentar la participación en el VPM y ayudar a los equipos de investigación a incorporarse o generar más propuestas con gran potencial. Aprovechando la experiencia de otros países extracomunitarios, los miembros de la delegación UE-Australia examinaron la oportunidad administrativa de la sincronización de convocatorias de propuestas, tal y como se está practicando en EEUU, por ejemplo. "Al menos uno de los institutos de investigación australianos tiene claras las ventajas de un sistema de tales características", informó un representante australiano. "Acordarían un área, asignarían fondos y organizarían las correspondientes convocatorias".
El grupo expresó asimismo especial interés por el sistema suizo de reserva de fondos con fines de cooperación en la UE y prevención de la duplicación de los ejercicios de evaluación por mediación, salvo para las propuestas de grandes dimensiones, de evaluadores de la UE.
La delegación de la UE en Australia trabaja con el Ministerio australiano de Industria, Ciencia y Recursos, promoviendo el VPM y las modalidades bilaterales de cooperación científica y tecnológica a través de manifestaciones y seminarios. Su propósito consiste en poner de relieve las ventajas económicas de la cooperación con la UE. En 1999, la misión de la UE en Canberra (Australia) escribía: "La UE es el mayor mercado integrado del mundo, en el que más de 375 millones de consumidores repartidos en quince Estados miembros totalizan el 30 por ciento del PIB (12 trillones de dólares australianos). Es asimismo la primera plataforma mundial de comercio (con el 20 por ciento del comercio mundial ó 2,6 trillones de dólares australianos en 1998). Con los posiblemente 13 nuevos miembros de Europa Central y Oriental, y del Mediterráneo cuyo ingreso en la UE está programado para la primera mitad de la próxima década, y con la aplicación de la moneda única europea (el euro, estrenado a principios de 1999), cabe pronosticar más crecimiento sostenido. Considerada como entidad única, la UE es claramente el mayor socio económico de Australia".
Australia está examinando las diferencias que median entre las prioridades de investigación comunitarias y australianas, que podrían llegar a afectar al nivel de participación en el VPM. Está contemplando la posibilidad de adaptar el sistema actual, por el que los institutos de investigación australianos trabajan con autonomía de competencias en materia de definición de prioridades de investigación.
Entre otras opciones de promoción del programa de investigación de la UE en Australia cabe destacar la difusión de información a través de sitios web y la participación en grandes conferencias, como IST 99, la señalada manifestación dedicada el año pasado a la sociedad de la información en Helsinki, y las ferias Biotechnica y EXPO previstas este año.
Se siguen indagando otras razones por las que el nivel de participación de Australia en el VPM no es todo lo elevado que cabía esperar. Un responsable de la misión australiana apunta una serie de razones, como el posible difícil ajuste al nuevo planteamiento socioeconómico: "Además puede que algunos institutos estén dando prioridad a acuerdos bilaterales, y la distancia también podría ser otro factor".
"Se desprende rotundamente de las conversaciones mantenidas que los organismos australianos necesitan un enfoque estratégico y resuelto. Ahora, el proceso no ha hecho más que empezar, por lo que es pronto para saber cómo saldrán las cosas. Sería prematuro sacar conclusiones ya cuando apenas se han publicado un par de convocatorias, aunque procede establecer un plan de trabajo principalmente para el lado australiano", concluyó el responsable.
Este año Australia convocó una cumbre de la innovación, de la que se publicará un informe en otoño. Se confía en que para finales de año el documento echará los cimientos de una "agenda concertada de acción para la innovación UE-Australia".

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