Adecuar la percepción del riesgo a la preparación ante las catástrofes
Los riesgos son cada vez más complejos y están cada vez más interconectados, desde terremotos hasta incendios forestales, pasando por el terrorismo y las pandemias. Sin embargo, a pesar de la creciente necesidad de aumentar la resiliencia ante las catástrofes, Europa sigue estando insuficientemente preparada. «Existen importantes diferencias entre cómo percibimos los riesgos y lo preparados que estamos para reaccionar ante ellos», afirma Maike Vollmer, investigadora principal del Instituto Fraunhofer de Análisis de Tendencias Tecnológicas INT(se abrirá en una nueva ventana). El proyecto RiskPACC(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, contribuye a colmar esta laguna.
La brecha entre la percepción del riesgo y la acción
Según Vollmer, coordinador del proyecto, a menudo hay un desajuste entre la percepción del riesgo y las acciones subsiguientes. Aunque este desajuste es especialmente pronunciado en la preparación de un individuo, también existe una diferencia en la forma en que los ciudadanos y las autoridades de protección civil (APC) ven el riesgo y la preparación. «Además, las expectativas entre ciudadanos y autoridades no suelen estar alineadas», explica Vollmer. «Los ciudadanos tienden a esperar de las APC un apoyo que sencillamente no pueden cumplir, mientras que las APC esperan de los ciudadanos un cierto nivel de preparación que no refleja la realidad». Esos desajustes son lo que RiskPACC denomina «brecha entre la percepción del riesgo y la acción» (BPAR) y es en lo que se centró el proyecto.
Reunir a ciudadanos y autoridades de protección civil
Con el objetivo de reducir la BPAR, el proyecto pretendía avanzar en nuestra comprensión no solo de por qué existen estas lagunas, sino también de qué impulsa la participación ciudadana. «Las recientes catástrofes subrayan la necesidad de desarrollar la resiliencia colectiva e individual frente a unos riesgos sistémicos cada vez más complejos», señala Vollmer. «Para lograrlo, es indispensable reforzar la concienciación y preparación de los ciudadanos ante los riesgos, así como la comunicación entre ciudadanos y las APC». Para facilitar ese compromiso y esa comunicación, el proyecto reunió tanto a APC como a ciudadanos para identificar necesidades y codesarrollar soluciones técnicas y no técnicas diseñadas para responder a esas necesidades. «El marco de colaboración RiskPACC ayuda a guiar a los ciudadanos y a las APC a comprender el contexto de un riesgo, compartir conocimientos y percepciones, así como expectativas de riesgo, crear relaciones de confianza y construir soluciones de colaboración para mejorar la comunicación y la capacidad de resiliencia», añade Vollmer.
Una Europa mejor preparada y más resiliente a las catástrofes
Gracias al marco colaborativo, el proyecto llegó a algunas conclusiones interesantes sobre la percepción del riesgo frente a la preparación para el riesgo. Una de esas conclusiones es que las características de un lugar concreto determinan la forma en que sus ciudadanos perciben los riesgos y las medidas que adoptan para prepararse y responder. «Comprender el contexto local es esencial para desarrollar comunicaciones de riesgo adaptadas a experiencias reales», señala Vollmer. A partir de esos nuevos hallazgos, el proyecto creó varias soluciones innovadoras, entre ellas un juego de mesa diseñado para ayudar a los municipios a identificar sus BPAR más relevantes, así como las soluciones estratégicas, conceptuales y técnicas adecuadas para abordar dichas carencias. El proyecto también desarrolló herramientas de comunicación digital. Por ejemplo, la aplicación de colaboración masiva AEOLIAN permite la difusión de información bidireccional oportuna, como alertas tempranas, así como fotos y vídeos, entre ciudadanos y las APC. Por otro lado, HERMES es una aplicación web similar a una red social en la que los ciudadanos pueden crear y recibir información útil sobre emergencias. Todas las soluciones se probaron en casos prácticos(se abrirá en una nueva ventana), lo que garantizó su relevancia práctica desde el principio. «Al fomentar la comunicación entre los ciudadanos y las APC, el proyecto RiskPACC ha aportado soluciones prácticas que contribuyen a reducir la BPAR y, con ello, a crear una Europa mejor preparada y más resiliente», concluye Vollmer.