«Congreso sobre el corazón y el encéfalo» en París (Francia)
Distintos estudios médicos han puesto de manifiesto que, en lo tocante al ictus, un cuarto del total de los episodios de ictus isquémico guarda relación con el corazón. Los émbolos y los coágulos se forman en el corazón, se despegan de sus paredes y acaban alcanzando el encéfalo. De ese 25 % de ictus isquémicos, el 45 % se debe a episodios de fibrilación auricular y, con un tratamiento adecuado, el riesgo de que se produzcan podría reducirse en dos tercios. Lamentablemente, tres cuartos de los individuos en esa situación no reciben los medicamentos disponibles por falta de conciencia del propio estado de salud y por los posibles riesgos terapéuticos existentes.
Los coágulos originados en el corazón se desplazan hasta el encéfalo, siendo éste el órgano más afectado por dichos émbolos. También hay que tener en cuenta que los ictus se producen en ciertas zonas del encéfalo que pueden provocar arritmias en el corazón, es decir, irregularidades en la frecuencia cardiaca, y la muerte súbita. Así pues, por un lado el corazón influye en el correcto funcionamiento del encéfalo y por otro un ictus puede afectar al corazón del paciente.
En el congreso se darán cita cardiólogos y neurólogos para estudiar la relación entre ambos órganos. El evento contará con debates sobre cómo tratar ictus cardioembólicos, nuevas tendencias sobre tratamientos farmacológicos y otros temas relacionados.Para más información, consulte: http://www2.kenes.com/Heart-Brain/pages/home.aspx(se abrirá en una nueva ventana)