VII Taller internacional sobre los efectos biológicos de los campos electromagnéticos, La Valeta, Malta
La preocupación por los riesgos para la salud que pudieran generar los campos electromagnéticos de muy baja frecuencia (ELF) y las emisiones de radiación de microondas y radiofrecuencia (RF) procedentes de las comunicaciones inalámbricas ha aumentado en los últimos años. Los efectos biológicos no térmicos (de baja intensidad) no se han tenido en cuenta a la hora de regular la exposición a las microondas, a pesar de la información científica existente al respecto. La comunidad científica ha respondido ante la preocupación a escala mundial por los efectos biológicos de los campos electromagnéticos.
Un campo electromagnético está compuesto por una parte eléctrica y otra magnética. La eléctrica está generada por un gradiente de voltaje que se mide en voltios por metro, mientras que la magnética procede de cualquier tipo de corriente y se mide en teslas. Ambos campos producen efectos biológicos, siendo los magnéticos los que penetran en los tejidos con mayor facilidad. Los campos magnéticos de incluso un microtesla (una millonésima de tesla) son capaces de generar daño biológico.
Existen casos en los que se ha documentado un efecto dañino de los campos en principio inocuos generados por teléfonos móviles, ordenadores, cables de electricidad e instalaciones eléctricas domésticas. Entre sus peligros está un mayor riesgo de contraer cáncer, leucemia, tumores cerebrales, genotoxicidad, efectos neurológicos y neurodegeneración, desregulación del sistema inmunitario, cáncer de mama, abortos y efectos cardiovasculares.
El congreso servirá para reunir a científicos dedicados a la investigación y el desarrollo para que debatan sobre investigación básica, resultados experimentales, modelización y simulación, gestión y políticas encaminadas a la regulación de estos campos.Para más información, consulte:
http://www.um.edu.mt/events/emf2012(se abrirá en una nueva ventana)