«Ubiquitina y autofagia», Ámsterdam, Países Bajos
Nada dura para siempre, sobre todo en el caso de muchas proteínas que no sobreviven más que unos pocos minutos. Las células del organismo humano crean proteínas sin descanso, las utilizan para una tarea concreta y a continuación las descartan. Estas células deben controlar la destrucción de sus propias proteínas y asegurarse de que sólo eliminan las innecesarias. La ubiquitina, una proteína de tamaño pequeño presente en todas las células eucariotas y en las que componen el organismo humano, desempeña una función básica en este proceso.
En los últimos años se ha descubierto que, además de eliminar proteínas, la ubiquitina también participa en otros procesos como la organización del transporte de otras proteínas a través de la pared celular. La conexión de varias ubiquitinas en cadenas cortas o largas, mediante distintos tipos de enlaces entre las moléculas constituyentes, permite codificar numerosas señales distintas.
El evento reunirá a investigadores dedicados a la señalización de la ubiquitina y la autofagia, un proceso dependiente de proteínas similares a la ubiquitina como Atg8 y Atg12. La ciencia ha logrado aclarar que el sistema de autofagia comparte con la unión, el reconocimiento y la hidrólisis de la ubiquitina muchos procesos mecánicos y de señalización. Además, entre la ubiquitina y el sistema de autofagia existe una comunicación, ya que la ubiquitinación resulta fundamental a la hora de determinar qué moléculas se destinarán al proceso de autofagia.
El congreso tratará sobre las investigaciones más recientes en torno a la ubiquitina y la autofagia y sobre los beneficios que aporta el intercambio de conocimientos entre los ámbitos científicos dedicados a ambos procesos.Para más información, consulte:
http://www.abcam.com/index.html?pageconfig=resource&rid=15264(se abrirá en una nueva ventana)