IV Congreso internacional sobre carbonatación acelerada para ingeniería medioambiental y de materiales, Lovaina, Bélgica
La captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CCS) es una de las técnicas que podría ponerse en práctica para reducir las emisiones de CO2 generadas por actividades humanas. Así, la CCS podría aplicarse a las emisiones producidas por grandes plantas de energía o instalaciones industriales. La situación de los depósitos de carbono de todo el mundo indica que el mecanismo más estable de almacenamiento a largo plazo de CO2 atmosférico es la formación de minerales carbonatados tales como calcita, dolomita y magnesita. Su viabilidad queda demostrada por la proporción de carbono terrestre vinculado a estos minerales, que se plasma en el hecho de que las rocas de carbonato contienen 40 000 veces más carbono que la atmósfera. Además, el carbono atmosférico puede transformarse en minerales carbonatados ex situ, como parte de un proceso industrial, o in situ, mediante su inyección en formaciones geológicas que contengan los elementos necesarios para la formación de minerales de este tipo. Sin embargo, todavía quedan por resolver muchos de los retos relacionados con la carbonatación de minerales Entre ellos se incluye el de resolver la lentitud de la cinética de las reacciones entre sólidos y líquidos, el de enfrentarse al gran volumen de material de origen necesario y el de reducir la energía necesaria para acelerar el proceso de carbonatación.
El congreso tendrá como objetivo promover actividades internacionales de investigación y desarrollo sobre carbonatación acelerada, favorecer el intercambio de conocimientos sobre este tema y debatir con profundidad desarrollo e implantación futuros. Los debates se ocuparán de los últimos progresos en el campo de la investigación teórica y aplicada sobre la carbonatación acelerada de diversos tipos de materiales naturales y residuos industriales.Para más información, consulte:
http://cit.kuleuven.be/aceme13/(se abrirá en una nueva ventana)